"Messi va a revolucionar todo lo que se conocía sobre medicina deportiva"
A los 39 años, el capitán argentino volvió a romper los pronósticos en el Mundial 2026. Un especialista explica cómo su caso modificó la manera de entender el envejecimiento, el rendimiento y la duración de las carreras de élite.
Resumen para apurados
- Lionel Messi rompió los pronósticos a los 39 años por su alto rendimiento físico con la selección argentina en el Mundial 2026, redefiniendo la longevidad deportiva.
- El logro se gestó mediante un rendimiento físico que desafía los límites del envejecimiento y redefine la preparación de atletas que superan la barrera de los 30 años.
- Especialistas aseguran que el caso de Messi revolucionará la medicina deportiva y servirá de modelo para extender las carreras de los atletas de élite en el futuro.
Escuchar nota
Antes de que iniciara el Mundial 2026 muchos se preguntaban si a los 39 años Lionel Messi podría estar a la altura de la exigencia de la competencia. Con el paso de los partidos, el GOAT no sólo despejó las dudas al demostrar su rendimiento físico, sino que también puso en jaque aquella teoría inamovible de que los jugadores de élite debían dar un paso al costado después de los 30 años, representando un punto de inflexión para la medicina deportiva.
El médico deportólogo Juan Manuel Serna considera que la vigencia del rosarino trasciende los resultados o los títulos. A su entender, “El 10”, junto con Cristiano Ronaldo, marcó un antes y un después en la medicina deportiva y en la manera en la que se entiende el rendimiento deportivo y la longevidad de las carreras profesionales.
"Creo que va a haber una nueva era después de Messi hablando de lo que es el rendimiento deportivo. También sumo a Cristiano Ronaldo. Con 41 años jugó un Mundial y ambos están dando un ejemplo de cómo fueron durante más de 20 años el top mundial y aún así siguen brillando. Es tremendo", resumió en diálogo con LA GACETA. El especialista indicó que ambos futbolistas rompieron un paradigma que durante años fue aceptado como una ley. Lo hicieron gracias a una combinación de disciplina, avances científicos y una forma diferente de concebir la preparación de un deportista de élite.
El reloj biológico
Serna explicó que el envejecimiento es un proceso inevitable y que también alcanza a los mejores atletas del mundo. En el deporte de alto rendimiento, los primeros cambios comienzan a hacerse visibles a partir de los 30 años y se profundizan después de los 35. Según detalló, con el paso del tiempo disminuye la cantidad de mitocondrias, las estructuras celulares encargadas de producir energía. "Cuando llegan a los 30 años, sobre todo a los 35, estas organelas empiezan a disminuir en número y, por lo tanto, también disminuye la capacidad de producción de energía. Hay una desventaja lógica entre un atleta de la edad de Messi y uno que está en sus 20 años, que se encuentra en su prime físico", explicó.
Desde esa perspectiva, el hecho de que Messi siga compitiendo al máximo nivel adquiere mayor relevancia. Ya no depende únicamente de sus condiciones naturales, sino de una capacidad para compensar la balanza.
Para Serna, la explicación de esa vigencia está en lo que dentro de la medicina deportiva se conoce como entrenamiento invisible. Se trata de todo aquello que ocurre fuera del campo de juego, pero que resulta determinante para sostener el rendimiento.
Dormir las horas necesarias, respetar los tiempos de recuperación, alimentarse de manera adecuada, hidratarse correctamente y cumplir con los tratamientos de fisioterapia forman parte de ese trabajo cotidiano que cobra cada vez más importancia a medida que avanza la edad. "El cuerpo de Messi ya no tiene la capacidad de regenerarse como lo hacía cuando tenía 20 años. Quizás lo veas jugar los mismos 90 minutos que un chico de 21, pero la diferencia aparece en las 48 horas posteriores. Él necesita mucho más tiempo para recuperarse al ciento por ciento y ahí es donde el entrenamiento invisible pasa a ser clave", afirmó.
El deportólogo sostuvo que tanto Messi como Cristiano Ronaldo viven en función de su profesión durante las 24 horas del día. "No son deportistas solamente durante las horas del partido. Se van a dormir, descansan y comen sabiendo que cada uno de esos aspectos influirá en el rendimiento del siguiente encuentro", señaló. "Para llegar a ese nivel histórico tienen que ser un poco locos. Cuando digo locos me refiero a que poseen una obsesión permanente por competir y por mejorar. Son deportistas las 24 horas de los siete días de la semana".
La mente, una pieza clave
Aunque el aspecto físico continúa siendo fundamental, Serna cree que el verdadero diferencial de Messi a los 39 años aparece en la compensación cognitiva. "Los jugadores jóvenes resuelven corriendo más rápido, pateando más fuerte o saltando más alto. Eso ya no es posible después de los 35 años. Entonces aparece una adaptación cognitiva", explicó.
Ese proceso puede verse con claridad en la forma de jugar de Messi. "Si uno lo observa durante un partido, no corre los 90 o 120 minutos como lo hacía antes. Va caminando porque administra su energía. Ahorra combustible y lo utiliza únicamente cuando sabe que puede sacar ventaja".
Otro elemento clave, es la inteligencia y la rapidez del capitán argentino. "Messi está uno, dos o hasta tres segundos adelantado a las jugadas comunes y corrientes que otro jugador todavía no procesa. Aunque otro futbolista tenga una capacidad física enorme, él ya leyó la jugada antes. Esa es una ventaja cognitiva", señaló Serna.
El especialista aseguró que la salud mental ocupa hoy un lugar tan importante como la preparación física dentro del deporte profesional. "La diferencia entre un jugador común y uno que llega al alto rendimiento está en la mente, en la psiquis y en el cerebro", sostuvo.
“Antes, para un club el jugador de fútbol significaba dos a tres horas por día. Era el momento en el que entrenaba y estaba con el cuerpo técnico; solamente era atleta unas cuántas horas. Ahora, el deportista es tal todo el tiempo. Entrena en el club, pero se vuelve a casa sabiendo que tiene que hacer reposo, que tiene que hacer ejercicios, que tiene que ir kinesiólogo, que tiene un turno programado con un médico deportólogo o un psicólogo deportivo que lo va a llamar, le va a preguntar cómo está, va a hacer su descargo. Hay un montón de otras herramientas y posibilidades que antes no la existía y que estos atletas hoy en día la tienen", remarcó
Carreras más longevas
El médico cree que la actualidad del capitán argentino puede marcar una tendencia para el futuro del fútbol. Recordó que décadas atrás era habitual que figuras como Diego Maradona, Pelé o Ronaldinho iniciaran el tramo final de sus carreras alrededor de los 30 años porque entendían que ya no podían competir al máximo nivel.
Hoy la realidad parece diferente. "Tenemos jugadores de 39 o más de 40 años que siguen compitiendo en equipos de primer nivel y no desentonan para nada. Tengo fe de que Messi y Cristiano van a marcar un precedente."
A su entender, las nuevas generaciones crecerán sabiendo que es posible prolongar la carrera deportiva siempre que exista una combinación de disciplina personal, respaldo profesional y avances científicos. "No digo que todos van a ser Messi. Lo que digo es que muchos más jugadores podrán sostener un alto rendimiento a edades que antes parecían imposibles"
Un ejemplo de vida
Para Serna, el impacto de Messi no va a quedar solamente en las estadísticas ni en los títulos que consiguió con la selección argentina. "De él se van a escribir libros, tesis y teorías. Va a revolucionar todo lo que se conocía sobre medicina deportiva aplicada al fútbol. Va a cambiar todos los paradigmas que sostenían que un futbolista llegaba hasta los 30 o 35 años".
Además, destacó que el rosarino representa un modelo de vida para los jóvenes por el cuidado de su cuerpo y por mantenerse alejado de hábitos nocivos. "No es una persona vinculada al alcohol, al tabaco o a las drogas. Eso nos deja una enorme herramienta para trabajar con los chicos y mostrarles que, con una vida saludable, disciplina y un buen acompañamiento, se pueden conseguir resultados que antes parecían imposibles".












