El desafío que se trazaron en San Martín para las cuatro fechas finales de la Primera Nacional

Parnisari y Briñone coincidieron en que el equipo necesita sostener el crecimiento y traducirlo en puntos.

ENFOCADOS. Parnisari, Briñone y Juárez se entrenan con la idea de que el final de la fase regular los encuentre celebrando la clasificación.
ENFOCADOS. Parnisari, Briñone y Juárez se entrenan con la idea de que el final de la fase regular los encuentre celebrando la clasificación.
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • San Martín de Tucumán busca clasificar al Reducido en las últimas cuatro fechas de la Primera Nacional para pelear por el ascenso, comenzando este domingo ante Atlanta.
  • El plantel llega tras vencer a Gimnasia y Tiro y prioriza sostener el arco en cero junto al equilibrio táctico ofensivo para consolidar su juego colectivo.
  • Con 12 puntos en juego frente a rivales directos, sumar con regularidad resultará decisivo para que el equipo tucumano concrete su objetivo de pelear por el segundo ascenso.
Resumen generado con IA

San Martín no puede conformarse. El triunfo sobre Gimnasia y Tiro, el pasado domingo, le permitió acercarse al Reducido, pero en La Ciudadela saben que las últimas cuatro fechas exigirán algo más que una reacción anímica. El "Santo" necesita sostener el crecimiento, hacerse fuerte y transformar las buenas actuaciones en puntos que puedan acercarlo al sueño de dar pelea en el segundo ascenso.

El próximo desafío será Atlanta, este domingo, en Villa Crespo. El equipo dirigido por Alejandro Orfila entrará, de esa manera, en una etapa en la que cada resultado tendrá un peso diferente. Quedan 12 puntos en juego y el objetivo está claro; llegar al final de la fase regular dentro de los puestos de clasificación.

“Tenemos que seguir sumando puntos porque todavía no estamos dentro del Reducido”, advirtió Santiago Briñone, autor del tanto que le permitió al equipo sumar de a tres contra el "Albo" salteño. La frase del volante resume el escenario. La victoria fue importante, pero no alcanza porque San Martín necesita convertir ese impulso en una secuencia que le permita llegar a las últimas jornadas con posibilidades concretas.

Para Ezequiel Parnisari, uno de los caudillos que tiene el equipo, una de las claves está en algo tan simple como determinante. El defensor pide mantener el arco propio cerrado. “Si nosotros mantenemos el arco en cero, en cualquier momento podemos desequilibrar adelante porque tenemos jugadores muy buenos”, explicó el defensor. La ecuación es sencilla, según las palabras del zaguero, darle mayor estabilidad a un equipo que tiene argumentos para generar peligro en el área rival.

En ese aspecto, el trabajo de los volantes también aparece como una herramienta crucial de cara a lo que se viene. Briñone destacó la sociedad que viene formando con Agustín Graneros y Gabriel Carabajal, y remarcó que el equipo está encontrando más posibilidades de avanzar con la pelota dominada. “Triangulamos mucho y llegamos a veces con la pelota dominada al área rival”, explicó.

La llegada de los volantes a esa zona es, además, una de las premisas que Orfila insiste en trabajar. Briñone lo dejó claro. El entrenador les pide que acompañen las jugadas y que aparezcan en zona de definición; y el gol que convirtió contra Gimnasia y Tiro fue una consecuencia de esa búsqueda, pero la idea trasciende a un nombre propio.

El "Santo" necesita equilibrio para no pasar sofocones en el último tramo del torneo

También hay una cuestión que San Martín deberá sostener especialmente ante Atlanta y en las tres fechas posteriores: el equilibrio. Briñone reconoció que el equipo quiere atacar, pero que necesita hacerlo sin quedar expuesto. “Atacamos siempre, llegamos y buscamos el gol, pero también nos llegaron una o dos veces y nos hacían uno o dos goles. Hoy no pasó”, explicó.

Ese parece ser uno de los desafíos centrales para la recta final. Sin renunciar a una propuesta que lo lleva a buscar el arco rival, San Martín necesita reducir los espacios que deja cuando pierde la pelota, algo que viene sufriendo demasiado en los últimos partidos. Porque en una definición tan ajustada, una transición mal resuelta puede significar perder puntos que después resulten decisivos.

Parnisari también puso el foco en la confianza que genera el trabajo cotidiano. “Confiamos mucho en el trabajo que venimos haciendo”, sostuvo. Y esa confianza tendrá que trasladarse ahora a Villa Crespo, donde Atlanta espera a un San Martín que todavía tiene camino por recorrer.

Después vendrán Midland, Quilmes y Colegiales; tres partidos más para completar una carrera que puede resolverse por detalles. Algunos de esos rivales estarán directamente involucrados en la pelea por la clasificación, por lo que el "Santo" tendrá que responder en partidos que pueden adquirir un valor especial en la tabla.

Por eso, más que mirar demasiado lejos, en Bolívar y Pellegrini prefieren pensar en el próximo e inmediato paso. Atlanta será la primera prueba de las cuatro que quedan, pero el objetivo no cambió. San Martín apuesta a seguir creciendo, a sostener el funcionamiento y a sumar lo suficiente para que el Reducido deje de ser una posibilidad y se convierta en una realidad. “Tenemos que seguir por ese camino y seguir demostrando que estamos para cosas importantes”, resumió Briñone.

Ahora empieza la parte en la que demostrarlo vale puntos.

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