23 Junio 2007 Seguir en 
La respuesta de los deudores al plan de facilidades de pago, vigente desde hace dos semanas, no fue la esperada por las autoridades de la Dirección General de Rentas. A tal punto que, en ese período, sólo 3.000 pequeños contribuyentes -de los impuestos Inmobiliario y Automotor- se acogieron a la moratoria. Esa franja de morosos -que representa menos del 10% del total de deudores de impuestos- se puso al día, con pago al contado de las boletas vencidas.
El buen comportamiento del pequeño contribuyente es estable, tanto a la hora de pagar las facturas antes de su vencimiento, cuando se hacen descuentos por pago anual y como cuando registra alguna deuda, dice el director de Rentas, Pablo Clavarino. "No es la misma respuesta la que se obtiene del gran contribuyente", sentencia el funcionario en una charla con LA GACETA.
Frente a esa situación, el organismo decidió profundizar su plan de cobro de impuestos adeudados: a partir del lunes distribuirán cerca de 10.000 intimaciones a grandes contribuyentes que se registran como morosos en los impuestos a los Ingresos Brutos, Sellos o Salud Pública.
Según Clavarino, la ecuación es sencilla: mientras más se demore en regularizar su situación, más caro saldrá ponerse al día. "La ley que dio origen al plan de pagos en ningún momento impide a Rentas avanzar con las fiscalizaciones o las intimaciones a los deudores. El organismo trabajará tanto o más que siempre para cobrarles a los morosos", puntualiza.
Por correo y a domicilio
Las cartas de Rentas a los morosos, que serán distribuidas durante la próxima semana por una empresa de correo privado, no sólo los intima al pago de la deuda. Según los casos, también les informarán sobre la instrucción de sumarios, en caso de determinación de oficio de deuda, y sobre la aplicación de multas por sumarios notificados y no regularizados. "A medida que pase el tiempo, las penalidades serán mayores, hasta llegar a las ejecuciones judiciales", insistió Clavarino. En esa instancia, no menos de 20.000 casos aún pueden evitar embargos -no el pago de los gastos causídicos ni las costas-, adhiriéndose al plan de facilidades de pago.
El avance sobre los grandes morosos tiene una explicación financiera: su deuda representa el 80% de los $ 130 millones que la Dirección General de Rentas quiere recuperar con la moratoria.
Ante ese panorama, en el organismo reconocen que no tienen fuertes expectativas de que la moratoria tendrá gran impacto en la recaudación, aunque el piso de ingreso estimados es de $ 63 millones, un 29% superior a junio del año pasado.
El buen comportamiento del pequeño contribuyente es estable, tanto a la hora de pagar las facturas antes de su vencimiento, cuando se hacen descuentos por pago anual y como cuando registra alguna deuda, dice el director de Rentas, Pablo Clavarino. "No es la misma respuesta la que se obtiene del gran contribuyente", sentencia el funcionario en una charla con LA GACETA.
Frente a esa situación, el organismo decidió profundizar su plan de cobro de impuestos adeudados: a partir del lunes distribuirán cerca de 10.000 intimaciones a grandes contribuyentes que se registran como morosos en los impuestos a los Ingresos Brutos, Sellos o Salud Pública.
Según Clavarino, la ecuación es sencilla: mientras más se demore en regularizar su situación, más caro saldrá ponerse al día. "La ley que dio origen al plan de pagos en ningún momento impide a Rentas avanzar con las fiscalizaciones o las intimaciones a los deudores. El organismo trabajará tanto o más que siempre para cobrarles a los morosos", puntualiza.
Por correo y a domicilio
Las cartas de Rentas a los morosos, que serán distribuidas durante la próxima semana por una empresa de correo privado, no sólo los intima al pago de la deuda. Según los casos, también les informarán sobre la instrucción de sumarios, en caso de determinación de oficio de deuda, y sobre la aplicación de multas por sumarios notificados y no regularizados. "A medida que pase el tiempo, las penalidades serán mayores, hasta llegar a las ejecuciones judiciales", insistió Clavarino. En esa instancia, no menos de 20.000 casos aún pueden evitar embargos -no el pago de los gastos causídicos ni las costas-, adhiriéndose al plan de facilidades de pago.
El avance sobre los grandes morosos tiene una explicación financiera: su deuda representa el 80% de los $ 130 millones que la Dirección General de Rentas quiere recuperar con la moratoria.
Ante ese panorama, en el organismo reconocen que no tienen fuertes expectativas de que la moratoria tendrá gran impacto en la recaudación, aunque el piso de ingreso estimados es de $ 63 millones, un 29% superior a junio del año pasado.
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