24 Junio 2007 Seguir en 
Pasar el invierno dejó de ser más que una frase hecha. Los meteorólogos vaticinan un mayor impacto de la ola polar en el país, lo que implicará nuevas restricciones en el servicio de energía eléctrica para el sector industrial. En Córdoba, la empresa distribuidora provincial deslizó la posibilidad de aplicar multas a los usuarios residenciales que derrochen luz, como una manera de frenar la demanda.
En Tucumán no se prevén esas sanciones, pero sí se renovó el planteo de la Empresa de Distribución de Electricidad de Tucumán (EDET) para que los clientes residenciales efectúen un uso racional de la energía, en solidaridad con el sector productivo. “En estos tiempos, el consumo excesivo puede implicar un puesto de trabajo menos, por la inactividad industrial”, conjeturan desde la empresa.
La ampliación a ocho horas en la restricción de la demanda de energía, entre las 16 y las 24 y hasta mañana inclusive, afecta a 88 grandes clientes tucumanos (entre ellos fábricas, plantas industriales, hipermercados y countries). En el país, la decisión golpea a 4.800 industrias, empresas, countries y edificios. Los que se excedan en el consumo estipulado serán penalizados con recargos en la próxima boleta, porque los ajustes los debe realizar el propio cliente.
Estas medidas no impactarán en los cerca de 350.000 usuarios residenciales de Tucumán, a quienes no se aplica el sistema de castigos por mayor consumo, como sucede en otras jurisdicciones. Sin embargo, en esa franja de usuarios el crecimiento anual del consumo de luz prácticamente se triplicó respecto de los valores históricos. En las últimas semanas, el consumo domiciliario en Tucumán subió un 15%, por el uso masivo de calefactores, caloventores y otros artefactos eléctricos, usados en el hogar para pasar el frío.
“No hay orden operativa desde Cammesa (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) para restringir el servicio a los residenciales”, confirmaron ejecutivos de EDET. Frente a este panorama, desde la distribuidora sostienen que un frío tan fuerte como el de los últimos días generará falta de potencia al sistema y un desbalanceo entre la oferta y la demanda del servicio.
En estudio
Los problemas en la electricidad llegaron justo en el momento en que se discute en Tucumán un aumento tarifario (global del 24%), en el marco de la renegociación integral del convenio con EDET.
Hasta ahora, en el Gobierno no definieron el esquema de emergencia para hacer frente a esta crisis energética. Sin embargo, miembros del gabinete del gobernador José Alperovich coincidieron ayer en informar a LA GACETA que hay dos medidas que surgen del estudio preliminar: reducir el alumbrado público en algunas zonas y hasta solicitarle al empresariado local que reduzca el uso de luz en las marquesinas y en las vidrieras de sus negocios.
Para el mediano plazo, en el Gobierno está en análisis un programa para ampliar el sistema de transporte de energía eléctrica.
El tema será mañana el eje de debate en una reunión entre el gobernador y los técnicos del Ministerio de Economía. En este proyecto, que se ejecutará hasta fines de año, se espera la participación de Santiago del Estero y de Catamarca, provincias que se benefician con la instalación de dos plantas de ampliación de la red de distribución.
“Es una situación extremadamente difícil”, sostuvo Lascurain. No obstante, estimó que puede haber algunos ahorros que no afectarían a los hogares, y que podrían generar entre 1.200 y 1.300 megavatios adicionales, que es lo que se está necesitando.
Lascurain pidió que el Gobierno haga “un llamado a los hogares porque el aumento de consumo no se corresponde con el crecimiento económico”; apuntó también contra el derroche de energía en edificios públicos. “Un aumento como el producido en el último año en los domicilios, de 500 megatavios, es una cifra que equivale a lo que puede producir media central de generación, como la que se está por poner en funcionamiento antes de fin de año”, precisó Lascurain, quien insistió en que el ahorro energético es un tema de la sociedad.
“Necesitamos que los cortes estén planificados para tener posibilidad de armar los turnos de trabajo”, pidió el titular de la UIA.
Pronosticó que “este es un tema que va a continuar este año y posiblemente el próximo también”.
Por su parte, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) manifestó su preocupación por los graves inconvenientes que están generando las restricciones impuestas al consumo energético de las industrias autopartistas, “actividad que resulta imprescindible para que sea viable la producción de vehículos automotores”.
“Algunos fabricantes autopartistas requieren para sus procesos productivos hornos continuos de tratamientos térmicos que funcionan exclusivamente con gas natural como combustible, no siendo técnica ni económicamente viable su reconversión a otro tipo de energía”, indicó AFAC, al tiempo que advirtió que el aprovisionamiento de este combustible ha sido interrumpido por completo.
Asimismo, señaló que “las empresas consumidoras de gas en la actividad autopartista no resultan relevantes en cuanto a la cantidad de empresas y al consumo que representan”. Sin embargo, remarcó: “sin esos componentes críticos resulta imposible fabricar los sistemas necesarios para producir un vehículo, con lo cual la interrupción de la producción de estos proveedores genera la paralización total de la industria”. (DyN)
Según el dirigente, “si no se busca un balance, todo el impacto va a caer sobre los sectores que están produciendo y eso, indefectiblemente, acarrea problemas en las cadenas para abajo, que ya están empezando a cesantear personas y a restringir la parte laboral”.
Ante esta situación, el ruralista señaló que se debe “empezar por reconocer que existe el problema y ponerse a trabajar en la solución“.
En cuanto a la situación en la que se encuentra hoy el agro, el productor de Chacabuco indicó que además del “faltante de gasoil, que impacta muy directamente, empezaron a emerger otros impactos indirectos como la salida de producción de la planta de Profertil”. Profertil produce la urea granulada, uno de los principales insumos para el sector agrario, y debió dejar de hacerlo ante la falta de gas, combustible indispensable para su creación.
Asimismo, señaló que la falta de gas y electricidad también afecta al sector ganadero ya que “hay cámaras frigoríficas que empiezan a ver dificultades, lo mismo que la industria láctea que tiene que reducir sus procesos”.“Están sufriendo restricciones horarias; hay una exigencia de disminuir el consumo de electricidad y todo eso complica a las plantas frigoríficas y lácteas y va a terminar impactando en la cadena completa”, evaluó el representante de la Rural. (NA)
En Tucumán no se prevén esas sanciones, pero sí se renovó el planteo de la Empresa de Distribución de Electricidad de Tucumán (EDET) para que los clientes residenciales efectúen un uso racional de la energía, en solidaridad con el sector productivo. “En estos tiempos, el consumo excesivo puede implicar un puesto de trabajo menos, por la inactividad industrial”, conjeturan desde la empresa.
La ampliación a ocho horas en la restricción de la demanda de energía, entre las 16 y las 24 y hasta mañana inclusive, afecta a 88 grandes clientes tucumanos (entre ellos fábricas, plantas industriales, hipermercados y countries). En el país, la decisión golpea a 4.800 industrias, empresas, countries y edificios. Los que se excedan en el consumo estipulado serán penalizados con recargos en la próxima boleta, porque los ajustes los debe realizar el propio cliente.
Estas medidas no impactarán en los cerca de 350.000 usuarios residenciales de Tucumán, a quienes no se aplica el sistema de castigos por mayor consumo, como sucede en otras jurisdicciones. Sin embargo, en esa franja de usuarios el crecimiento anual del consumo de luz prácticamente se triplicó respecto de los valores históricos. En las últimas semanas, el consumo domiciliario en Tucumán subió un 15%, por el uso masivo de calefactores, caloventores y otros artefactos eléctricos, usados en el hogar para pasar el frío.
“No hay orden operativa desde Cammesa (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) para restringir el servicio a los residenciales”, confirmaron ejecutivos de EDET. Frente a este panorama, desde la distribuidora sostienen que un frío tan fuerte como el de los últimos días generará falta de potencia al sistema y un desbalanceo entre la oferta y la demanda del servicio.
En estudio
Los problemas en la electricidad llegaron justo en el momento en que se discute en Tucumán un aumento tarifario (global del 24%), en el marco de la renegociación integral del convenio con EDET.
Hasta ahora, en el Gobierno no definieron el esquema de emergencia para hacer frente a esta crisis energética. Sin embargo, miembros del gabinete del gobernador José Alperovich coincidieron ayer en informar a LA GACETA que hay dos medidas que surgen del estudio preliminar: reducir el alumbrado público en algunas zonas y hasta solicitarle al empresariado local que reduzca el uso de luz en las marquesinas y en las vidrieras de sus negocios.
Para el mediano plazo, en el Gobierno está en análisis un programa para ampliar el sistema de transporte de energía eléctrica.
El tema será mañana el eje de debate en una reunión entre el gobernador y los técnicos del Ministerio de Economía. En este proyecto, que se ejecutará hasta fines de año, se espera la participación de Santiago del Estero y de Catamarca, provincias que se benefician con la instalación de dos plantas de ampliación de la red de distribución.
Desde la UIA dicen que toda la sociedad debe hacer un ahorro
BUENOS AIRES.- El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, advirtió ayer que si el ahorro energético se lo impone sólo a las industrias, habrá consecuencias no deseadas en la economía, por lo cual reclamó que se involucre al sector público y a toda la sociedad.“Es una situación extremadamente difícil”, sostuvo Lascurain. No obstante, estimó que puede haber algunos ahorros que no afectarían a los hogares, y que podrían generar entre 1.200 y 1.300 megavatios adicionales, que es lo que se está necesitando.
Lascurain pidió que el Gobierno haga “un llamado a los hogares porque el aumento de consumo no se corresponde con el crecimiento económico”; apuntó también contra el derroche de energía en edificios públicos. “Un aumento como el producido en el último año en los domicilios, de 500 megatavios, es una cifra que equivale a lo que puede producir media central de generación, como la que se está por poner en funcionamiento antes de fin de año”, precisó Lascurain, quien insistió en que el ahorro energético es un tema de la sociedad.
“Necesitamos que los cortes estén planificados para tener posibilidad de armar los turnos de trabajo”, pidió el titular de la UIA.
Pronosticó que “este es un tema que va a continuar este año y posiblemente el próximo también”.
Por su parte, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) manifestó su preocupación por los graves inconvenientes que están generando las restricciones impuestas al consumo energético de las industrias autopartistas, “actividad que resulta imprescindible para que sea viable la producción de vehículos automotores”.
“Algunos fabricantes autopartistas requieren para sus procesos productivos hornos continuos de tratamientos térmicos que funcionan exclusivamente con gas natural como combustible, no siendo técnica ni económicamente viable su reconversión a otro tipo de energía”, indicó AFAC, al tiempo que advirtió que el aprovisionamiento de este combustible ha sido interrumpido por completo.
Asimismo, señaló que “las empresas consumidoras de gas en la actividad autopartista no resultan relevantes en cuanto a la cantidad de empresas y al consumo que representan”. Sin embargo, remarcó: “sin esos componentes críticos resulta imposible fabricar los sistemas necesarios para producir un vehículo, con lo cual la interrupción de la producción de estos proveedores genera la paralización total de la industria”. (DyN)
El agro habla de esfuerzo compartido
BUENOS AIRES.- La Sociedad Rural Argentina (SRA) reclamó ayer aplicar un “esfuerzo compartido” entre todos los sectores de la sociedad, incluso a nivel domiciliario y en el consumo de GNC para automóviles, con el fin de enfrentar la crisis energética que atraviesa el país. Según el secretario de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, de esta manera se podrán “balancear los consumos” de manera de no impactar tan duramente sobre la producción.Según el dirigente, “si no se busca un balance, todo el impacto va a caer sobre los sectores que están produciendo y eso, indefectiblemente, acarrea problemas en las cadenas para abajo, que ya están empezando a cesantear personas y a restringir la parte laboral”.
Ante esta situación, el ruralista señaló que se debe “empezar por reconocer que existe el problema y ponerse a trabajar en la solución“.
En cuanto a la situación en la que se encuentra hoy el agro, el productor de Chacabuco indicó que además del “faltante de gasoil, que impacta muy directamente, empezaron a emerger otros impactos indirectos como la salida de producción de la planta de Profertil”. Profertil produce la urea granulada, uno de los principales insumos para el sector agrario, y debió dejar de hacerlo ante la falta de gas, combustible indispensable para su creación.
Asimismo, señaló que la falta de gas y electricidad también afecta al sector ganadero ya que “hay cámaras frigoríficas que empiezan a ver dificultades, lo mismo que la industria láctea que tiene que reducir sus procesos”.“Están sufriendo restricciones horarias; hay una exigencia de disminuir el consumo de electricidad y todo eso complica a las plantas frigoríficas y lácteas y va a terminar impactando en la cadena completa”, evaluó el representante de la Rural. (NA)
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