Croacia apeló a su jerarquía en el momento decisivo: venció 2-1 a Ghana y clasificó a los 16avos de final
Resumen para apurados
- Croacia clasificó a 16avos del Mundial tras vencer 2-1 a Ghana en el cierre del Grupo L, asegurando el segundo puesto del grupo gracias a su jerarquía en el tramo final.
- El equipo de Dalić abrió el marcador con gol de Sucić, pero Ghana empató a través de Luckassen. Finalmente, un centro de Modrić permitió el gol de cabeza de Vlašić para el 2-1.
- La victoria consolida la jerarquía de los referentes croatas rumbo a los playoffs, mientras que Ghana también accede a la siguiente fase como uno de los mejores terceros.
Croacia encontró la respuesta cuando el panorama parecía complicarse y derrotó por 2 a 1 a Ghana para avanzar a los 16avos de final del Mundial. El conjunto dirigido por Zlatko Dalić finalizó segundo en el grupo L con seis puntos, mientras que el seleccionado africano también consiguió el objetivo al acceder como uno de los mejores terceros del certamen.
Durante la primera mitad, el equipo balcánico monopolizó la posesión con Luka Modrić como eje de la circulación y Mateo Kovacić administrando los tiempos en el medio campo. Ghana apostó por un bloque compacto, cerró espacios y buscó lastimar mediante transiciones rápidas, aunque le costó inquietar a la defensa rival. Con paciencia, Croacia fue encontrando huecos hasta que Petar Sucić rompió el equilibrio con un potente remate desde afuera del área que dejó sin respuestas al arquero Benjamin Asare.
El desarrollo cambió por completo después del descanso. Los ingresos de Abdul Fatawu Issahaku y Kojo Oppong Peprah revitalizaron a Ghana, que comenzó a atacar con mayor profundidad por las bandas. Croacia perdió intensidad, retrocedió varios metros y dejó crecer a un rival que encontró el empate mediante Derrick Luckassen en una acción de pelota detenida que fue revisada y convalidada por el VAR.
Ese gol alteró el escenario y obligó a los europeos a reaccionar. Con la eliminación asomando en el horizonte, apareció la jerarquía de Modricć para ordenar a sus compañeros, recuperar el control del balón y devolverle serenidad a un equipo que había perdido confianza. Croacia volvió a instalarse en campo rival y transformó la pelota parada en su principal herramienta ofensiva.
Experiencia para ganar
A siete minutos del final, un córner ejecutado con precisión por Modrić encontró la cabeza de Nikola Vlašić, que conectó un remate inatajable para sellar una victoria tan sufrida como merecida.
Croacia sobrevivió a su momento más delicado, mostró personalidad en la adversidad y confirmó que la experiencia de sus referentes continúa siendo decisiva en los partidos de máxima exigencia.







