19 Junio 2007 Seguir en 
Trabajo y felicidad? ¿pueden estas dos palabras ir auténticamente juntas? La mayoría de la gente nunca pensó en ellas en forma combinada. De hecho, con sólo pensar que el domingo se termina y el lunes hay que ir a la oficina, ya es suficiente para que muchos se hundan casi en la depresión.
"Nos hemos acostumbrado a dar por sentado que el trabajo no es divertido, que es difícil, y que es algo que tenemos que hacer por obligación. Pero, ¿y si cambiamos esa cantilena? ¿Qué tal si el trabajo se volviera una extensión de lo que somos y de lo que son nuestra vida, nuestra misión y nuestra escala de valores, en vez de ser sólo una manera aburrida de ganarnos el pan de cada día?", plante Cristina Mejías, directora de la consultora CM Sociología de Empresa (www.cristinamejias.com).
Las empresas que adoptan este nuevo concepto se dan cuenta de que, en parte, es responsabilidad de la organización brindar a sus empleados un ámbito y una cultura laboral que sean placenteros.
"Ven los beneficios de estructurar el lugar de trabajo para convertirlo en un sitio al que dé placer llegar por la mañana, y toman nota de las economías que se generan en cuanto a renovación de mano de obra, estado de ánimo de los empleados, presentismo y productividad", señala la socióloga.
Un ambiente agradable
El trabajo puede traer diversión, respeto y reconocimiento al ámbito laboral, creando un ambiente al que resulte agradable desde el momento mismo que se inicia la jornada. Mejías sugiere varios elementos claves que cualquier organización puede empezar a utilizar para generar aquel clima agradable para el trabajo:
Libertad: los empleados quieren contar con algo de libertad y flexibilidad en sus horarios de trabajo, a fin de equilibrar su vida laboral/hogareña.
Persona integral: los empleados quieren llevar al trabajo su personalidad, sus visiones, sus valores y sus talentos, y buscan una empresa que les permita compartir sus intereses de vida además de sus intereses laborales.
Comunicación profunda: un ámbito en el que se escuchen y reconozcan las necesidades y los sentimientos de los empleados.
Formar parte de algo: conocer con claridad la visión, los objetivos y las expectativas de la empresa, y sentir que tienen allí su lugar.
Recompensas: ser reconocidos por su desempeño y su productividad, no sólo por el tiempo que pasan trabajando.
Confianza: trabajar en un ambiente en el que se creen relaciones y se perciba la buena voluntad.
Inquietudes: poder preguntar al empleador todo lo que tenga que ver con suposiciones, políticas y cambios, y que se acepten las soluciones creativas generadas por los empleados.
"Cuando los trabajadores pueden ver que los gerentes y líderes de su organización viven este sistema, alimentan el respeto, se sienten respetados y energizados", afirma la experta. Y completa: "se sienten revitalizados y, en vez de no tener ganas de ir a trabajar, piensan con entusiasmo en lo que habrá de depararles el lunes. Se lanzan de lleno a su tarea, a la que ahora consideran una parte disfrutable de sus vidas en vez de una carga que sobrellevar para poder ganarse la vida".
LA BUSQUEDA empleados calificados para un puesto puede convertirse en un verdadero desafío. Quienes consiguen trabajo en momentos críticos tienen ciertas cualidades que los hacen distinguirse del resto, pero deberán validar estas aptitudes en la práctica, señala el portal en plenitud (www.enplenitud.com). Aquí cinco sugerencias para encarar con éxito un trabajo.
CONVERTIRSE EN EXPERTO. Hacer lo que la compañía espera de usted no es suficiente. Fije por separado nuevos y mayores objetivos para su trabajo. Busque maneras de hacer las tareas con más eficiencia, de modo que ambos, usted y sus compañeros de trabajo, sean más productivos.
SER SENSIBLE. Haga un esfuerzo para entender su ambiente, a su empleador y a sus compañeros. Tómese un tiempo para escuchar a los demás y para ofrecer su ayuda cuando sea apropiado. Intente insertarse en todos los grupos. Acepte la crítica constructiva de sus pares.
SER CONFIABLE. Que llegue temprano y se quede hasta tarde en caso de necesitar finalizar un trabajo es algo que se valora mucho. Termine todas sus asignaciones a tiempo.
SER FLEXIBLE. Muestre buena voluntad para aprender cosas nuevas y para intentar modificar sus defectos. Ofrezca cambiar su horario cuando sea necesario.
MOSTRAR INTEGRIDAD. Apoye a los demás para contribuir a un proyecto. No abuse del tiempo para los recreos o de las horas que se toman para el almuerzo. Sea conservador al momento de utilizar los recursos de la compañía.
"Nos hemos acostumbrado a dar por sentado que el trabajo no es divertido, que es difícil, y que es algo que tenemos que hacer por obligación. Pero, ¿y si cambiamos esa cantilena? ¿Qué tal si el trabajo se volviera una extensión de lo que somos y de lo que son nuestra vida, nuestra misión y nuestra escala de valores, en vez de ser sólo una manera aburrida de ganarnos el pan de cada día?", plante Cristina Mejías, directora de la consultora CM Sociología de Empresa (www.cristinamejias.com).
Las empresas que adoptan este nuevo concepto se dan cuenta de que, en parte, es responsabilidad de la organización brindar a sus empleados un ámbito y una cultura laboral que sean placenteros.
"Ven los beneficios de estructurar el lugar de trabajo para convertirlo en un sitio al que dé placer llegar por la mañana, y toman nota de las economías que se generan en cuanto a renovación de mano de obra, estado de ánimo de los empleados, presentismo y productividad", señala la socióloga.
Un ambiente agradable
El trabajo puede traer diversión, respeto y reconocimiento al ámbito laboral, creando un ambiente al que resulte agradable desde el momento mismo que se inicia la jornada. Mejías sugiere varios elementos claves que cualquier organización puede empezar a utilizar para generar aquel clima agradable para el trabajo:
Libertad: los empleados quieren contar con algo de libertad y flexibilidad en sus horarios de trabajo, a fin de equilibrar su vida laboral/hogareña.
Persona integral: los empleados quieren llevar al trabajo su personalidad, sus visiones, sus valores y sus talentos, y buscan una empresa que les permita compartir sus intereses de vida además de sus intereses laborales.
Comunicación profunda: un ámbito en el que se escuchen y reconozcan las necesidades y los sentimientos de los empleados.
Formar parte de algo: conocer con claridad la visión, los objetivos y las expectativas de la empresa, y sentir que tienen allí su lugar.
Recompensas: ser reconocidos por su desempeño y su productividad, no sólo por el tiempo que pasan trabajando.
Confianza: trabajar en un ambiente en el que se creen relaciones y se perciba la buena voluntad.
Inquietudes: poder preguntar al empleador todo lo que tenga que ver con suposiciones, políticas y cambios, y que se acepten las soluciones creativas generadas por los empleados.
"Cuando los trabajadores pueden ver que los gerentes y líderes de su organización viven este sistema, alimentan el respeto, se sienten respetados y energizados", afirma la experta. Y completa: "se sienten revitalizados y, en vez de no tener ganas de ir a trabajar, piensan con entusiasmo en lo que habrá de depararles el lunes. Se lanzan de lleno a su tarea, a la que ahora consideran una parte disfrutable de sus vidas en vez de una carga que sobrellevar para poder ganarse la vida".
Claves para el éxito
LA BUSQUEDA empleados calificados para un puesto puede convertirse en un verdadero desafío. Quienes consiguen trabajo en momentos críticos tienen ciertas cualidades que los hacen distinguirse del resto, pero deberán validar estas aptitudes en la práctica, señala el portal en plenitud (www.enplenitud.com). Aquí cinco sugerencias para encarar con éxito un trabajo.
CONVERTIRSE EN EXPERTO. Hacer lo que la compañía espera de usted no es suficiente. Fije por separado nuevos y mayores objetivos para su trabajo. Busque maneras de hacer las tareas con más eficiencia, de modo que ambos, usted y sus compañeros de trabajo, sean más productivos.
SER SENSIBLE. Haga un esfuerzo para entender su ambiente, a su empleador y a sus compañeros. Tómese un tiempo para escuchar a los demás y para ofrecer su ayuda cuando sea apropiado. Intente insertarse en todos los grupos. Acepte la crítica constructiva de sus pares.
SER CONFIABLE. Que llegue temprano y se quede hasta tarde en caso de necesitar finalizar un trabajo es algo que se valora mucho. Termine todas sus asignaciones a tiempo.
SER FLEXIBLE. Muestre buena voluntad para aprender cosas nuevas y para intentar modificar sus defectos. Ofrezca cambiar su horario cuando sea necesario.
MOSTRAR INTEGRIDAD. Apoye a los demás para contribuir a un proyecto. No abuse del tiempo para los recreos o de las horas que se toman para el almuerzo. Sea conservador al momento de utilizar los recursos de la compañía.
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