25 Julio 2007 Seguir en 
La Estación Experimental Agro-industrial (Eeaoc) hizo un llamado al sector azucarero y a toda la comunidad para evitar las quemas indiscriminadas de cañaverales. Eduardo Romero y Patricia Digonzelli, coordinador e investigadora, respectivamente, del subprograma Argonomía Caña de Azúcar de la institución alertaron sobre los graves daños que pueden generar los incendios a la producción, al medio ambiente y a la sociedad.
"Las quemas de caña intensifican las pérdidas asociadas a las heladas. La quema siempre es negativa y hay que tender en el tiempo a eliminarla e ir hacia un sistema sustentable, porque ante esta situación, con las heladas, se vuelven un enemigo tremendo. Podemos perder azúcar en cantidades que ni nos imaginamos", aseveró Romero. El técnico dijo que actualmente es imposible moler toda la caña quemada y advirtió que en los cañaverales que quedarán varios días con caña quemada en pie las pérdidas serán inconmensurables. "Las pérdidas serán menores que si se intenta apurar la cosecha, prendiéndole fuego a la caña. Hay que saber que el ingenio, igualmente, no cambiará sus prioridades para la molienda", enfatizó.
Según Romero, a un cañaveral que se cosecha sin quema se le saca el 10% de rinde, pero, si se lo quema y se dejan transcurrir cinco o seis días con la caña en pie, se puede llegar a sacar sólo el 6% o el 7%. "Esto hace, inclusive, que pueda dejar de ser rentable la extracción de azúcar. Es decir, será un cañaveral que habrá que cortarlo y tirarlo", agregó el especialista.
Romero dijo que a los perjuicios de índole productivo se suman los sociales. "Puede haber cortes de suministro eléctrico e incendios en otras áreas debido al efecto de la alta combustibilidad", sostuvo.
"Las pérdidas pueden ser mayores si no tomamos todos los recaudos que hacen falta; especialmente, no usar el fuego", afirmó.
El industrial Jorge Rocchia Ferro solicitó al gobernador José Alperovich que considere la posibilidad de que se declare la emergencia económica provincial y nacional para las actividades agroindustriales de la provincia, que resultaron afectadas por las heladas. El CART y la FET, entre otras entidades, se sumarían en las próximas horas a un reclamo similar. Rocchia Ferro recalcó que las temperaturas inferiores al cero grado centígrado dañaron las explotaciones azucareras, citrícolas, frutilleras, de arándanos paltas y la horticultura, que se traducen en "un fuerte quebranto económico y un gran deterioro financiero".
Recordó que el sector azucarero, por ejemplo, vienen realizando fuertes inversiones que generaron costos fijos, que en el actual contexto de crisis ponen a las empresas en delicada situación financiera. El industrial dio que en la emergencia económica debería incluirse una prórroga de la moratoria impositiva, y gestionar ante la Nación medidas similares.
"Las quemas de caña intensifican las pérdidas asociadas a las heladas. La quema siempre es negativa y hay que tender en el tiempo a eliminarla e ir hacia un sistema sustentable, porque ante esta situación, con las heladas, se vuelven un enemigo tremendo. Podemos perder azúcar en cantidades que ni nos imaginamos", aseveró Romero. El técnico dijo que actualmente es imposible moler toda la caña quemada y advirtió que en los cañaverales que quedarán varios días con caña quemada en pie las pérdidas serán inconmensurables. "Las pérdidas serán menores que si se intenta apurar la cosecha, prendiéndole fuego a la caña. Hay que saber que el ingenio, igualmente, no cambiará sus prioridades para la molienda", enfatizó.
Según Romero, a un cañaveral que se cosecha sin quema se le saca el 10% de rinde, pero, si se lo quema y se dejan transcurrir cinco o seis días con la caña en pie, se puede llegar a sacar sólo el 6% o el 7%. "Esto hace, inclusive, que pueda dejar de ser rentable la extracción de azúcar. Es decir, será un cañaveral que habrá que cortarlo y tirarlo", agregó el especialista.
Romero dijo que a los perjuicios de índole productivo se suman los sociales. "Puede haber cortes de suministro eléctrico e incendios en otras áreas debido al efecto de la alta combustibilidad", sostuvo.
"Las pérdidas pueden ser mayores si no tomamos todos los recaudos que hacen falta; especialmente, no usar el fuego", afirmó.
Piden que se dicte la emergencia económica
El industrial Jorge Rocchia Ferro solicitó al gobernador José Alperovich que considere la posibilidad de que se declare la emergencia económica provincial y nacional para las actividades agroindustriales de la provincia, que resultaron afectadas por las heladas. El CART y la FET, entre otras entidades, se sumarían en las próximas horas a un reclamo similar. Rocchia Ferro recalcó que las temperaturas inferiores al cero grado centígrado dañaron las explotaciones azucareras, citrícolas, frutilleras, de arándanos paltas y la horticultura, que se traducen en "un fuerte quebranto económico y un gran deterioro financiero".
Recordó que el sector azucarero, por ejemplo, vienen realizando fuertes inversiones que generaron costos fijos, que en el actual contexto de crisis ponen a las empresas en delicada situación financiera. El industrial dio que en la emergencia económica debería incluirse una prórroga de la moratoria impositiva, y gestionar ante la Nación medidas similares.
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