PERRONE: ”El diálogo médico-paciente debe ser amplio y profundo”.
26 Abril 2008 Seguir en 

La insuficiencia cardíaca es una afección crónica y común a medida que aumenta la edad. Las personas con sobrepeso, con diabetes, las que fuman y las que consumen alcohol o cocaína integran el grupo de mayor riesgo. "Es frecuente que pacientes con esta dolencia potencialmente mortal (el corazón deja de bombear el suficiente flujo de sangre que necesita el organismo) no inicien, interrumpan o abandonen en algún momento el tratamiento indicado por el médico", advirtió a LA GACETA el cardiólogo Sergio Víctor Perrone, médico de Roberto Sánchez (el popular Sandro) que le indicó un trasplante cardiopulmonar para poder sobrevivir.
El conferencista internacional estuvo de paso en Tucumán, participando junto a sus pares y también prestigiosos expertos Eduardo Perna, Jorge Thierer y Claudio Muratore en el simposio "Insuficiencia cardíaca: drogas y dispositivos", que organizó la Sociedad de Cardiología de Tucumán.
Durante la entrevista exclusiva con LA GACETA, Perrone admitió que son los médicos los que generan las fallas en la adherencia y persistencia al tratamiento de la insuficIencia cardíaca. "Esto sucede -subrayó- porque no se le explica y enseña al enfermo sobre el efecto que tiene cada remedio y la necesidad de su ingesta. Hay que dialogar en forma sencilla, amplia y profunda; responder las preguntas que haga el paciente y aclararle todas las dudas que tenga. Cada una de mis consultas duran una hora o un poco más, pero jamás menos".
Cuatro causas básicas
Sergio Perrone, que es jefe de los servicios de Insuficiencia Cardíaca y de Trasplantes Intratorácicos, tanto del instituto FLENI como del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, señaló que hay cuatro causas básicas que afectan la adherencia al tratamiento. "Todas están relacionadas con la falta de educación e información", remarcó
Ellas son: 1) el médico prescribe la medicación pero el paciente no la compra ni la toma; 2) la compra y la guarda; 3) la compra, la toma un tiempo y, cuando la termina, no la compra más o no vuelve al consultorio en busca de una nueva receta y 4) el enfermo toma la medicación y la suspende al sentirse mejor. Cuanto más fármacos se les da, menor es la adherencia, y viceversa.
"Entonces -reflexionó Perrone-la mejor forma de combatir la falta de adherencia es la educación. Un médico no puede atender bien a un paciente en 15 o 20 minutos, porque ese tiempo no alcanza para reiterarle que la insuficiencia cardíaca es un mal crónico que requiere cumplimiento estricto del tratamiento médico. También para convencerlo de que sólo así mejorará su pronóstico y su calidad de vida ".
El conferencista internacional estuvo de paso en Tucumán, participando junto a sus pares y también prestigiosos expertos Eduardo Perna, Jorge Thierer y Claudio Muratore en el simposio "Insuficiencia cardíaca: drogas y dispositivos", que organizó la Sociedad de Cardiología de Tucumán.
Durante la entrevista exclusiva con LA GACETA, Perrone admitió que son los médicos los que generan las fallas en la adherencia y persistencia al tratamiento de la insuficIencia cardíaca. "Esto sucede -subrayó- porque no se le explica y enseña al enfermo sobre el efecto que tiene cada remedio y la necesidad de su ingesta. Hay que dialogar en forma sencilla, amplia y profunda; responder las preguntas que haga el paciente y aclararle todas las dudas que tenga. Cada una de mis consultas duran una hora o un poco más, pero jamás menos".
Cuatro causas básicas
Sergio Perrone, que es jefe de los servicios de Insuficiencia Cardíaca y de Trasplantes Intratorácicos, tanto del instituto FLENI como del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, señaló que hay cuatro causas básicas que afectan la adherencia al tratamiento. "Todas están relacionadas con la falta de educación e información", remarcó
Ellas son: 1) el médico prescribe la medicación pero el paciente no la compra ni la toma; 2) la compra y la guarda; 3) la compra, la toma un tiempo y, cuando la termina, no la compra más o no vuelve al consultorio en busca de una nueva receta y 4) el enfermo toma la medicación y la suspende al sentirse mejor. Cuanto más fármacos se les da, menor es la adherencia, y viceversa.
"Entonces -reflexionó Perrone-la mejor forma de combatir la falta de adherencia es la educación. Un médico no puede atender bien a un paciente en 15 o 20 minutos, porque ese tiempo no alcanza para reiterarle que la insuficiencia cardíaca es un mal crónico que requiere cumplimiento estricto del tratamiento médico. También para convencerlo de que sólo así mejorará su pronóstico y su calidad de vida ".







