Resumen para apurados
- La Justicia de Santa Fe investiga la apertura de la tumba de un bebé en el Cementerio Municipal, detectada hace diez días, ante la sospecha de un conflicto intrafamiliar.
- Visitantes advirtieron tierra removida y dieron aviso. Las autoridades trasladaron los restos a un nicho, mientras se constató que no había cámaras de seguridad en la zona.
- El Ministerio Público de la Acusación busca identificar a los autores y confirmar si hubo sustracción, en un caso inédito que impulsará más vigilancia en el predio.
La Justicia de Santa Fe investiga qué ocurrió con los restos de un bebé de dos meses después de que familiares encontraran abierta su sepultura en el Cementerio Municipal.
El episodio fue detectado hace aproximadamente diez días, derivó en una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y, por el momento, no está determinado quién abrió la tumba ni si efectivamente hubo una sustracción del cuerpo.
El hecho salió a la luz cuando una familia que recorría un sector de tierra del cementerio advirtió movimientos inusuales en una sepultura y avisó al personal de seguridad.
La directora ejecutiva del Cementerio Municipal, Luz Balbastro, confirmó que al llegar al lugar los trabajadores constataron que la tumba estaba abierta.
“Una situación penosa. Los cementerios son réplicas de las cuestiones que ocurren en la ciudad de los vivos. Lamentablemente, no escapa esta situación: un conflicto intrafamiliar que se ha trasladado al cementerio”, explicó.
Balbastro precisó que el episodio ocurrió hace unos diez días y remarcó que, hasta ahora, la única certeza es que la sepultura había sido abierta.
“Ocurrió hace unos 10 días aproximadamente. Una familia que estaba recorriendo un sector de tierra comunicó al personal de seguridad que había una sepultura con tierra movida. Concurrió el personal y nos encontramos con la sorpresa, y lo lastimoso, de ver una sepultura abierta”, sostuvo en diálogo con Sol Play.
“La sepultura sí estaba abierta: es la certeza y el dato objetivo”, agregó.
Ante esa situación, las autoridades del cementerio realizaron una denuncia penal ante el MPA para que se investigue cuándo y cómo fue abierta la tumba y si alguna persona intervino sobre los restos.
Luego se comunicaron con la madre del bebé, titular de la sepultura, quien estuvo presente durante el procedimiento posterior.
“Inmediatamente, nos pusimos en contacto con la titular de esa sepultura, que era la mamá del bebé, con quien concurrimos nuevamente a ese espacio. Terminamos de hacer la exhumación y trasladamos los restos a un nicho, que era un poco lo que ella en su momento pedía y le daba paz”, explicó Balbastro.
Los restos fueron finalmente trasladados a un nicho dentro del mismo cementerio, donde se realizó una nueva inhumación y se colocó una lápida.
“Terminamos la inhumación con el nicho y la lápida, como dándole dignidad a un proceso que evidentemente es doloroso”, sostuvo.
No había cámaras en el sector y la Justicia busca determinar qué ocurrió
La funcionaria evitó señalar posibles responsables y explicó que la madre del bebé aportó información que ahora forma parte de la causa.
“Ella nos dio indicios. Yo lo preservo porque entiendo que está dentro del marco de la investigación a partir de la denuncia penal. No puedo aventurar ninguna hipótesis más allá de lo que ella nos transmitió, que fue parte de la denuncia”, señaló.
También aclaró que no existe todavía una certeza sobre la autoría ni sobre las circunstancias en las que fue abierta la sepultura.
“La denuncia la hice en función de lo que ella explica, sobre el apoyo de una declaración. Entiendo que en el marco de la investigación será la fiscalía de turno la que deba buscar si hay testigos”, agregó.
Uno de los obstáculos para reconstruir el episodio es que el sector donde estaba enterrado el bebé no cuenta con cámaras de seguridad.
“En ese sector no hay cámaras. Hemos hecho una fuerte inversión: cuando asumimos teníamos solamente 6 cámaras en servicio; tenemos actualmente 14 cámaras de videovigilancia utilizadas”, explicó Balbastro.
El Cementerio Municipal ocupa más de 11 hectáreas y las autoridades aseguraron que tienen previsto continuar ampliando el sistema.
La directora sostuvo además que, según trabajadores con mayor antigüedad, no existen antecedentes similares en el lugar.
“Quiero ser muy cuidadosa. Esto es un hecho absolutamente aislado, producto de un conflicto, producto de la vulnerabilidad de ese núcleo familiar”, manifestó.
Y añadió: “Cuando consulté con empleados de mayor antigüedad, me dicen que es la primera vez que ocurre una situación similar”.
La causa quedó ahora en manos del Ministerio Público de la Acusación, que deberá determinar por qué fue abierta la tumba, si hubo una sustracción o manipulación de los restos y quiénes pudieron haber intervenido.








