19 Junio 2007 Seguir en 
LA PAZ.- Bolivia comenzó a racionar sus exportaciones de gas natural a Argentina y al Estado brasileño de Mato Grosso, por la imposibilidad de incrementar su capacidad para la producción y para atender el crecimiento de su mercado interno.
Según confirmaron fuentes del Ministerio de Hidrocarburos boliviano, la situación se vio agravada además por la sobredemanda interna durante la estación de invierno.
La demanda local registró un crecimiento de 5 a 6 millones de metros cúbicos diarios (MMCD) de gas natural, mientras que la exigencia del mercado de San Pablo se elevó de un promedio entre 26 y 27 MMCD a 28,5 MMCD, dijeron fuentes oficiales reservadas al diario La Razón.
Para no incumplir el abastecimiento interno y el requerimiento de San Pablo, Bolivia tuvo que "reducirle los volúmenes a Cuiabá a la mitad, y dejar todavía pendiente la petición de Argentina por 7,5 MMCD y mantener los 4,62 MMCD actuales", de acuerdo a la versión del rotativo de La Paz.
Una primera consecuencia del racionamiento fue que la usina termoeléctrica de Cuiabá (Mato Grosso, Brasil) permanece parada desde el sábado por una reducción en el aprovisionamiento del gas boliviano, según un reporte el lunes desde Brasilia de la Empresa Productora de Energía (EPE), que administra la planta.
Las autoridades de la estatal boliviana YPFB advirtieron sobre la existencia de un problema en la operación de compresores en la estación de Rio Grande, que reduciría el arribo del fluido a Brasil, dijo en la capital brasileña el director de asuntos regulatorios y comercialización de EPE, Fabio Garcia.
Las fuentes consultadas en La Paz fueron más bien pesimistas respecto a la normalización del suministro y dieron a entender que no existe una solución inmediata al asunto. (AFP-NA)
Según confirmaron fuentes del Ministerio de Hidrocarburos boliviano, la situación se vio agravada además por la sobredemanda interna durante la estación de invierno.
La demanda local registró un crecimiento de 5 a 6 millones de metros cúbicos diarios (MMCD) de gas natural, mientras que la exigencia del mercado de San Pablo se elevó de un promedio entre 26 y 27 MMCD a 28,5 MMCD, dijeron fuentes oficiales reservadas al diario La Razón.
Para no incumplir el abastecimiento interno y el requerimiento de San Pablo, Bolivia tuvo que "reducirle los volúmenes a Cuiabá a la mitad, y dejar todavía pendiente la petición de Argentina por 7,5 MMCD y mantener los 4,62 MMCD actuales", de acuerdo a la versión del rotativo de La Paz.
Una primera consecuencia del racionamiento fue que la usina termoeléctrica de Cuiabá (Mato Grosso, Brasil) permanece parada desde el sábado por una reducción en el aprovisionamiento del gas boliviano, según un reporte el lunes desde Brasilia de la Empresa Productora de Energía (EPE), que administra la planta.
Las autoridades de la estatal boliviana YPFB advirtieron sobre la existencia de un problema en la operación de compresores en la estación de Rio Grande, que reduciría el arribo del fluido a Brasil, dijo en la capital brasileña el director de asuntos regulatorios y comercialización de EPE, Fabio Garcia.
Las fuentes consultadas en La Paz fueron más bien pesimistas respecto a la normalización del suministro y dieron a entender que no existe una solución inmediata al asunto. (AFP-NA)
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