Los registros de agosto y septiembre muestran una reducción extraordinariamente significativa de la actividad de fuego detectada en Tucumán durante 2026. En comparación con 2025, las detecciones disminuyeron 73,7 % en agosto y 71,1 % en septiembre. Así en setiembre de 2025 se registraron 1.541 focos contra 446 en el mismo mes de 2026. También disminuyeron los promedios diarios y el número máximo de focos (51 a 15 y 130 a 46 respectivamente). Sin embargo, la presencia de días con detecciones sigue siendo relativamente frecuente, lo que sugiere una reducción de la intensidad y concentración de las quemas más que su desaparición. Una comparación importante surge al tener en cuenta los máximos registrados en 2025 y 2026. En efecto, en agosto y septiembre de 2025 aparecen varios días con más de 100 detecciones diarias. Mientras que en los mismos meses de este año el número máximo no paso de 50 focos. De manera que no solo disminuyó el número total de detecciones de fuego, sino que también disminuyó la ocurrencia de episodios de alta concentración de focos. La marcada disminución de las detecciones de quema en septiembre de 2026 -71,1 % respecto de septiembre de 2025- coincide con un escenario meteorológico que habría reducido la disponibilidad de material vegetal seco. Durante septiembre se registraron varios episodios de precipitación en zonas productoras, además de un nuevo evento de lluvias hacia fines de mes. El aumento de la humedad del suelo y del rastrojo, junto con temperaturas relativamente moderadas durante los períodos lluviosos, habría dificultado la ignición y propagación del fuego. Un punto importante es que, si bien en septiembre de 2026 la reducción de focos es de 71 %, las quemas no desaparecen. Las lluvias no eliminaron la práctica de quemar, sino que redujo las “ventanas meteorológicas” en las que el rastrojo o caña en pie podía arder y propagarse con facilidad.
Juan A. González
San Juan 158 - Lules







