Los mercados están corrigiendo su rumbo, aseguró Claudio Loser

El ex funcionario del Fondo para el Hemisferio Occidental afirmó que las bolsas se están acomodando a una realidad que había estado oculta.

DIAS DE FURIA. Los operadores bursátiles porteños tuvieron una nueva semana complicada, ante el continuo derrumbe de las acciones en Estados Unidos y en las principales plazas financieras de todo el mundo. DYN
DIAS DE FURIA. Los operadores bursátiles porteños tuvieron una nueva semana complicada, ante el continuo derrumbe de las acciones en Estados Unidos y en las principales plazas financieras de todo el mundo. DYN
19 Agosto 2007
"A mi juicio, esto es una corrección sana y no una situación de crisis. No estamos ante alguien que tiene un ataque al corazón, sino ante un señor que estuvo demasiado gordito y pasándola bárbaro, que de pronto se dio cuenta que tiene que entrar en dieta, que tiene la presión un poco alta y que eso no le hace bien". Con esta comparación, el ex director del FMI para el Hemisferio Occidental, el economista argentino Claudio Loser, graficó lo que representa a su juicio la volatilidad que muestran por estos días los mercados internacionales.
En diálogo telefónico con LA GACETA desde Buenos Aires, donde se encuentra por razones laborales (reside en Washington), Loser explicó la génesis de la situación bursátil internacional. "Este ha sido el cimbronazo o el golpe más fuerte de los últimos años en las Bolsas internacionales. Pero, por otra parte, hay que reconocer que hasta ahora no tuvo la gravedad que se observó en el 86, que fue una de las más fuerte, ni tampoco la del 95 -con la crisis de México-, ni con el shock de 2000-2002, con la burbuja tecnológica. Esta no terminó aún de manifestarse. Pero, evidentemente, los mercados comenzaron a estar muy nerviosos", explicó.
El ex directivo del FMI sostuvo que la situación actual se atribuye al mercado subprime (hipotecas de bajo costo) de EEUU, pero especificó que lo que pasó es que el mercado está sumamente líquido, que hubo un período de expansión bastante fuerte a nivel internación -que todavía se mantiene- y que los países emergentes y los exportadores de petróleo tenían una cantidad importante de dinero para invertir. "Como la situación era tan positiva y con tasas de interés muy bajas, comenzaron a tomarse riesgos grandes. Lo que está ocurriendo es una corrección que duele, pero que es muy saludable porque los mercados internacionales se habían puesto demasiado complacientes, como que todo iba a estar bien y que los países emergentes- la Argentina, México, Brasil- pensaban que no les iba a pasar nada", dijo.
Loser se refirió específicamente a la situación de Estados Unidos. "EEUU estuvo expandiéndose muy fuerte, al igual que el gasto, con lo que había poco ahorro. Esto se basó en gran medida en que hubo una burbuja importante en el área inmobiliaria, donde la gente no sólo compraba casas sino que pedían una hipoteca nueva para financiar vacaciones u otros gastos. Eso terminó. El precio de las casas está bajando y los bancos no dan préstamos. Esto puede llevar a una reducción del gasto, a que la gente se asuste y a que la industria de la construcción se paralice. No es que haya caído la economía de EEUU, aunque sí podría hacerlo", sostuvo.
Respecto de América Latina, el economista dijo que los países que la integran se beneficiaron por el buen contexto internacional, lo que les permitió mejorar sus reservas y su actividad económica.
"Otra cuestión es que, aunque ningún país de la región quiere al FMI, de alguna manera siguieron sus principios, de constricción fiscal, de mejores políticas monetarias y cambiarias, entonces estos países están mucho más fuertes que en crisis anteriores. Esto no quiere decir que las naciones como Argentina están aisladas del mundo. Al contrario, como vimos, las economías emergentes sufrieron mucho: subieron las tasas de interés y cayeron las bolsas", aseguró.
Loser anticipó que la corrección que a su juicio están sufriendo los mercados demorará un tiempo más, al menos un par de semanas. "El problema es que la gente se volvió demasiado confiada. Otro factor importante en esta situación es que siempre aparecen muchos jóvenes que están en el negocio de la venta de activos y que, en este caso, inventaron nuevos tipos de instrumentos financieros muy buenos e interesantes, que ayudaron a todo el mundo. Pero en este momento, algunos de estos jóvenes, que hacen estas operaciones, se encuentran con que esto no funciona siempre igual. Les está pegando fuerte y pueden asustarse. Los más viejos, y no quiero hacer más filosofía que economía, ya pasaron por esto y probablemente se mantenga la calma. Lo que tenemos es una nueva generación que se está quemando y está aprendiendo que nada es perfecto", explicó.

El talón de Aquiles argentino
¿La Argentina tiene un blindaje ante la crisis, por sus reservas altas y el buen precio de sus commodities, como dice el Gobierno?, se preguntó al experto. Loser respondió que esa visión es simplista. "La situación es mejor que en otras oportunidades, pero los bonos argentinos, por ejemplo, fueron los que más sufrieron. No es un conspiración de algunos bancos que están queriendo arruinar a la Argentina, sino que hay una percepción sobre un riesgo mayor por los problemas de manejo económico del Gobierno, sumado al problema de la energía, de los precios y de la falta de continuidad de política económica. En una buena situación, estas variables no presentan problemas ante el mercado externo, pero en momentos de crisis internacionales le pega al país. Es el talón de Aquiles de la Argentina", concluyó.

Según los expertos, no habrá consecuencias inmediatas

En lo inmediato, no habrá ninguna consecuencias en el país ante el derrumbe de los activos financieros argentinos, siempre que sólo se extienda una semana o 10 días la volatilidad en los mercados. En eso coinciden los expertos consultados por LA GACETA. "Lo más grave es la caída de los bonos porque eso significa indirectamente un encarecimiento del crédito soberano. Los títulos cayeron a niveles que demuestran una crisis crediticia total y a la larga afectará el ingreso al financiamiento internacional para el país y consecuentemente podría impactar en los intereses que pagan empresas y particulares", explicó el analista Rafael Ber, de la consultora Argentine Research.
Los especialistas afirman que, en el corto plazo, es decir hasta un período de 30 días, el Gobierno tiene amplia capacidad para manejar el dólar, las tasas y las necesidades de financiamiento. También sostienen que los precios se mueven por variables distintas a la de los mercados bursátiles, por lo que desestimaron un impacto directo de la actual crisis sobre la inflación. "Incluso podría enfriarse, porque si persiste la situación la gente gastaría menos y se tomarían menos créditos", agregó Ber.

Tamaño texto
Comentarios