14 Julio 2007 Seguir en 
La mayor parte de la industria tucumana no posee o desmanteló, con el tiempo, las plantas de almacenamiento de fueloil o de gasoil. Por lo tanto, el plan “Energía Total”, que tendrá vigencia desde hoy en todo el país, no tendrá grandes efectos en el arco productivo provincial, según reconocieron ayer a LA GACETA ejecutivos de distintos establecimientos industriales y expertos en temas energéticos.
Con la publicación ayer en el Boletín Oficial de la Nación de la resolución 459 del Ministerio de Planificación, el Gobierno está habilitado para poner en marcha el Programa de “Energía Total”, que tiene como objetivo “incentivar la sustitución de gas natural y/o de la energía eléctrica, por el uso de combustibles alternativos para las diferentes actividades productivas y/o la autogeneración eléctrica durante 90 días”.
La resolución contempla que el Estado nacional destinará hasta $ 930 millones para “el pago de las diferencias que surjan entre los precios de compra para la provisión habitual de cualquier fuente de energía y la adquisición de los combustibles líquidos sustitutos”.
El jueves, cuando se lanzó el programa nacional, distintos referentes de la actividad privada tucumano adelantaron a nuestro diario que sería difícil aplicar el plan en la provincia. “Solamente algunas industrias con características particulares podrán usar fuel oil o gasoil (denominados combustibles sucios por sus efectos en el medio ambiente y en la maquinaria) para quemar en sustitución”, expresó ayer el industrial citricultor, Daniel Lucci.
Voceros de otros establecimientos y expertos en cuestiones energéticas indicaron que los grandes usuarios del servicio de gas (por caso Papelera Tucumán, el ingenio Concepción, las plantas textiles, las citrícolas y algunos establecimientos azucareros) sacaron de servicio sus plantas de almacenamiento de fuel oil por ser contaminantes. “Nadie quiere usar fuel oil, porque requeriría de la instalación de bombas especiales y tanques calefaccionados para su almacenamiento”, indicó un industrial. Otros, en tanto, sostienen que para sustitur gas por combustibles líquidos, deberán realizar obras que demandarían no menos de 90 días, y estarán listas cuando venza el plan y el frío polar quede atrás, o que tendrían problemas para el transporte del combustible.
En tanto, voceros de Gasnor indicaron ayer que la única manera de que Tucumán sienta con fuerza los efectos que tiene la crisis energética en otros puntos del país es que Bolivia deje de enviar gas a la Argentina. Entre ambos países rige un contrato de provisión de gas boliviano por hasta 7,7 millones de metros cúbicos, que ingresa por el ducto Pocitos-Campo Durán (Salta), y que resultan suficientes para abastecer a los grandes usuarios que contrataron el servicio en firme. Además, el fluido alcanza para evitar cortes en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC).
Gasnor no prevé interrupciones en el servicio a grandes usuarios para este fin de semana.
Con la publicación ayer en el Boletín Oficial de la Nación de la resolución 459 del Ministerio de Planificación, el Gobierno está habilitado para poner en marcha el Programa de “Energía Total”, que tiene como objetivo “incentivar la sustitución de gas natural y/o de la energía eléctrica, por el uso de combustibles alternativos para las diferentes actividades productivas y/o la autogeneración eléctrica durante 90 días”.
La resolución contempla que el Estado nacional destinará hasta $ 930 millones para “el pago de las diferencias que surjan entre los precios de compra para la provisión habitual de cualquier fuente de energía y la adquisición de los combustibles líquidos sustitutos”.
El jueves, cuando se lanzó el programa nacional, distintos referentes de la actividad privada tucumano adelantaron a nuestro diario que sería difícil aplicar el plan en la provincia. “Solamente algunas industrias con características particulares podrán usar fuel oil o gasoil (denominados combustibles sucios por sus efectos en el medio ambiente y en la maquinaria) para quemar en sustitución”, expresó ayer el industrial citricultor, Daniel Lucci.
Voceros de otros establecimientos y expertos en cuestiones energéticas indicaron que los grandes usuarios del servicio de gas (por caso Papelera Tucumán, el ingenio Concepción, las plantas textiles, las citrícolas y algunos establecimientos azucareros) sacaron de servicio sus plantas de almacenamiento de fuel oil por ser contaminantes. “Nadie quiere usar fuel oil, porque requeriría de la instalación de bombas especiales y tanques calefaccionados para su almacenamiento”, indicó un industrial. Otros, en tanto, sostienen que para sustitur gas por combustibles líquidos, deberán realizar obras que demandarían no menos de 90 días, y estarán listas cuando venza el plan y el frío polar quede atrás, o que tendrían problemas para el transporte del combustible.
En tanto, voceros de Gasnor indicaron ayer que la única manera de que Tucumán sienta con fuerza los efectos que tiene la crisis energética en otros puntos del país es que Bolivia deje de enviar gas a la Argentina. Entre ambos países rige un contrato de provisión de gas boliviano por hasta 7,7 millones de metros cúbicos, que ingresa por el ducto Pocitos-Campo Durán (Salta), y que resultan suficientes para abastecer a los grandes usuarios que contrataron el servicio en firme. Además, el fluido alcanza para evitar cortes en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC).
Gasnor no prevé interrupciones en el servicio a grandes usuarios para este fin de semana.
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