Tienen 19 años, se formaron en el futsal de Atlético Tucumán y ahora jugarán profesionalmente en Italia

Gerónimo Morán y Santiago Zárate fueron contratados por Meta Calcio 5.0 tras el subcampeonato nacional C20. Cómo surgió la oportunidad y qué esperan de su primera experiencia en Europa.

NUEVOS COLORES. Ya instalados en Italia, Morán y Zárate muestran la camiseta de Meta Calcio 5.0, el club de la cuarta división del futsal italiano que les ofreció su primer contrato profesional.
NUEVOS COLORES. Ya instalados en Italia, Morán y Zárate muestran la camiseta de Meta Calcio 5.0, el club de la cuarta división del futsal italiano que les ofreció su primer contrato profesional.
Por Diego Caminos Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Los tucumanos Gerónimo Morán y Santiago Zárate, de 19 años, ficharon esta semana por el Meta Calcio de Italia tras destacarse en el Nacional C20 con Atlético Tucumán.
  • Un representante los contactó por Instagram tras lograr el subcampeonato argentino; les ofreció un contrato de siete meses con sueldo y vivienda en la cuarta división italiana.
  • Es la primera vez que formativas de Atlético llegan al futsal europeo, marcando un precedente institucional que buscará abrir el camino profesional a más juveniles locales.
Resumen generado con IA

Hace apenas unas semanas, Gerónimo Morán y Santiago Zárate defendían la camiseta de Atlético en el torneo Nacional C20 de futsal, certamen en el que el “Decano” consiguió un histórico subcampeonato. Lo que probablemente no imaginaban era que aquella actuación terminaría abriéndoles las puertas del futsal europeo. Hoy, los dos tucumanos, de apenas 19 años, están instalados en Italia, en donde comenzarán sus carreras como jugadores profesionales. Un salto enorme que, además de transformar sus vidas, refleja el crecimiento que experimentó la disciplina en el club de 25 de Mayo y Chile.

La oportunidad llegó a través de un mensaje de Instagram. Después del Nacional, un representante vinculado a una agencia italiana se contactó con ellos y les pidió videos con sus mejores jugadas. El material, que incluía actuaciones en el equipo dirigido por Nicolás Reynaga, les permitió acceder a una propuesta de Meta Calcio 5.0, un club de la cuarta división del futsal italiano. El ofrecimiento resultaba difícil de rechazar: un contrato profesional de siete meses, con alojamiento, alimentación y un sueldo mensual.

De esa manera, dos jóvenes que compartieron buena parte de su formación deportiva en Atlético y que hasta hace unos días combinaban los entrenamientos con sus estudios de kinesiología comenzaron una nueva etapa a miles de kilómetros de Tucumán. “Es una oportunidad única. Como dicen, el tren pasa una sola vez”, expresaron en diálogo con LA GACETA. La alegría, reconocieron, también está acompañada por la tristeza de alejarse de sus familias, aunque haber emprendido juntos la aventura les permite afrontar mejor el desafío.

CAMPEONES. Gerónimo Morán y Santiago Zárate posan con el trofeo de la categoría C20, uno de los títulos que conquistaron con el futsal de Atlético antes de emigrar a Italia. CAMPEONES. Gerónimo Morán y Santiago Zárate posan con el trofeo de la categoría C20, uno de los títulos que conquistaron con el futsal de Atlético antes de emigrar a Italia.

Una disciplina que crece

La llegada de Morán y Zárate a Italia también representa un nuevo capítulo en el crecimiento del futsal de Atlético. En los últimos años, el “Decano” pasó de competir lejos de los principales protagonistas provinciales a consolidarse en la categoría Élite, conquistar títulos locales y disputar instancias decisivas a nivel nacional.

Ambos fueron testigos de esa transformación. Aunque atravesaron diferentes etapas dentro de las divisiones formativas, acompañaron el desarrollo de una estructura que hoy les permite competir con los mejores equipos del país. “Desde aquel primer campeonato en elite hasta ahora, el club creció muchísimo. Se nota en el aprendizaje de los chicos y en la manera de competir”, destacaron.

El subcampeonato nacional C20 bajo la conducción de Reynaga, la consagración en la Copa Tucumán y el cuarto puesto en la Copa de Oro del año pasado forman parte de sus antecedentes más recientes. Además, ambos alternaban sus participaciones en la categoría juvenil con los encuentros del plantel superior. El crecimiento de esa camada también tuvo otra expresión internacional: Nahuel Williams, uno de sus compañeros, dio el salto al profesionalismo en Bolivia, donde completó una experiencia antes de regresar a Tucumán.

Los dos son hinchas de Atlético y están vinculados a la institución desde pequeños. Por eso, convertirse en los primeros jugadores del futsal “decano” en llegar a Europa representa una satisfacción especial. “Queremos demostrar que el futsal de Tucumán y de Atlético tiene jugadores con nivel para competir afuera. Ojalá que esto sea un primer paso para que otros chicos también puedan llegar”, expresaron.

Una nueva realidad

La adaptación a Italia comenzó inmediatamente. Llegaron el miércoles y al día siguiente ya estaban entrenándose con sus nuevos compañeros. Aunque todavía esperan la habilitación para debutar oficialmente, pudieron observar algunas diferencias importantes con el futsal tucumano. “Acá el juego es mucho más físico, directo y de ida y vuelta. Hay transiciones constantes entre ataque y defensa. En Tucumán, por ahí, se juega un poco más pausado”, explicó Gerónimo.

“Gero”, que juega como pivot, considera que sus principales virtudes son el juego de espaldas, la fortaleza física y la definición. Santiago, que puede desempeñarse como ala defensiva, destaca su visión de juego, la salida con la pelota y su capacidad defensiva. Ambos llegan con un objetivo compartido: contribuir al ascenso de Meta Calcio 5.0. “El objetivo del club es ascender, así que queremos dar lo mejor. También venimos a aprender, disfrutar y aprovechar las oportunidades que tenemos acá”, señaló Santiago.

Lejos de casa

Fuera de la cancha, la experiencia también resulta novedosa. Viven en Meta, una pequeña localidad de la zona de Sorrento, que los sorprendió por su tranquilidad y sus calles pintorescas. “Es como Italia en las películas, con calles chiquitas y edificios antiguos. Es muy lindo y tranquilo”, describió Morán.

El recibimiento fue cálido: sus compañeros ya los invitaron a compartir comidas y los dirigentes mantienen un contacto permanente para facilitarles la adaptación. Mientras tanto, comenzaron a aprender italiano por su cuenta y buscan alternativas para continuar sus estudios universitarios.

Pero, más allá de las diferencias culturales, hay algo que permanece intacto: el sentimiento por Atlético. Ahora, mientras comienzan a construir sus carreras profesionales a miles de kilómetros de Tucumán, también representan el resultado de un crecimiento colectivo que sigue abriendo puertas.

Porque su historia no solamente habla de dos jóvenes que cumplen un sueño. También demuestra hasta dónde puede llegar el futsal del club cuando el trabajo de sus jugadores y entrenadores encuentra continuidad. El desafío, de ahora en adelante, será sostener ese crecimiento y acompañarlo con un respaldo institucional cada vez mayor, para que otros jóvenes “decanos” también puedan recorrer ese camino.

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