Afirman que los cambios en Ganancias sólo son un paliativo

Especialistas coinciden en que se trata de un paquete de medidas de tinte electoral. Los expertos consultados por LA GACETA dicen que el Ejecutivo debería eliminar los impuestos distorsivos. La equidad.

LAS MEJORAS. Desde el mes que viene, los trabajadores podrían cobrar una suba de la asignación familiar. LA GACETA / HECTOR PERALTA
LAS MEJORAS. Desde el mes que viene, los trabajadores podrían cobrar una suba de la asignación familiar. LA GACETA / HECTOR PERALTA
25 Julio 2007
Más dudas que certezas generó ayer en el ambiente económico la posibilidad de que el Gobierno nacional eleve el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, con la eliminación de una tabla de reducción de las deducciones que se aplican al salario de un trabajador por ese gravamen. La intención del presidente Néstor Kirchner es elevar el actual mínimo de $ 3.000 a $ 4.000 para los trabajadores en relación de dependencia que sean solteros y a $ 5.000 si son casados.
Distintos analistas consultados por LA GACETA coincidieron en afirmar que se trata de medidas de tinte electoralista, a tres meses de las elecciones, y que, con este paquete de acciones se esquiva el problema de fondo: una restructuración integral del sistema impositivo argentino.
Según el vicepresidente de la Federación Argentina Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, Luis Comba, bajar Ganancias “puede tener un efecto más político, con medidas aisladas que toma el Gobierno ante de debatir la eliminación de impuestos que son distorsivos para la economía”. “Hay otros conceptos que también quedaron desactualizados como los impuestos patrimoniales o bienes personales”, acota. Comba sostuvo que “la inmediatez no nos llevará a discutir qué sistema fiscal queremos para la Argentina”.
El tributarista, Víctor Bono, considera, por su parte, que si bien la reducción es favorable, “aún es imperfecta porque no sólo debería abarcar al personal en relación de dependencia, sino a los cuentapropistas, en un marco de redistribución equitativa de la riqueza”. “El beneficio debería ser general, de manera que el que menos gana no sea el más perjudicado, en un país donde el salario mínimo es de $ 1.000”, puntualiza.
Uno de los aspectos que mayor incertidumbre genera es desde cuándo regirá la medida. Algunos sostienen que Kirchner aplicaría los cambios a partir de agosto o setiembre, pese a que Ganancias “es un impuesto que se calcula anualmente y, cualquier cambio, debería regir desde el primer día de cada año”, dice un especialista. El presidente del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Osvaldo Giordano, cree que el efecto de la baja en Ganancias será neutral para el trabajador por la elevada inflación existente. “Esto es un parche que quiere aplicar el Gobierno en un sistema impositivo que hace aguas por todos lados, tan inequitativo y tan distorsivo”, manifiesta.
Giordano agregó que los trabajadores de Buenos Aires y de la Patagonia serán más beneficiados que los del norte del país, por las asimestrías existentes en materia salarial.

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