25 Julio 2008 Seguir en 
El pedido de anonimato fue el denominador común entre los empleados de la Secretaría de Trabajo, consultados ayer por LA GACETA. Sin embargo, no callaron y apuntaron todos los cañones a que la detención de Julio Martel no sería sino un montaje para echar por tierra los argumentos de los trabajadores para que los mantengan en sus cargos. En marzo, el secretario provincial del área, Roberto Jiménez, dispuso el traslado de varios inspectores a otras reparticiones, a la vez que nombró nuevos. La medida fue apelada por los trabajadores y, según estimaron, la causa ya se encuentra próxima a resolverse. “Las cosas no cierran: ¿por qué, si tenía todo el regla, el comerciante pagó la coima?”, “está pendiente una apelación a una medida tomada por el Gobierno, para trasladar a muchos de nosotros; ¡qué casualidad que sucede esto!”, “si se destapa que es una acción del Gobierno, realizaremos medidas de acción directa”, advirtieron por lo bajo algunos empleados. Hay cuatro gremios que nuclean a esos trabajadores: UPCN, ATE, Sutep y al Sindicato de Empleados Públicos.








