24 Julio 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- El líder de la CGT, Hugo Moyano, le volvió a reclamar al presidente Néstor Kirchner un aumento en el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, medida que podría anunciarse en los próximos días junto con el incremento de las asignaciones familiares.
Kirchner recibió a Moyano en su despacho de la Casa Rosada y, si bien tras el encuentro no hubo declaraciones oficiales, trascendió que durante la reunión se ultimaron los detalles sobre el aumento de las asignaciones familiares y del mínimo no imponible.
Según trascendió, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, previo al encuentro conjunto con Moyano, estuvo a solas con Kirchner durante 45 minutos, y luego se reunió con el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, para terminar de delinear las medidas que se anunciarán.
El reclamo de la CGT es que el mínimo no imponible para el pago del Impuesto a las Ganancias suba de $ 3.200 a $ 4.000 mensuales (sin aguinaldo) para los solteros, y de $ 4.200 a $ 5.000 (sin aguinaldo) para casados con dos hijos.
En el caso de las asignaciones familiares, se aumentaría de $ 72 a $ 85 el monto del salario familiar por hijo, lo que representaría un incremento del 18% y se subiría de $ 3.000 a $ 3.6000 el tope salarial para acceder a ese beneficio. Las medidas entrarían en vigencia con los salarios de agosto, es decir que se cobraría los primeros días de setiembre.
El pedido de aumento del mínimo no imponible tiene su asidero en que, tras los acuerdos salariales cerrados entre los gremios y las empresas de cada sector, unos 800.000 trabajadores serían alcanzados por ese impuesto, por lo que verían licuado parte del aumento. El último aumento del mínimo no imponible fue el que se otorgó el 8 de marzo pasado y que tuvo vigencia retroactiva a enero último, beneficiando a unos 800.000 trabajadores que a los pocos meses volvieron a su situación anterior al aumentar sus sueldos.
En ese momento el costo fiscal anual de aumentar el mínimo no imponible alcanzaba los $ 1.550 millones. Aquel aumento representó una mejora de hasta el 2,54% en el ingreso de bolsillo de los trabajadores solteros de sueldos medios y altos y de hasta el 2,73% en el de los casados con dos hijos.
El incremento del mínimo no imponible además de ejercer un efecto directo sobre los ingresos de los asalariados, aumentaría su nivel del consumo, uno de los pilares del crecimiento económico.
De repetirse el mismo costo fiscal que representó el aumento anterior, se volcarían al mercado interno unos $ 1.500 millones más por año. El incremento en el piso provocará también un cambio en toda la escala del impuesto para todos los trabajadores alcanzados por este gravamen.
En el caso del aumento de las asignaciones familiares se verían beneficiados aproximadamente 1,5 millón de trabajadores registrados que cobran el salario familiar prenatal y por hijo. (NA-DyN-Especial)
Kirchner recibió a Moyano en su despacho de la Casa Rosada y, si bien tras el encuentro no hubo declaraciones oficiales, trascendió que durante la reunión se ultimaron los detalles sobre el aumento de las asignaciones familiares y del mínimo no imponible.
Según trascendió, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, previo al encuentro conjunto con Moyano, estuvo a solas con Kirchner durante 45 minutos, y luego se reunió con el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, para terminar de delinear las medidas que se anunciarán.
El reclamo de la CGT es que el mínimo no imponible para el pago del Impuesto a las Ganancias suba de $ 3.200 a $ 4.000 mensuales (sin aguinaldo) para los solteros, y de $ 4.200 a $ 5.000 (sin aguinaldo) para casados con dos hijos.
En el caso de las asignaciones familiares, se aumentaría de $ 72 a $ 85 el monto del salario familiar por hijo, lo que representaría un incremento del 18% y se subiría de $ 3.000 a $ 3.6000 el tope salarial para acceder a ese beneficio. Las medidas entrarían en vigencia con los salarios de agosto, es decir que se cobraría los primeros días de setiembre.
El pedido de aumento del mínimo no imponible tiene su asidero en que, tras los acuerdos salariales cerrados entre los gremios y las empresas de cada sector, unos 800.000 trabajadores serían alcanzados por ese impuesto, por lo que verían licuado parte del aumento. El último aumento del mínimo no imponible fue el que se otorgó el 8 de marzo pasado y que tuvo vigencia retroactiva a enero último, beneficiando a unos 800.000 trabajadores que a los pocos meses volvieron a su situación anterior al aumentar sus sueldos.
En ese momento el costo fiscal anual de aumentar el mínimo no imponible alcanzaba los $ 1.550 millones. Aquel aumento representó una mejora de hasta el 2,54% en el ingreso de bolsillo de los trabajadores solteros de sueldos medios y altos y de hasta el 2,73% en el de los casados con dos hijos.
El incremento del mínimo no imponible además de ejercer un efecto directo sobre los ingresos de los asalariados, aumentaría su nivel del consumo, uno de los pilares del crecimiento económico.
De repetirse el mismo costo fiscal que representó el aumento anterior, se volcarían al mercado interno unos $ 1.500 millones más por año. El incremento en el piso provocará también un cambio en toda la escala del impuesto para todos los trabajadores alcanzados por este gravamen.
En el caso del aumento de las asignaciones familiares se verían beneficiados aproximadamente 1,5 millón de trabajadores registrados que cobran el salario familiar prenatal y por hijo. (NA-DyN-Especial)
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