WASHINGTON.- El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, presentó ayer detalles de su Plan de Recuperación y Reinversión y advirtió que la ejecución de este programa es la única manera de evitar una debacle de la economía del país. En su primer discurso sobre política desde que ganó las elecciones del 4 de noviembre, Obama pintó un panorama muy negativo para el país si no se toman acciones inmediatas.
“La tasa de desempleo podría alcanzar dobles dígitos. Nuestra economía podría echar de menos un billón (1.000 millones) de dólares para alcanzar su plena capacidad, lo que se traslada en más de U$S 12.000 de pérdida para una familia de cuatro miembros”, afirmó. “En resumen, una situación mala podría convertirse en dramáticamemte peor”, sentenció.
Obama llegará al poder con la economía en su peor crisis en décadas. El país está oficialmente en recesión, la tasa de desempleo está en el 6,7%, y 2008 podría ser el peor año para el empleo desde la Segunda Guerra Mundial. El déficit presupuestario supera ya los U$S 1.000 millones y la deuda pública se calcula en unos U$S 10.600 millones. Para combatir la amenaza, Obama presentó el plan de estímulo que está detallando con su equipo de asesores económicos, y que prometió llevará al Congreso inmediatamente después de jurar el cargo el 20 de enero. El presidente electo no precisó aún cuánto dinero pedirá al Capitolio, aunque sí admitió en días anteriores que la cifra podría estar en el entorno de los U$S 775.000 millones.
Detalles
Lo que sí reconoció ayer Obama, en su alocución en la Universidad George Mason en Fairfax, en el estado de Virginia y en las afueras de Washington, es que el plan incrementará a corto plazo el déficit presupuestario del gobierno. Pero argumentó que los beneficios del plan superan con creces los perjuicios. El plan, según el futuro presidente, creará 3 millones de empleos e invertirá en “prioridades como la energía y la educación, la sanidad y una nueva infraestructura”. Obama explicó que se doblará la producción de energía alternativa en los próximos tres años, que en cinco años, todos los archivos médicos de Estados Unidos estarán informatizados, y que equipará decenas de miles de escuelas, universidades comunitarias y públicas con clases, laboratorios y bibliotecas del siglo XXI. Al mismo tiempo, prometió actualizar la obsoleta red de suministro eléctrico del país y expandir la red de Internet de alta velocidad. Todo empezará sin embargo con una ayuda directa a las familias:
“El 95% de las familias trabajadoras recibirá una deducción fiscal de U$S 1.000”, remarcó. El presidente electo aseguró que para minimizar los efectos negativos del gasto extra “el gobierno a todos los niveles tendrá que apretarse el cinturón”. Además, prometió que los ciudadanos podrán comprobar en qué se gasta cada dólar a través de Internet. Aunque aseguró que el plan pondrá “los cimientos para el crecimiento económico a largo plazo”, Obama dejó en claro que este plan de recuperación “por sí solo no resolverá todos los problemas que nos llevaron a esta crisis. Es muy probable que las cosas empeoren antes de mejorar”, concluyó. (DPA)








