20 Junio 2007 Seguir en 
Con sigilo y sin comunicar oficialmente la medida, la semana pasada todas las petroleras que operan en la Argentina incrementaron el precio de los combustibles entre un 3% y un 6%.
En Tucumán, las expendedoras de Shell, Esso, Refinor y Repsol YPF aplicaron el aumento, al igual que las de "bandera blanca" (las que comercializan combustibles sin la marca de ninguna petrolera), según constató LA GACETA en 15 estaciones de servicio ubicadas en distintos puntos de la provincia. Encargados y propietarios de las expendedoras explicaron que recibieron la orden de las petroleras y que no tienen otra opción que acatar y aplicar los nuevos valores. Las naftas premium y el gasoil subieron cerca de un 6% y la súper y la normal, alrededor de un 3%.
Marcha atrás
Luego de que se hizo público el incremento generalizado en el valor de los combustibles, las principales compañías petroleras salieron ayer a marcar posición respecto de sus respectivas políticas de precios. Según informó la agencia de noticias DyN, tanto Repsol YPF como Petrobras anunciaron que retrotraerán los precios de sus naftas y del gasoil a los vigentes antes de los ajustes. Por su parte, la petrolera ESSO indicó, respecto de sus combustibles, que su política es monitorear el mercado en función de la oferta y la demanda, y los precios de sus competidores, y actuar en consecuencia. "Hay lugares en los que los precios pueden subir o pueden bajar en relación con esa dinámica", refirió el vocero de Esso, Tomás Hess. Igual política aplica Shell. El vicepresidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de la Argentina (Cecha), Raúl Castellanos, sostuvo que el aumento de precios debe haber contado con "algún guiño del Gobierno nacional" hacia las petroleras para que lo hicieran efectivo. Rápidamente, desde la Secretaría de Comercio Interior de la Nación salieron a advertir que los incrementos se hicieron sin aval oficial y que se iba a monitorear la situación.
En Tucumán, pese a que las petroleras afirmaron que iban a retrotraer los precios a los vigentes antes de la suba, hasta anoche no había notificación sobre los cambios en las estaciones de servicio. "Normalmente nos comunican a medianoche o en las primeras horas de la madrugada las modificaciones de los precios", explicó el encargado de una expendedora de Repsol YPF. Así quedaron los precios del litro de los distintos combustibles tras el aumento (el valor varía según la petrolera):
Nafta premium: entre $ 2,199 y $ 2,219.
Nafta súper: entre $ 1,999 y $ 2,039.
Nafta común: entre $ 1,799 y $ 1,829.
Gasoil: entre $ 1,699 y $ 1,749.
En Tucumán, las expendedoras de Shell, Esso, Refinor y Repsol YPF aplicaron el aumento, al igual que las de "bandera blanca" (las que comercializan combustibles sin la marca de ninguna petrolera), según constató LA GACETA en 15 estaciones de servicio ubicadas en distintos puntos de la provincia. Encargados y propietarios de las expendedoras explicaron que recibieron la orden de las petroleras y que no tienen otra opción que acatar y aplicar los nuevos valores. Las naftas premium y el gasoil subieron cerca de un 6% y la súper y la normal, alrededor de un 3%.
Marcha atrás
Luego de que se hizo público el incremento generalizado en el valor de los combustibles, las principales compañías petroleras salieron ayer a marcar posición respecto de sus respectivas políticas de precios. Según informó la agencia de noticias DyN, tanto Repsol YPF como Petrobras anunciaron que retrotraerán los precios de sus naftas y del gasoil a los vigentes antes de los ajustes. Por su parte, la petrolera ESSO indicó, respecto de sus combustibles, que su política es monitorear el mercado en función de la oferta y la demanda, y los precios de sus competidores, y actuar en consecuencia. "Hay lugares en los que los precios pueden subir o pueden bajar en relación con esa dinámica", refirió el vocero de Esso, Tomás Hess. Igual política aplica Shell. El vicepresidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de la Argentina (Cecha), Raúl Castellanos, sostuvo que el aumento de precios debe haber contado con "algún guiño del Gobierno nacional" hacia las petroleras para que lo hicieran efectivo. Rápidamente, desde la Secretaría de Comercio Interior de la Nación salieron a advertir que los incrementos se hicieron sin aval oficial y que se iba a monitorear la situación.
En Tucumán, pese a que las petroleras afirmaron que iban a retrotraer los precios a los vigentes antes de la suba, hasta anoche no había notificación sobre los cambios en las estaciones de servicio. "Normalmente nos comunican a medianoche o en las primeras horas de la madrugada las modificaciones de los precios", explicó el encargado de una expendedora de Repsol YPF. Así quedaron los precios del litro de los distintos combustibles tras el aumento (el valor varía según la petrolera):
Nafta premium: entre $ 2,199 y $ 2,219.
Nafta súper: entre $ 1,999 y $ 2,039.
Nafta común: entre $ 1,799 y $ 1,829.
Gasoil: entre $ 1,699 y $ 1,749.
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