Vándalos destrozaron una escuela

SAÑA. Los delincuentes destrozaron todo lo que encontraron y vaciaron la carga de los matafuegos.  LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
SAÑA. Los delincuentes destrozaron todo lo que encontraron y vaciaron la carga de los matafuegos. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
15 Julio 2008
El piso estaba cubierto por el polvo ignífugo de los matafuegos que habían accionado. Cientos de crayones de todos colores estaban desparramados en el suelo, entre las sillas y las mesas. Las puertas de los armarios habían sido forzadas, y los juguetes didácticos que estaban guardados también quedaron en el piso. Una imagen similar se observaba en otras dos aulas del nivel inicial. En las salas de la primaria faltaban sillas, mesas y libros; en la Dirección habían vidrios rotos y manchas de sangre, y en todos los pasillos faltaban los equipos de iluminación.
Ayer, la Escuela Mutual Policial, ubicada en avenida Independencia al 3.600, amaneció devastada. Cuando los empleados de mantenimiento llegaron a la mañana, encontraron el mobiliario cambiado de lugar, y las aulas revueltas. "No es la primera vez que nos pasa algo así", dijo consternada la directora del establecimiento, Hima Lis Málaga. Según informó, todas las semanas deben reponer los tubos fluorescentes de los pasillos y los candados con los que cierran las aulas. "La última vez que lograron entrar y llevarse objetos de valor fue durante la Cumbre del Mercosur. Todo el personal policial estaba afectado al operativo de seguridad, por lo que sólo pudimos radicar la denuncia", contó la directora del establecimiento al que asisten más de 1.100 alumnos.
Málaga explicó que los ataques de vándalos al establecimiento se deben a que en la escuela no hay serenos entre las 18 y las 6. "Nosotros nos vamos a la tarde y personas ajenas a la escuela vienen al edificio a practicar danzas, porque la Mutual Policial les presta el inmueble. Desde que nos vamos hasta que volvemos al día siguiente, no tenemos control sobre lo que pasa en el lugar", dijo.
La directora de Educación Básica del Ministerio de Educación, Elsa Rogero, dijo que el expediente en el que se gestiona la designación de un sereno para el establecimiento avanza lentamente, puesto que hay demanda de personal en muchas escuelas. "Los robos instalaron la necesidad de serenos, pero son 625 los establecimientos y todos los años tenemos estos dolores de cabeza", indicó. Málaga contestó. "Me gustaría que haya una mayor celeridad. Los chicos no pueden esperar a que alguien se digne a cuidar sus cosas", dijo.
El comisario Carlos Paz, jefe de la seccional 8a, dijo en tanto que ellos cumplen su compromiso de realizar patrullajes por la zona. "En la jurisdicción hay siete escuelas y tratamos de brindarles seguridad a todas. Pero no podemos poner un policía en la escuela. Vamos a investigar para tratar de recuperar lo que robaron", dijo el funcionario.

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