09 Enero 2009 Seguir en 
Buenos Aires.- De cara a las paritarias que arrancarán en marzo, la CGT advirtió que no aceptará ni un piso ni un techo para acordar aumentos salariales, por lo que rápidamente el Gobierno salió a morigerar los reclamos y pidió a los gremios y empresarios mucha responsabilidad a la hora de negociar.
En los últimos días, trascendió que el Gobierno intentará que este año, los aumentos de salarios no superen, en promedio, el 13,5%, y que los sindicatos peleen más por el mantenimiento de las fuentes laborales que por los sueldos.
Sin perder tiempo y, aunque falta más de un mes para empezar a discutir, la CGT de Hugo Moyano, más allá de su apoyo a la gestión de Cristina Kirchner, salió a rechazar la idea oficial.Para el Ejecutivo, una suba desproporcionada en los salarios podría terminar impactando en los precios y además la situación se agrava por la crisis financiera internacional, que ya empezó a condicionar la actividad económica.
Ante este cuadro de situación, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, reclamó cha responsabilidad a empresarios y sindicalistas para negociar salarios y dijo que es prioritario cuidar el empleo. "Todos tenemos que trabajar con mucha responsabilidad para cuidar el empleo, para cuidar a las empresas, para cuidar el nivel de actividad, y para cuidar el poder adquisitivo del salario", indicó Massa.De ese modo, se mostró confiado en que, seguramente, la crisis internacional va a generar menores efectos que los que podría provocar en el país. Pese al alineamiento que tiene la CGT con el Gobierno, la cúpula de la central obrera salió a marcar terreno y adelantó que no aceptará que se impongan limitaciones a sus reclamos salariales, aunque también mostró algunas discrepancias internas.
Al respecto, el secretario de Prensa de la central obrera, Héctor Daer, aseguró que la CGT no aceptará la imposición de un techo salarial, mientras que para el titular de Interior de la misma organización, Gerónimo Venegas, los sindicatos debe ser moderados en las paritarias.
Según Daer, no se trata de elegir entre mantener el poder adquisitivo de los salarios o de defender las fuentes de trabajo. "Se tendrán que dar las dos condiciones a la vez. La gestión de la CGT será crucial", sostuvo. (NA)
En los últimos días, trascendió que el Gobierno intentará que este año, los aumentos de salarios no superen, en promedio, el 13,5%, y que los sindicatos peleen más por el mantenimiento de las fuentes laborales que por los sueldos.
Sin perder tiempo y, aunque falta más de un mes para empezar a discutir, la CGT de Hugo Moyano, más allá de su apoyo a la gestión de Cristina Kirchner, salió a rechazar la idea oficial.Para el Ejecutivo, una suba desproporcionada en los salarios podría terminar impactando en los precios y además la situación se agrava por la crisis financiera internacional, que ya empezó a condicionar la actividad económica.
Ante este cuadro de situación, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, reclamó cha responsabilidad a empresarios y sindicalistas para negociar salarios y dijo que es prioritario cuidar el empleo. "Todos tenemos que trabajar con mucha responsabilidad para cuidar el empleo, para cuidar a las empresas, para cuidar el nivel de actividad, y para cuidar el poder adquisitivo del salario", indicó Massa.De ese modo, se mostró confiado en que, seguramente, la crisis internacional va a generar menores efectos que los que podría provocar en el país. Pese al alineamiento que tiene la CGT con el Gobierno, la cúpula de la central obrera salió a marcar terreno y adelantó que no aceptará que se impongan limitaciones a sus reclamos salariales, aunque también mostró algunas discrepancias internas.
Al respecto, el secretario de Prensa de la central obrera, Héctor Daer, aseguró que la CGT no aceptará la imposición de un techo salarial, mientras que para el titular de Interior de la misma organización, Gerónimo Venegas, los sindicatos debe ser moderados en las paritarias.
Según Daer, no se trata de elegir entre mantener el poder adquisitivo de los salarios o de defender las fuentes de trabajo. "Se tendrán que dar las dos condiciones a la vez. La gestión de la CGT será crucial", sostuvo. (NA)







