Faltan incentivos a la forestación

La expansión de los bosques cultivados en Tucumán se frena por falta de una legislación adecuada. Los empresarios piden una ley provincial.

24 Junio 2007
Las condiciones para un adecuado desarrollo de la forestación en Tucumán están dadas, pero este propósito no logra materializarse, por varios motivos. Entre los problemas principales que condicionan la expansión de la superficie con bosques cultivables en nuestra provincia figuran la falta de una legislación adecuada que promueva la implantación de árboles, el alto nivel de informalidad presente en el sector y la necesidad de una mayor organización por parte de los empresarios que conforman la actividad.
Según un informe la Asociación Forestal Argentina (AFOA), la tasa de crecimiento forestal en el país es una de las más altas del mundo; si a este hecho se suman los precios de las tierras con buena capacidad, inferiores a los de los países vecinos, el sector resulta altamente atractivo para los inversores.
En Tucumán, de una intención de plantación de árboles de 2.500 hectáreas anuales que había en 2004, este valor cayó posteriormente a 150 hectáreas, para luego recuperarse este año con 1.700 hectáreas de posibles nuevos bosques. Así lo informó el director de Forestación de la provincia, Manuel Imbert. El Estado provincial provee de plantines a los productores a través del vivero provincial La Florida. A su vez, el productor recibe una ayuda del Estado nacional, a través de la Ley 25.080, de la cual debe destinar un 30% para el pago de los plantines. Sin embargo, los productores afirman que los fondos nacionales demoran en llegar a la provincia, lo cual representa un desaliento para la actividad.
El especialista en agronegocios Hugo Cetrángolo opina que el negocio de la madera debe manejarse como una cadena integrada. Dijo que en las regiones en las que se ha integrado, el negocio se hace muy rentable.
El presidente de la Cámara de Foresto Industria de Tucumán (CAFI), Carlos Max, afirmó que desde hace 20 años nuestra provincia no se autoabastece de madera. Para compensar este déficit, la cámara recibió una ayuda económica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la instalaciónde un vivero, proyecto que ya está en ejecución, con colaboración de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT. En ese ámbito se desarrollarán especies nativas, como cedro, pacará, tipa y nogal, con especial hincapié en el cedro, porque es una necesidad en el mercado.
Como aspecto positivo, los empresarios destacan que en el Estado provincial hay una verdadera disposición a favor de impulsar la forestación. Sólo falta organización.

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