Ponen plásticos en las ventanas para frenar el frío

En muchas escuelas del interior y de la capital, las aberturas carecen de vidrios y los alumnos padecen la falta de sistemas de calefacción.

CASI A LA INTEMPERIE. El viento helado se cuela bajo los gastados plásticos. Las autoridades se limitaron a decir que se trata de un invierno atípico. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
CASI A LA INTEMPERIE. El viento helado se cuela bajo los gastados plásticos. Las autoridades se limitaron a decir que se trata de un invierno atípico. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
01 Junio 2007
"Casi no puedo escribir. Me siento incómodo con la campera y la bufanda, y lo mismo tengo frío", se queja Iván, uno de los miles de alumnos tucumanos que durante toda la clase no consiguió entrar en calor. En su escuela, como en la mayoría de los establecimientos estatales, no hay estufas y la falta de vidrios en las ventanas se hace sentir. Plásticos y cartones resultan inútiles en muchos locales escolares para frenar el viento helado y el aguanieve que entra en las aulas.
El intenso frío obligó a suspender las clases en al menos dos establecimientos -en la escuela albergue de Hualinchay y en la Nº 44 de San Pedro de Colalao-. También produjo un alto ausentismo escolar y docente, y dejó al descubierto que las escuelas estatales no están preparadas para el invierno que se avecina. "Necesitamos reponer 19 vidrios rotos, sobre un total de 22 aulas, pero no tenemos dinero. Aunque conseguimos un presupuesto de $ 198 para materiales, sin contar la mano de obra, es muy poco lo que pudimos recaudar, teniendo en cuenta que apenas cobramos $ 2 por familia", expresó uno de los padres y presidente de la cooperadora de la escuela Brígido Terán, de Los Ralos, Ramón Villagra. "La mayoría somos desocupados, no podemos aportar mucho. Lo único que podemos hacer es organizar un bingo", dijo Norma Fernández.
En la escuela Nº 49 "Juan B. Alberdi", en plena Villa 9 de Julio, cuesta encontrar un vidrio sano. Las ventanas están cubiertas por plásticos y cartones, muchos de ellos rotos. "De calefacción, ¡ni qué hablar!" confió una maestra. En la escuela Nº 44, de San Pedro de Colalao, donde el martes cayó nieve, también faltan vidrios en las ventanas (aunque hoy se reiniciarán las clases). Algo similar ocurre en la escuela Nº 40 de Tafí Viejo, donde la jornada extendida tuvo que suspenderse por el frío. "La mayoría de las escuelas tiene vidrios incompletos, especialmente en la periferia donde van los chicos más pobres. Esas son las escuelas más atacadas por vandalismo y no están preparadas ni para el frío ni para el calor", expresó la secretaria adjunta de ATEP, Ana Giménez, quien ayer encabezó una comitiva gremial que recorrió los establecimientos. La directora de EGB 1 y 2, Elsa Roggero, reconoció que las bajas temperaturas produjeron ausentismo. "Es un invierno atípico, nunca son tan crudos. Las escuelas están equipadas más para el verano que para el invierno, pero en los lugares muy fríos he visto que sí hay estufas", señaló.