Se endeudan para comer: la CAME desmintió al Gobierno y un informe ratificó la crisis

La entidad pyme rechazó que las familias se endeuden por consumos suntuarios y aseguró que recurren al crédito para comprar alimentos y remedios. Un informe del IAG reveló que el 47,7% de los hogares no llega a fin de mes.

CADA VEZ son más los trabajadores endeudados.
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Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • La CAME advirtió en Argentina que las familias se endeudan para comprar comida y remedios, desmintiendo al Gobierno sobre supuestos gastos suntuarios ante la pérdida de ingresos.
  • Un informe del IAG reveló que el 47,7% de los hogares no llega a fin de mes por la caída del salario real y el fuerte aumento en las tarifas de servicios públicos y transporte.
  • Ante la caída del consumo y el cierre de locales, la entidad pyme reclamó un plan de pagos oficial para evitar más embargos y aliviar la crisis del sector comercial.
Resumen generado con IA

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) salió al cruce del discurso oficial sobre el endeudamiento de las familias y advirtió que los hogares argentinos recurren a préstamos y tarjetas para afrontar gastos básicos, como alimentos y medicamentos.

El planteo fue realizado por el vocero de la entidad, Salvador Femenía, quien rechazó que el aumento de las deudas familiares esté vinculado principalmente con consumos suntuarios. Según explicó, la caída del poder adquisitivo obliga a muchas familias a financiar productos de primera necesidad.

En paralelo, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) aportó cifras que muestran la magnitud del problema: el 47,7% de los hogares argentinos no llega a fin de mes y debe recurrir a ahorros o endeudamiento para cubrir sus gastos.

La CAME rechazó que las familias se endeuden por consumos suntuarios

Femenía sostuvo que el endeudamiento está directamente relacionado con la pérdida de ingresos y la caída del consumo. “Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza”, señaló en declaraciones a Radio Rivadavia.

El vocero de CAME afirmó que el problema afecta especialmente a la clase media trabajadora y que la situación se refleja en el menor movimiento de los comercios.

“Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora y esto se nota porque no hay consumo”, explicó.

También cuestionó la idea de que las familias estén utilizando el crédito principalmente para adquirir bienes de lujo. Por el contrario, aseguró que los gastos que se mantienen están vinculados con alimentos, bebidas y productos de farmacia.

Según Femenía, el proceso de endeudamiento comenzó a profundizarse desde 2024. En ese período, explicó, muchas personas recurrieron a las tarjetas para sostener su nivel de consumo, pero luego enfrentaron mayores tasas de interés y restricciones sobre los ingresos.

La advertencia de la CAME sobre las pymes

La entidad también puso el foco en la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas. Femenía señaló que los plazos de cobro se extienden y generan dificultades para cumplir con bancos, proveedores y obligaciones tributarias.

“Pedimos un plan de pagos para aliviar la situación de las pymes”, sostuvo, al advertir además sobre los embargos y las dificultades para afrontar las deudas.

El dirigente también cuestionó la recuperación de la economía que plantea el Gobierno y afirmó que la recesión todavía se observa en la actividad comercial.

“Cierran empresas, las que se abren no suplantan ni en calidad ni en cantidad. En centros comerciales ves locales vacíos”, afirmó.

También relativizó el impacto del comercio electrónico como una posible compensación frente a la caída de las ventas presenciales. Según indicó, las ventas online representan alrededor del 18% del total y no alcanzan para revertir el deterioro del comercio tradicional.

El informe que muestra cómo los hogares argentinos llegan a fin de mes

Los datos del Instituto Argentina Grande (IAG) coinciden con la advertencia de CAME sobre las dificultades que atraviesan las familias.

El estudio señaló que el 47,7% de los hogares no consigue llegar a fin de mes y debe recurrir a distintas estrategias para cubrir sus gastos. Entre ellas aparecen el uso de ahorros, el endeudamiento y la venta de bienes.

Uno de los datos más relevantes es que el 36,1% de las familias utilizó sus ahorros, el porcentaje más elevado de la última década. Además, 2,5 millones de hogares se endeudaron para subsistir.

El endeudamiento se distribuyó entre distintas modalidades: el 16,2% de los hogares recurrió a deuda informal, el 14,8% utilizó financiamiento bancario y otros hogares combinaron ambas alternativas.

El informe también registró 603.943 hogares con doble endeudamiento, una cifra que representa un crecimiento del 117,9% en tres años.

Familias que venden sus pertenencias para cubrir gastos

El estudio del IAG también detectó un aumento de los hogares que deben desprenderse de bienes para afrontar sus gastos cotidianos.

Según el informe, el 9,8% de las familias vendió pertenencias para conseguir ingresos, una modalidad que creció 35,4% desde 2023.

La situación tampoco afecta de la misma manera a todos los hogares. Las familias encabezadas por mujeres registraron un incremento de 6,4 puntos porcentuales en el uso de estrategias de supervivencia, mientras que entre los hogares liderados por varones el aumento fue menor.

Los jubilados aparecen entre los grupos más afectados. El informe indicó que el 41% de los hogares con jefatura de 66 años o más debió recurrir a ingresos complementarios ante el deterioro de sus ingresos.

El impacto sobre la clase media

La situación también alcanza a los sectores medios. De acuerdo con el IAG, el 51,9% de los hogares de clase media no consigue cubrir sus cuentas únicamente con el salario.

En este segmento, las principales estrategias son el uso de ahorros, utilizado por el 40,3% de los hogares, y el endeudamiento bancario, que alcanza al 18,8%.

En los sectores de menores ingresos, en cambio, adquieren mayor relevancia los préstamos informales entre familiares y conocidos, utilizados por el 20,4% de los hogares.

La caída de los salarios y el aumento de los servicios

El IAG vinculó el deterioro de las condiciones de los hogares con la pérdida del poder adquisitivo. Según sus datos, el salario real del sector privado cayó 5,4% frente a 2023, mientras que los salarios del sector público provincial retrocedieron 14,8%.

En el caso del sector público nacional, la caída informada fue del 38,2%.

A esto se sumó el aumento del peso de los servicios públicos sobre los ingresos familiares. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las facturas de luz, gas y agua, junto con el transporte, pasaron de representar el 5,4% al 10,1% de un salario mediano.

Los datos permiten dimensionar el impacto de la pérdida de ingresos sobre el consumo y explican por qué, según la CAME, una parte de las familias ya no utiliza el crédito para gastos extraordinarios, sino para comprar alimentos, medicamentos y otros productos básicos.

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