07 Septiembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner llamó a "no detener el cambio, que recién comienza" y evitar "volver a viejos modelos", y en ese marco pidió que se prosiga con el rumbo de su gobierno apoyando la candidatura de su esposa, Cristina Fernández, en las elecciones de octubre.
Kirchner se manifestó en favor de un modelo de desarrollo que, basado en el crecimiento con inclusión social, apunte a una proporción de 50% y 50 % en la distribución del ingreso, y dijo que "hoy estamos en el 41%" que recibe el sector asalariado.
Al hablar en el almuerzo por los 120 años de creación de la Unión Industrial Argentina, el jefe del Estado volvió a defender el tipo de cambio competitivo, el superávit fiscal, y el papel del Estado como promotor del desarrollo de infraestructura (energética, transporte, vial), y de políticas activas sectoriales. Frente a un auditorio de 1.300 industriales reunidos en salones de Parque Norte, Kirchner puntualizó logros de su gobierno a punto de concluir, en materia de crecimiento de la economía, incremento de las exportaciones, y de la demanda interna, sobre la base de la reducción de la desocupación y de los índices de pobreza e indigencia.
Destacó además como cuestiones centrales la renegociación de la deuda con los acreedores privados "que permitió una reducción en U$S 70.000 millones", y la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, "lo que nos permitió recuperar la capacidad de decidir en materia de economía". Al respecto, Kirchner elogió al candidato europeo a presidir el FMI, Dominique Strauss Kahn. "Alguien que aspira a ejercer la presidencia del Fondo se animó a decir lo que para muchos argentinos era una falta de respeto", en alusión a que Kahn reconoció que para este país, el organismo multilateral fue "como el mismo diablo".
"Estamos saliendo del infierno, y debemos seguir trabajando por un cambio profundo, para que en 10 años este sea un nuevo país, con fuerte desarrollo industrial y agropecuario, atendiendo al mercado interno y a la inserción regional y mundial a través del Mercosur", señaló. El jefe del Estado estuvo en el encuentro con su esposa, el vicepresidente Daniel Scioli y los ministros Miguel Peirano (Economía), Julio de Vido (Planificación), y Carlos Tomada (Trabajo), entre otros.
En la oportunidad, el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain, se pronunció, en sintonía con Cristina Fernández, en favor de un "diálogo tripartito" entre el sector empresario, el Estado y los trabajadores, para "afrontar el desafío de desarrollar la Argentina con la participación de todos los sectores". Destacó: "queremos continuar trabajando junto al gobierno en propuestas para incrementar la oferta de financiamiento, consolidar exportaciones con alto valor agregado, ampliar inversiones en infraestructura, defender a la industria nacional de las importaciones desleales, y contribuir a la formalización del empleo". (DyN)
Kirchner se manifestó en favor de un modelo de desarrollo que, basado en el crecimiento con inclusión social, apunte a una proporción de 50% y 50 % en la distribución del ingreso, y dijo que "hoy estamos en el 41%" que recibe el sector asalariado.
Al hablar en el almuerzo por los 120 años de creación de la Unión Industrial Argentina, el jefe del Estado volvió a defender el tipo de cambio competitivo, el superávit fiscal, y el papel del Estado como promotor del desarrollo de infraestructura (energética, transporte, vial), y de políticas activas sectoriales. Frente a un auditorio de 1.300 industriales reunidos en salones de Parque Norte, Kirchner puntualizó logros de su gobierno a punto de concluir, en materia de crecimiento de la economía, incremento de las exportaciones, y de la demanda interna, sobre la base de la reducción de la desocupación y de los índices de pobreza e indigencia.
Destacó además como cuestiones centrales la renegociación de la deuda con los acreedores privados "que permitió una reducción en U$S 70.000 millones", y la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, "lo que nos permitió recuperar la capacidad de decidir en materia de economía". Al respecto, Kirchner elogió al candidato europeo a presidir el FMI, Dominique Strauss Kahn. "Alguien que aspira a ejercer la presidencia del Fondo se animó a decir lo que para muchos argentinos era una falta de respeto", en alusión a que Kahn reconoció que para este país, el organismo multilateral fue "como el mismo diablo".
"Estamos saliendo del infierno, y debemos seguir trabajando por un cambio profundo, para que en 10 años este sea un nuevo país, con fuerte desarrollo industrial y agropecuario, atendiendo al mercado interno y a la inserción regional y mundial a través del Mercosur", señaló. El jefe del Estado estuvo en el encuentro con su esposa, el vicepresidente Daniel Scioli y los ministros Miguel Peirano (Economía), Julio de Vido (Planificación), y Carlos Tomada (Trabajo), entre otros.
En la oportunidad, el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain, se pronunció, en sintonía con Cristina Fernández, en favor de un "diálogo tripartito" entre el sector empresario, el Estado y los trabajadores, para "afrontar el desafío de desarrollar la Argentina con la participación de todos los sectores". Destacó: "queremos continuar trabajando junto al gobierno en propuestas para incrementar la oferta de financiamiento, consolidar exportaciones con alto valor agregado, ampliar inversiones en infraestructura, defender a la industria nacional de las importaciones desleales, y contribuir a la formalización del empleo". (DyN)







