Dirigentes cañeros refutaron los dichos de Alperovich y defendieron a los productores

UCIT y Cactu atribuyen los incendios a la sequedad y a malintencionados ajenos a la actividad.

EXPOSICIONES. Gordillo, Fara y Del Pero, en su visita a LA GACETA. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
EXPOSICIONES. Gordillo, Fara y Del Pero, en su visita a LA GACETA. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
31 Julio 2007
La Unión de Cañeros Independientes (UCIT) y el Centro de Agricultores Cañeros (Cactu) defendieron enérgicamente a los productores azucareros y ratificaron su postura institucional en contra de la quema de cañaverales. También, refutaron las acusaciones del gobernador, José Alperovich, que la semana pasada responsabilizó a los productores por los incendios, que ponen en riesgo el medio ambiente y el suministro de energía eléctrica en el NOA.
"La mayor parte de la quema de caña es obra de los cañeros", había dicho el mandatario. Los dirigentes de UCIT y de Cactu, en cambio, aseguraron ayer que eso se debe a factores naturales y accidentales derivados de la sequedad de la atmósfera, de la falta de lluvias, y de la acción intencional de personas ajenas a la producción.
Reconocieron, también, que hay productores que queman la caña para evitar mayores pérdidas de producción que las ya ocasionadas por las heladas (las peores que sufrió la provincia en 15 años). Pero, aclararon no se trata de incendios indiscriminados de fundos enteros de caña, sino de producción ya cosechada (en forma semimecanizada), que está en el suelo; y que se quema sólo la caña que será procesada, sobre la base de acuerdos prestablecidos con los ingenios.
En una visita a LA GACETA, donde fueron recibidos por el gerente general, José Pochat, y por el secretario general de la Redacción, Carlos Abrehu, el presidente y el apoderado de Cactu, Humberto Gordillo y José del Pero, y el presidente y el vice de UCIT, Sergio Fara y Mario Tizeira, se quejaron del trato que recibieron en los últimos días por parte de funcionarios del Gobierno y del propio Alperovich. "Parece que está instalado en la sociedad que el productor es irresponsable. Y no somos merecedores de un ataque del tal magnitud. Hablaron hasta de confiscar (producción y maquinarias), atropellos propios de una dictadura", dijo Gordillo, en referencia a una propuesta que surgió de una reunión entre funcionarios de distintas áreas del Ejecutivo.
Por su parte, Fara afirmó que es necesaria una rápida puesta en marcha de la emergencia agropecuaria -medida ya anunciada por Alperovich- y pidió al Gobierno que se dé un subsidio a los agricultores que, a causa de las heladas, perdieron gran parte de su producción.
"No estamos a favor de la quema generalizada de caña. Pero, si hay un productor pequeño que, dentro de la ley, no le queda otra que quemar parte de su producción, lo tendrá que hacer. Estamos hablando de una quema racional y legal de la caña cosechada en forma semimecanizada", aclaró Fara, que sugirió que la Caja Popular dé créditos para la compra de maquinarias agrícolas que permitan disminuir esta práctica en la provincia.
"Fue horrorizante ver que el gobernador haga semejantes acusaciones. La palabra de él, por más que él sea el gobernador, está por debajo de la de la gente que sabe. Lo que hizo es propio de autoritarios", espetó Del Pero. Fara también reclamó que la Policía se aboque a cuidar los fundos cañeros de eventuales quemas intencionales, en vez de labrar actas de infracción a los productores.