El actual escenario vuelve prioritario que se avance con la cosecha de caña

El retraso puede afectar el crecimiento y la producción del cañaveral siguiente.

El actual escenario vuelve prioritario que se avance con la cosecha de caña
Hace 6 Hs

La investigadora del subprograma Agronomía de la Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) Fernanda Leggio indicó que un aspecto clave a considerar es la fecha en que finalmente se realiza la cosecha, ya que en Tucumán existen antecedentes que muestran que el retraso de la cosecha puede repercutir sobre el crecimiento y la producción del cañaveral siguiente. Este efecto debe diferenciarse del que podría atribuirse específicamente a la floración. Un lote florecido que se cosecha en una fecha muy avanzada reúne ambas condiciones: floración y cosecha tardía. Por lo tanto, los efectos observados sobre el ciclo siguiente no deberían atribuirse automáticamente a la floración.

Si, excepcionalmente, la cosecha de un lote se prolongara hasta la siguiente campaña, aparece una situación diferente: la caña bis, es decir, la caña que permanece en el campo al finalizar una campaña y es cosechada durante la siguiente. Para una caña que ya ha florecido, llegar a la siguiente campaña supone un período considerablemente más largo que una demora de algunas semanas. Durante ese tiempo pueden continuar el envejecimiento de los tallos florecidos, la pérdida de hojas y el desarrollo de brotes laterales. La magnitud de estos cambios dependerá del estado del lote al finalizar la zafra y de las condiciones ambientales que atraviese posteriormente. Por eso, no todos los lotes florecidos que eventualmente lleguen a la siguiente campaña tendrán necesariamente la misma evolución.

En este escenario, la prioridad continúa siendo avanzar con la cosecha a medida que las condiciones lo permiten. Al mismo tiempo, cuando la cosecha de un lote florecido pueda prolongarse, conocer su estado y observar cómo evoluciona puede ayudar a anticipar situaciones y a acompañar mejor las decisiones de manejo.

La floración no debería considerarse por sí sola como un indicador de deterioro ni como un criterio único para definir la prioridad de cosecha. En el tramo final de la zafra adquieren mayor importancia el tiempo transcurrido desde la floración, el estado del cañaveral, la evolución del peso de los tallos y las condiciones reales de cosecha. En los casos excepcionales en que la demora se extienda hasta la siguiente campaña, estos mismos aspectos cobran importancia para interpretar la situación de la caña bis.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios