28 Julio 2007 Seguir en 
El Gobierno tucumano respondió positivamente a la solicitud de emergencia agropecuaria que formularon los sectores damnificados por las fuertes heladas registradas este mes en la provincia. El gobernador José Alperovich confirmó ayer a LA GACETA que tomó la decisión política de otorgar el beneficio, a partir de la próxima semana, a los productores de caña, de limón, de arándanos, de paltas, de frutillas y de hortalizas en general, que hayan sido afectados por las temperaturas inferiores al cero grado centígrado.
“Estamos estudiando los niveles de afectación, pero la decisión es que la emergencia abarque a todos los sectores damnificados”, señaló el mandatario.
Los principales cultivos de la provincia dejarían de generar ingresos por valores que ahora tratarán de estimarse con más precisión. Sin embargo, las pérdidas en el sector azucarero podrían ser mayores a las estimadas, cuando comiencen a subir las temperaturas, a partir de mediados de agosto. En principio, en sector azucarero tendría pérdidas de unos $ 300 millones, sobre un total de $ 1.000 millones, estimado de la producción.
El pedido de declaración de emergencia surgió esta semana desde distintas entidades, como la compañía azucarera “Los Balcanes”, la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), la Federación Económica de Tucumán (FET), la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT) y el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART).
Alperovich dijo que aún está en estudio el nivel de beneficios que brindará la emergencia a los damnificados por las heladas, que podrían incluir eximición y prórrogas de impuestos, e inclusive subsidios. La disposición se emitiría este mismo lunes a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que será elevado de inmediato a la Nación. “Vamos a ver qué ayuda podemos conseguir del Gobierno nacional”, remarcó.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, explicó que los equipos técnicos del organismo trabajan para definir los niveles de afectación en los distintos cultivos por las heladas. “Tratamos de cumplir lo más rápido posible con este requisito, necesario para dictar la emergencia”, resaltó.
“En principio, sabemos que hay daños generales de entre un 20% y un 30%. Una vez que tengamos determinados los perjuicios, elevaremos el decreto a la Nación para tratar de obtener algunos beneficios adicionales”, apuntó.
“Los niveles de asistencia nacional varían de acuerdo al grado de afectación en los cultivos: a mayor daño, mayores beneficios se podrían lograr”, añadió.
Paz sostuvo que la ayuda nacional podría comprender subsidios o tarifas diferenciadas para los perjudicados por las bajas temperaturas. Recordó que hace algunos años se declaró la emergencia agropecuaria para el sector tabacalero, y se consiguió un aporte nacional de $ 2 millones para distribuir entre los damnificados.
Alperovich insistió en que la mayoría de los incendios que se producen en los cañaverales tucumanos son intencionales. “Como tuvimos una fuerte helada, incendian la caña porque hoy la materia prima está produciendo más alcohol y menos azúcar. Al incendiarla, les exigen a los industriales que muelan la caña en forma urgente”, precisó el mandatario.
“Estamos estudiando los niveles de afectación, pero la decisión es que la emergencia abarque a todos los sectores damnificados”, señaló el mandatario.
Los principales cultivos de la provincia dejarían de generar ingresos por valores que ahora tratarán de estimarse con más precisión. Sin embargo, las pérdidas en el sector azucarero podrían ser mayores a las estimadas, cuando comiencen a subir las temperaturas, a partir de mediados de agosto. En principio, en sector azucarero tendría pérdidas de unos $ 300 millones, sobre un total de $ 1.000 millones, estimado de la producción.
El pedido de declaración de emergencia surgió esta semana desde distintas entidades, como la compañía azucarera “Los Balcanes”, la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), la Federación Económica de Tucumán (FET), la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT) y el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART).
Alperovich dijo que aún está en estudio el nivel de beneficios que brindará la emergencia a los damnificados por las heladas, que podrían incluir eximición y prórrogas de impuestos, e inclusive subsidios. La disposición se emitiría este mismo lunes a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que será elevado de inmediato a la Nación. “Vamos a ver qué ayuda podemos conseguir del Gobierno nacional”, remarcó.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, explicó que los equipos técnicos del organismo trabajan para definir los niveles de afectación en los distintos cultivos por las heladas. “Tratamos de cumplir lo más rápido posible con este requisito, necesario para dictar la emergencia”, resaltó.
“En principio, sabemos que hay daños generales de entre un 20% y un 30%. Una vez que tengamos determinados los perjuicios, elevaremos el decreto a la Nación para tratar de obtener algunos beneficios adicionales”, apuntó.
“Los niveles de asistencia nacional varían de acuerdo al grado de afectación en los cultivos: a mayor daño, mayores beneficios se podrían lograr”, añadió.
Paz sostuvo que la ayuda nacional podría comprender subsidios o tarifas diferenciadas para los perjudicados por las bajas temperaturas. Recordó que hace algunos años se declaró la emergencia agropecuaria para el sector tabacalero, y se consiguió un aporte nacional de $ 2 millones para distribuir entre los damnificados.
Alperovich insistió en que la mayoría de los incendios que se producen en los cañaverales tucumanos son intencionales. “Como tuvimos una fuerte helada, incendian la caña porque hoy la materia prima está produciendo más alcohol y menos azúcar. Al incendiarla, les exigen a los industriales que muelan la caña en forma urgente”, precisó el mandatario.
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