Buenos Aires.- El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró que no está previsto un aumento en los precios de los combustibles para mejorar la rentabilidad de los dueños de estaciones de servicio, aunque destacó que los valores siguen siendo los baratos de la región.
Sobre las negociaciones con los expendedores de combustibles, De Vido admitió que hay reclamos que al Gobierno le parecen razonables por parte de los estacioneros y fundamentalmente de los trabajadores.
“Estamos tratando de encontrar una salida en un universo de actores muy complejo”, sostuvo el funcionario, con relación a las tratativas con los entidades que agrupan a dueños de estaciones de servicio y el gremio de trabajadores.
En medio de las negociaciones, trascendió la posibilidad de aumentar los precios de las naftas y el gasoil para mejorar la rentabilidad de los expendedores, aunque los empresarios prefieren una baja en los impuestos o una disminución en las ganancias de las petroleras.
“No está previsto un aumento en los combustibles) el contexto internacional no da para eso. Los valores de los combustibles en la Argentina siguen siendo los más baratos de la región”, señaló.
Pese a la baja en el precio del petróleo a nivel internacional, los valores de los combustibles no tuvieron el mismo recorrido en el mercado interno. Además, los propietarios de estaciones de servicios habían solicitado un alza de 10 centavos en el valor de los combustibles para mejorar la rentabilidad del sector. Amenazaron con no vender naftas durante el fin de año pasado si es que su reclamo no era atendido por las autoridades.
Por su parte, el titular de AESI, la entidad de estaciones de servicio independientes, Manuel García, alertó que si esta semana no reciben una propuesta concreta del Gobierno podrían convocar a un paro de 48 horas.
El dirigente dijo que pese a las negociaciones no poseen ninguna propuesta en la mano. “Son todas promesas”, añadió. Los estacioneros vienen reclamando desde hace tiempo que mejoren las condiciones de rentabilidad y denunciaron que cerraron alrededor de 5.000 expendedoras en todo el país. (DyN-NA)







