Desde aquel episodio ocurrido a mediados de los años 60, la carrera del británico fue cuesta arriba. Hasta hoy, Caine rodó unas 100 películas, ganó dos Oscar, fue nombrado caballero por la reina Isabel II y tiene en vida el status de leyenda. Hoy, el actor, conocido como "king of cool", cumple 75 años.
El apodo se lo debe entre otras cosas a su mirada melancólica, relajada y a ratos arrogante. Su truco: reflejar grandes emociones con el menor movimiento posible. "Quien parpadea, parece débil en la gran pantalla. Con cada parpadeo, se pierde fuerza y poder", explicó una vez en una entrevista.
Y eso sería lo último que desearía un intérprete del peso de Caine. "Interpreto a hombres fuertes". Así, en el drama "Alfie", con el que logró el éxito internacional en 1966 y por el que fue nominado al Oscar al mejor actor, fue un amante egocéntrico. No ganó la estatuilla en aquel entonces, como tampoco con "Sleuth" (1972), en la que brilló junto a Laurence Olivier, "Educando a Rita" (1983) y "El americano" (2002).
"Uno desarrolla una cierta rutina. Cuando el nombre que suena una vez más no es el propio, uno asiente sonriente y murmura por lo bajo: 'este maldito bastardo'", describió Caine al referirse a la ceremonia de los Oscar.
Sin embargo, recibió la codiciada estatuilla por sus papeles secundarios en "Hannah y sus hermanas" (1986) y "Las reglas de la vida" (1999).
En esos momentos ya podía recostarse tranquilamente y revisar con perspectiva su ascenso de niño nacido en un barrio humilde a estrella del cine.
Buena opción
Hijo de un pescador y una empleada doméstica, Caine nació en 1933 en el sudeste de Londres. "La constante falta de dinero me llevó a ganar bien para no pasar nunca necesidad", aseguró en otra oportunidad, cuando los periodistas le preguntaron sobre su vocación profesional. La interpretación le pareció una buena opción para salir de la pobreza, a pesar de que nadie creía en él por su fuerte acento de clase baja. "Cuando en los 50 comencé a actuar, siempre recibía miradas despectivas: ?¿Tú crees que serás una estrella? ¿Pero quién te crees que eres??", relató Caine. Después de varios papeles en teatro y cine, en 1964 logró su primer papel de peso en la gran pantalla en "Zulu".
Su nombre original, Maurice Joseph Micklewhite, lo abandonó a pedido de su mánager. Como poseído, Caine rodó a lo largo de su carrera una película detrás de otra, entre ellas, varios fracasos. Pero la actuación es "la única droga de la que dependo", reconoció en una ocasión.
Su objetivo -según manifestó- fue ganar experiencia con cada película; por eso es que tuvo tanto interés en colaborar en diferentes proyectos.
También tuvo éxito en ganarse los corazones de las mujeres. Hoy en día, sin embargo, no cree tener opciones con el público femenino: "en aquel entonces era un sex symbol, porque no había nadie más. Hoy no tendría nada que hacer contra estos chicos tan guapos, como Brad Pitt", respondió ante una consulta. (DPA)







