Crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos. Esa es la razón por la que, en 1988, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instituido que, cada 19 de octubre, se conmemore el Día Internacional de Lucha contra el cáncer de mama. Asimismo, octubre fue declarado como el mes de la sensibilización sobre esta enfermedad y esa campaña no pasa desapercibida tanto por el sistema provincial de salud como por el municipio capitalino. En ese contexto, el pasado 5 de este mes, la Casa de Gobierno lució con el color rosa, una iniciativa tuvo como objetivo visibilizar la importancia de la prevención y de los controles médicos periódicos para favorecer la detección temprana de la enfermedad. Con esta acción, el principal edificio institucional de la provincia se sumó a las actividades que durante octubre buscan promover el acceso a la información y el cuidado de la salud. Asimismo, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán desplegó operativos integrales de prevención en distintos puntos de la capital, además de disponer la atención constante en el “Piso Rosa”, ubicado en el tercer piso de la Asistencia Pública (Chacabuco 239), un espacio exclusivo , donde las vecinas pueden realizarse, todo el año, chequeos periódicos, estudios diagnósticos y seguimiento médico sin costo alguno.
La cinta rosa es el símbolo de quienes se suman a la campaña de detección y prevención contra este padecimiento. Esta iniciativa nació en la década de 1990 por una mujer llamada Charlotte Haley, cuya nieta, hermana y madre habían enfrentado esta enfermedad, de acuerdo con la Fundación Nacional del Cáncer de Mama de Estados Unidos.
De acuerdo con un reporte de la Organización Panamericana de la Salud, “en la Región de las Américas, el cáncer de mama es el más común en mujeres y la segunda causa principal de muerte por cáncer de mujeres. Se estima que 408.000 mujeres fueron diagnosticadas y más de 92.000 murieron por cáncer en mama en 2012. Se estima que si se mantienen las tendencias actuales, para 2030 aumentará en un 46 % en la Región de las Américas”.
La detección temprana es fundamental, ya que los tumores de menos de 1 centímetro tienen hasta el 90 % de probabilidades de curación. Por ello es importante el control monográfico cada dos años en mujeres mayores de 50 años y la charla a partir de los 40 años con su ginecólogo para decidir el tipo de control necesario.
Esta jornada se convierte en un llamado urgente a la acción, promoviendo la importancia de la detección temprana y el acceso a tratamientos efectivos. En un esfuerzo global, comunidades, organizaciones y profesionales de la salud unen fuerzas para compartir información vital de esta enfermedad.
La consulta inmediata ante el hallazgo de un nódulo o una dureza en la mama y las consultas regulares al servicio de ginecología son la mejor manera de asegurar la detención temprana y el control de la enfermedad, sugieren desde el sector de la salud pública.







