Resumen para apurados
- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, envió una carta a 211 federaciones para rechazar críticas y aclarar que el Mundial no se venderá ante el plan comercial FFE.
- El proyecto FIFA Forward Enterprise busca crear una filial comercial cediendo hasta un 20% a inversores. Sin embargo, la UEFA y otras confederaciones rechazaron la iniciativa.
- La controversia expone la creciente tensión política entre la FIFA y las confederaciones continentales, lo que podría redefinir el control financiero del fútbol global.
La propuesta de la FIFA para reorganizar el negocio comercial de sus principales competencias sigue generando repercusiones. En medio de las críticas de distintas confederaciones, el presidente del organismo, Gianni Infantino, decidió intervenir personalmente y envió una carta a las 211 asociaciones miembro para explicar el alcance del proyecto y desmentir las principales objeciones.
El dirigente fue categórico respecto del cuestionamiento que más fuerza tomó desde que trascendió la iniciativa: "La Copa Mundial no está en venta", afirmó al intentar disipar los temores sobre una eventual privatización del torneo más importante del fútbol.
La aclaración llega pocos días después de que la FIFA iniciara un proceso de consultas con las federaciones para evaluar la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa subsidiaria que tendría a su cargo la explotación comercial de las competencias organizadas por el organismo.
Qué es FIFA Forward Enterprise
El proyecto contempla la creación de una filial controlada por la FIFA que concentraría la administración de los principales activos comerciales del organismo. Entre ellos figuran los derechos de televisión, los acuerdos de patrocinio, las licencias, la venta de entradas, los programas de hospitalidad y otras fuentes de ingresos vinculadas al Mundial masculino, el Mundial femenino y el Mundial de Clubes.
Según explicó la entidad, el objetivo es profesionalizar la gestión comercial de esos activos para incrementar los ingresos y destinar una mayor cantidad de recursos a programas de desarrollo del fútbol en todo el mundo.
La FIFA insiste en que el nuevo esquema no modificará su estructura institucional ni su rol como máxima autoridad del fútbol internacional.
Qué porcentaje podría vender la FIFA
Uno de los puntos centrales de la propuesta establece que la FIFA conservará el control absoluto de la nueva empresa.
El organismo mantendría al menos el 80% del capital accionario y el control de la mayoría de los asientos del directorio. El porcentaje restante, que no superaría el 20%, podría ser adquirido por inversores estratégicos para aportar financiamiento destinado a proyectos específicos de desarrollo.
Infantino remarcó que la FIFA seguirá siendo una organización sin fines de lucro y que las decisiones deportivas, reglamentarias e institucionales continuarán exclusivamente bajo la órbita del organismo.
La fuerte oposición de la UEFA
La iniciativa, sin embargo, encontró una rápida resistencia en Europa.
La UEFA cuestionó tanto el contenido del proyecto como la forma en la que fue presentado. Sus dirigentes sostienen que abrir el negocio comercial a inversores privados podría afectar la independencia del fútbol y cuestionaron que una propuesta de semejante magnitud avanzara sin un tratamiento previo en el Consejo de la FIFA.
A esa postura también se sumaron otras confederaciones, como la Concacaf, la Confederación Asiática de Fútbol y la Confederación de Oceanía, que expresaron reparos sobre el proceso de discusión impulsado por la conducción de Infantino.









