07 Febrero 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pidió a sus pares demócratas y a sus rivales republicanos que respalden un plan para destinar U$S 30.000 millones en el financiamiento de planes de rescate a los bancos para ayudar a pequeñas empresas.
El mandatario en su discurso semanal por radio e Internet aprovechó para promover las propuestas que buscan generar aumentos del empleo en pequeñas empresas, por medio de la utilización de U$S 30.000 millones del Programa de Alivio de Activos en Problemas en préstamos a microempresas. La medida sería complementada con el ofrecimiento de un nuevo crédito tributario para más de un millón de micro empresas que contraten a nuevos empleados o suban los sueldos.
Obama enfrentó la oposición de la propuesta de parte de republicanos que quieren que el dinero entregado a grandes bancos, sea regresado al Gobierno para una reducción del déficit del Tesoro estadounidense. Los republicanos dejaron en claro que se mantienen escépticos ante cualquier propuesta demócrata que pueda aumentar el nivel de gasto gubernamental, criticando el presupuesto propuesto por Obama de 3,8 billones de dólares para el año fiscal 2011.
"Las propuestas que he destacado no son demócratas o republicanas; liberales o conservadoras (...). Son pro empresas, pro crecimiento y pro trabajos. Líderes de ambos partidos han respaldado ideas similares en el pasado. Así que unámonos y aprobemos estas medidas sin demora", enfatizó el presidente. (Reuters)
El mandatario en su discurso semanal por radio e Internet aprovechó para promover las propuestas que buscan generar aumentos del empleo en pequeñas empresas, por medio de la utilización de U$S 30.000 millones del Programa de Alivio de Activos en Problemas en préstamos a microempresas. La medida sería complementada con el ofrecimiento de un nuevo crédito tributario para más de un millón de micro empresas que contraten a nuevos empleados o suban los sueldos.
Obama enfrentó la oposición de la propuesta de parte de republicanos que quieren que el dinero entregado a grandes bancos, sea regresado al Gobierno para una reducción del déficit del Tesoro estadounidense. Los republicanos dejaron en claro que se mantienen escépticos ante cualquier propuesta demócrata que pueda aumentar el nivel de gasto gubernamental, criticando el presupuesto propuesto por Obama de 3,8 billones de dólares para el año fiscal 2011.
"Las propuestas que he destacado no son demócratas o republicanas; liberales o conservadoras (...). Son pro empresas, pro crecimiento y pro trabajos. Líderes de ambos partidos han respaldado ideas similares en el pasado. Así que unámonos y aprobemos estas medidas sin demora", enfatizó el presidente. (Reuters)







