07 Junio 2007 Seguir en 
Aunque lo buscan activamente, alrededor de 68.400 habitantes del Gran Tucumán-Tafí Viejo no logran incorporarse al mercado de trabajo. Esa cifra surge de la cantidad de desocupados y de los subocupados demandantes registrados en el primer trimestre en el principal aglomerado urbano de la provincia.
Según el informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), entre enero y marzo de este año unas 38.000 personas estaban desocupadas, el 11,8% de la población económicamente activa, tal como lo adelantó ayer LA GACETA. Al comparar con igual período de 2006, puede decirse que unas 4.000 personas dejaron de estar desocupadas. No obstante, el Gran San Miguel de Tucumán tuvo el tercer registro más alto de desempleo del país, sólo superado por Catamarca (14,2%) y por los partidos del Gran Buenos Aires (11,9%).
Además, por la estacionalidad propia de la actividad agroindustrial -una de las mayores impulsoras del mercado laboral- en el primer trimestre, la provincia no pudo mantener la desocupación por debajo de un dígito, como sucedió con el promedio nacional para ese período (9,8%).
La población total de referencia de los 31 aglomerados urbanos es de 24,1 millones de personas. Dentro de la población económicamente activa (calculada en 11,1 millones), hay 10 millones de personas ocupadas y 1,1 millón de desocupados. En tanto, los subocupados son 1 millón de casos, dice el informe del Indec.
Interpretaciones
Uno de los fenómenos observados en los últimos meses es que la cantidad de desocupados en Tucumán es inferior al número de beneficiarios de planes Jefes y Jefas de Hogar (32.676 casos), lo que revierte una tendencia vigente desde la creación de este esquema de subsidios, en 2002. Si se computa a los beneficiarios como desocupados, la tasa provincial llegaría al 13%.
Consultado por LA GACETA, el director de Estadística, José Luis Ruiz, evaluó que el resultado de la evolución del Mercado de Trabajo provincial, revela que el período medido “es el mejor primer trimestre desde 2003 hasta la fecha”. “La tasa de empleo está en su valor máximo de los últimos cuatro años (36%), mientras que la desocupación bajó a un 11,8%, casi 10 puntos porcentuales menos que en el primer trimestre de 2003”, justificó.
Ruiz explicó que esto significa que, en la comparación interanual, “existe una clara consolidación del proceso de generación de empleo, más allá de la estacionalidad propia del mercado laboral de la primera parte de cada año”. Al mismo tiempo, acotó que la reducción de la desocupación no es producto de un proceso de desaliento de la población que no consigue un puesto de trabajo, sino por la gestación de nuevos empleos.
Para el segundo trimestre del año, en el Gobierno sostienen las mismas perspectivas que a nivel nacional de que la tasa de desempleo caerá a un dígito. Hasta mayo, el índice en Tucumán se ubicaba cerca del 10,5%, a un mes de cerrarse el trimestre.
RIO GALLEGOS, con el 1,7% de desocupados, fue la ciudad con menor índice de desempleo de la Argentina durante el primer trimestre del año, seguida de cerca por San Luis, con el 1,9%.
EN EL LOTE DE AGLOMERADOS con una tasa de desempleo de un dígito se encuentran, además, Formosa (3,6), Comodoro Rivadavia (4,1%), Posadas (4), y Mendoza (4,2). También están Corrientes (6,8), Gran Resistencia (6,7), Jujuy (7,6), La Rioja (8,1), Santiago del Estero (7,8) y Bahía Blanca (8,7). También tuvieron desempleo por debajo de los diez puntos los distritos de Concordia (7,9), Córdoba (9,7), Paraná (6,4), Santa Fe (8,5), Mar del Plata (9,4), Santa Rosa (6,7), Ushuaia (8,7), Rawson (5,7) y Viedma (8,9).
ADEMAS DE TUCUMAN, CATAMARCA Y EL GRAN BUENOS AIRES, los aglomerados urbanos con tasas superiores al 10% están: Salta (10,5%), Gran Rosario (10,4), San Nicolás-Villa Constitución (10) y Río Cuarto (10,4).
AL ANALIZAR POR REGIONES, con un 11%, el Gran Buenos Aires (685.000 casos) tiene la tasa de desocupación más alta, seguida por el Noroeste, con un 10% (97.000 personas desocupadas).
LA MINISTRA DE ECONOMIA, Felisa Miceli declaró que una tasa de desempleo en torno al 8,0% no es aceptable para el Gobierno y sostuvo que el actual Plan Productivo con Inclusión Social busca que la desocupación baje “a niveles de entre el 3% y 4%, lo que es considerado como pleno empleo en los países desarrollados.
El desempleo estructural actual es más alto que el que imperaba en la Argentina, antes que se desatara la crisis ocupacional, a fines de la década de 1980. Antes de esa situación, el índice oscilaba entre un 5% y un 6%. “Con la informalidad del mercado de trabajo actual, será más difícil bajar la tasa de desocupación”, indicó anoche a LA GACETA, Ernesto Kritz, director de SEL Consultores.
Si bien reconoció el esfuerzo que se hace para mantener en un dígito el nivel de desempleo, el sociólogo puntualizó que la tasa promedio en el país puede alcanzar el 8% durante este año. No obstante, aclaró que el principal inconveniente para seguir reduciendo ese índice es la alta rotación existente entre los trabajadores no registrados. Kritz, en ese sentido, especificó que el 75% de los empleados informales no logra cumplir un año en su trabajo. “Es gente que permanentemente busca un puesto, con lo cual el piso del desempleo tiende a ser cada vez más alto”, expresó.
Este escenario, según el experto, se agrava cuando se toma en cuenta la calificación de la persona que está desocupada y que busca activamente un empleo. “De allí su alta rotación o su poca preparación para asumir un trabajo”, acotó.
Por esas razones, el titular de la consultora privada sostuvo que será difícil que el país llegue a una tasa de pleno empleo.
El investigador en jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina, sostuvo que Tucumán y la región norte del país tiene un nivel de desocupación superior a la media nacional debido, en gran medida, a un sistema de regulación laboral que atenta contra el desarrollo de una mayor cantidad de trabajo.
“Desde 2004, cuando comienza con robustez la recuperación económica, se observa un fenómeno particular: el grueso de los beneficios fueron para las zonas más prósperas del país, como la metropolitana y la pampeana. En el norte argentino se observa un retraso, que hace pensar en lo inefectivo de decidir sobre regulaciones y leyes laborales en Buenos Aires, cuando en la región norte hay otras realidades”, afirmó Colina a LA GACETA.
El investigador del Idesa agregó que eso provoca que en Tucumán haya menos creación de empleo y baja calidad laboral, con remuneraciones ínfimas o en negro. “La situación es más grave aún si se tiene en cuenta que el Indec incluye a los que reciben planes sociales como ocupados”, acotó. “En general, el primer trimestre de cada caño el desempleo tiende a subir por cuestiones estacionales. Eso se recupera al trimestre siguiente, por lo cual es de esperar que este índice -en lo que resta del año- disminuya, más aún cuando se espera que la economía continúe en ascenso”, concluyó Colina.
Según el informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), entre enero y marzo de este año unas 38.000 personas estaban desocupadas, el 11,8% de la población económicamente activa, tal como lo adelantó ayer LA GACETA. Al comparar con igual período de 2006, puede decirse que unas 4.000 personas dejaron de estar desocupadas. No obstante, el Gran San Miguel de Tucumán tuvo el tercer registro más alto de desempleo del país, sólo superado por Catamarca (14,2%) y por los partidos del Gran Buenos Aires (11,9%).
Además, por la estacionalidad propia de la actividad agroindustrial -una de las mayores impulsoras del mercado laboral- en el primer trimestre, la provincia no pudo mantener la desocupación por debajo de un dígito, como sucedió con el promedio nacional para ese período (9,8%).
La población total de referencia de los 31 aglomerados urbanos es de 24,1 millones de personas. Dentro de la población económicamente activa (calculada en 11,1 millones), hay 10 millones de personas ocupadas y 1,1 millón de desocupados. En tanto, los subocupados son 1 millón de casos, dice el informe del Indec.
Interpretaciones
Uno de los fenómenos observados en los últimos meses es que la cantidad de desocupados en Tucumán es inferior al número de beneficiarios de planes Jefes y Jefas de Hogar (32.676 casos), lo que revierte una tendencia vigente desde la creación de este esquema de subsidios, en 2002. Si se computa a los beneficiarios como desocupados, la tasa provincial llegaría al 13%.
Consultado por LA GACETA, el director de Estadística, José Luis Ruiz, evaluó que el resultado de la evolución del Mercado de Trabajo provincial, revela que el período medido “es el mejor primer trimestre desde 2003 hasta la fecha”. “La tasa de empleo está en su valor máximo de los últimos cuatro años (36%), mientras que la desocupación bajó a un 11,8%, casi 10 puntos porcentuales menos que en el primer trimestre de 2003”, justificó.
Ruiz explicó que esto significa que, en la comparación interanual, “existe una clara consolidación del proceso de generación de empleo, más allá de la estacionalidad propia del mercado laboral de la primera parte de cada año”. Al mismo tiempo, acotó que la reducción de la desocupación no es producto de un proceso de desaliento de la población que no consigue un puesto de trabajo, sino por la gestación de nuevos empleos.
Para el segundo trimestre del año, en el Gobierno sostienen las mismas perspectivas que a nivel nacional de que la tasa de desempleo caerá a un dígito. Hasta mayo, el índice en Tucumán se ubicaba cerca del 10,5%, a un mes de cerrarse el trimestre.
EL MAPA NACIONAL
RIO GALLEGOS, con el 1,7% de desocupados, fue la ciudad con menor índice de desempleo de la Argentina durante el primer trimestre del año, seguida de cerca por San Luis, con el 1,9%.
EN EL LOTE DE AGLOMERADOS con una tasa de desempleo de un dígito se encuentran, además, Formosa (3,6), Comodoro Rivadavia (4,1%), Posadas (4), y Mendoza (4,2). También están Corrientes (6,8), Gran Resistencia (6,7), Jujuy (7,6), La Rioja (8,1), Santiago del Estero (7,8) y Bahía Blanca (8,7). También tuvieron desempleo por debajo de los diez puntos los distritos de Concordia (7,9), Córdoba (9,7), Paraná (6,4), Santa Fe (8,5), Mar del Plata (9,4), Santa Rosa (6,7), Ushuaia (8,7), Rawson (5,7) y Viedma (8,9).
ADEMAS DE TUCUMAN, CATAMARCA Y EL GRAN BUENOS AIRES, los aglomerados urbanos con tasas superiores al 10% están: Salta (10,5%), Gran Rosario (10,4), San Nicolás-Villa Constitución (10) y Río Cuarto (10,4).
AL ANALIZAR POR REGIONES, con un 11%, el Gran Buenos Aires (685.000 casos) tiene la tasa de desocupación más alta, seguida por el Noroeste, con un 10% (97.000 personas desocupadas).
LA MINISTRA DE ECONOMIA, Felisa Miceli declaró que una tasa de desempleo en torno al 8,0% no es aceptable para el Gobierno y sostuvo que el actual Plan Productivo con Inclusión Social busca que la desocupación baje “a niveles de entre el 3% y 4%, lo que es considerado como pleno empleo en los países desarrollados.
“Con la informalidad actual, será más difícil bajar la tasa”
El desempleo estructural actual es más alto que el que imperaba en la Argentina, antes que se desatara la crisis ocupacional, a fines de la década de 1980. Antes de esa situación, el índice oscilaba entre un 5% y un 6%. “Con la informalidad del mercado de trabajo actual, será más difícil bajar la tasa de desocupación”, indicó anoche a LA GACETA, Ernesto Kritz, director de SEL Consultores.
Si bien reconoció el esfuerzo que se hace para mantener en un dígito el nivel de desempleo, el sociólogo puntualizó que la tasa promedio en el país puede alcanzar el 8% durante este año. No obstante, aclaró que el principal inconveniente para seguir reduciendo ese índice es la alta rotación existente entre los trabajadores no registrados. Kritz, en ese sentido, especificó que el 75% de los empleados informales no logra cumplir un año en su trabajo. “Es gente que permanentemente busca un puesto, con lo cual el piso del desempleo tiende a ser cada vez más alto”, expresó.
Este escenario, según el experto, se agrava cuando se toma en cuenta la calificación de la persona que está desocupada y que busca activamente un empleo. “De allí su alta rotación o su poca preparación para asumir un trabajo”, acotó.
Por esas razones, el titular de la consultora privada sostuvo que será difícil que el país llegue a una tasa de pleno empleo.
Apuntan contra el sistema de regulaciones laborales
El investigador en jefe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina, sostuvo que Tucumán y la región norte del país tiene un nivel de desocupación superior a la media nacional debido, en gran medida, a un sistema de regulación laboral que atenta contra el desarrollo de una mayor cantidad de trabajo.
“Desde 2004, cuando comienza con robustez la recuperación económica, se observa un fenómeno particular: el grueso de los beneficios fueron para las zonas más prósperas del país, como la metropolitana y la pampeana. En el norte argentino se observa un retraso, que hace pensar en lo inefectivo de decidir sobre regulaciones y leyes laborales en Buenos Aires, cuando en la región norte hay otras realidades”, afirmó Colina a LA GACETA.
El investigador del Idesa agregó que eso provoca que en Tucumán haya menos creación de empleo y baja calidad laboral, con remuneraciones ínfimas o en negro. “La situación es más grave aún si se tiene en cuenta que el Indec incluye a los que reciben planes sociales como ocupados”, acotó. “En general, el primer trimestre de cada caño el desempleo tiende a subir por cuestiones estacionales. Eso se recupera al trimestre siguiente, por lo cual es de esperar que este índice -en lo que resta del año- disminuya, más aún cuando se espera que la economía continúe en ascenso”, concluyó Colina.
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