San Martín volvió a ganar en medio de un clima de malestar: deudas, viajes dirigenciales y el alivio de los tres puntos

El triunfo sobre Chacarita cortó una racha de cinco partidos sin victorias y devolvió al “Santo” a la pelea por el Reducido. Darío Sand reconoció que existe una deuda con el plantel.

TRANQUILIDAD. Sand valoró el triunfo, reconoció la deuda que existe con el plantel santo, pero le restó importancia.
TRANQUILIDAD. Sand valoró el triunfo, reconoció la deuda que existe con el plantel "santo", pero le restó importancia. Matías Napoli Escalero, especial para LA GACETA

Resumen para apurados

  • San Martín de Tucumán venció 2-1 a Chacarita este domingo en Villa Maipú para cortar una racha negativa y regresar a los puestos del Reducido.
  • Con un doblete de Luca Arfaras, el equipo revirtió el marcador en medio de tensiones internas por deudas salariales y gastos en viajes de la dirigencia.
  • El triunfo ubica al club en el octavo puesto de la tabla, renovando sus aspiraciones de pelear por el ascenso y calmando el clima institucional.
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“La vida es bella”. Tal como la icónica película protagonizada por el italiano Roberto Benigni y ambientada en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, el vestuario de San Martín en Villa Maipú, tras la victoria por 2-1 sobre Chacarita, se convirtió en un canto a la esperanza.

Es lógico, el equipo de Alejandro Orfila llevaba cinco fechas sin triunfos y la pretensión de pelear por un lugar en el reducido parecía haber quedado sepultado bajo las ruinas de los poquísimos puntos cosechados en las anteriores 13 fechas, con un registro de apenas dos éxitos, ambos bajo la conducción del uruguayo.

Las caras y el ánimo cambiaron radicalmente tras el doblete de Luca Arfaras en el estadio del “Funebrero”, un indicador claro del valor de la victoria en un contexto en el que se comenzaba a mirar más el fondo de la tabla que su cima. Ahora, y al menos hasta este lunes (cuando Atlético Rafaela visite a Güemes), San Martín ocupa el octavo escalón de la tabla, el último que posibilita seguir peleando por el segundo ascenso a primera.

Antes de abordar el ómnibus que los llevaría al aeropuerto para embarcar en el vuelo de regreso a Tucumán, varias voces se expresaron en consonancia. Para empezar, la del capitán

“Queríamos irnos con los tres puntos para Tucumán y gracias a Dios lo pudimos lograr. Fue justo porque hubo un solo equipo que propuso. Ellos se encontraron con un gol rápido y se replegaron bastante atrás, se nos hizo difícil poder entrarles. En el segundo tiempo ajustamos un par de cositas y después que nos pusimos en ventaja podríamos haber marcado un gol más”, dijo Ezequiel Parnisari.

“Se nos habían escapado dos triunfos como local y teníamos que ganar sí o sí. Es una victoria que nos trae alegría, en los partidos anteriores, por mínimos detalles no se nos venía dando; ganar aquí es gratificante por todo el trabajo que venimos haciendo”, agregó el zaguero central.

El “muchachito” de la película rodada este domingo en el partido bonaerense de San Martín fue, sin dudas, Arfaras, otrora “villano” por su falta de efectividad desde su llegada a San Martín (solo había marcado previamente un gol, ante Almagro).

Ubicado por Orfila en su puesto natural de delantero central (Andrés Yllana lo ponía por afuera), el joven de 20 años se iluminó para dar vuelta la historia ante un rival modesto pero que había complicado a la visita desde los primeros minutos.

“¿Si esto es un impacto importante a nivel personal? Importantísimo, el delantero vive del gol, por ahí estaba en deuda con el hincha, con el equipo, ahora a seguir por este camino”, afirmó el hombre cuyo pase pertenece a Estudiantes de La Plata. “Igualmente, no me quedo tanto con lo personal, más allá de que es lindo ayudar con dos goles. Lo más importante son los tres puntos”, dijo antes de describir su segundo tanto, un golazo desde fuera del área: “Ya estaba cansado, le quedó la pelota a ‘Caco’, me acomodé, me dieron espacios y se dio un lindo gol”.

Precisamente, Matías ‘Caco’ García entró bien desde el banco y realizó un aporte significativo para un mediocampo que necesitaba oxigenarse. “Hicimos un gran partido, a veces se complica mucho cuando se arranca perdiendo, pero nunca bajamos los brazos. El sacrificio y las ganas de querer salir de esta situación nos llevaron a empatar primero y luego a ganar”, declaró el volante creativo.

Todas voces que dieron cuenta de un cambio de energía, tras una seguidilla de resultados frustrantes.

Un triunfo contra “Chaca” que resulta trascendente también porque se concretó en medio de trascendidos sobre un supuesto malestar de los jugadores con los dirigentes.

Entre otros motivos, por el hecho de que son varios los dirigentes que integran la delegación en los partidos de visitante, con los correspondientes gastos que esto implica, mientras al plantel se le adeuda algún dinero.

Silvio Andrada Pedescoll, Antonio Ingrao y Ernesto Baaclini entre otros, viajaron este fin de semana a Buenos Aires, al igual que Maximiliano Germán, subsecretario de Deportes de la provincia, un allegado que tiene mucha injerencia dentro de la dirigencia.

“El club no paga los vuelos a ningún dirigente. Los que viajamos nos hacemos cargo de los gastos de pasajes y estadía”, replicó un dirigente consultado, quien pidió mantener su nombre bajo reserva.

Consultado por LA GACETA acerca de estos trascendidos, Darío Sand reconoció: “La deuda existe sí, pero son pocos días, no es para alarmarse ni mucho menos”.

“Estamos todos juntos, hacemos esfuerzos nosotros, los dirigentes… hay que seguir por este camino, seguramente todo va a mejorar y todo va a ir bien”, deseó el arquero.

Se sabe, los triunfos suelen ser el mejor cicatrizante para las heridas.

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