El partido contra Jordania, un duelo que puede cambiar el Mundial de la Selección Argentina

Con el primer puesto del grupo J asegurado, Lionel Scaloni tiene una oportunidad crucial: administrar cargas, cuidar futbolistas y llegar con lo mejor a los 16avos de final.

Foto: REUTERS/Kai Pfaffenbach
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Por Bruno FaranoEnviado especial Hace 4 Hs

Resumen para apurados

  • Lionel Scaloni planea rotar al plantel de la selección argentina ante Jordania en Kansas para cuidar jugadores clave, tras asegurar el primer puesto del Grupo J del Mundial.
  • Tras clasificar a 16avos en Dallas, el equipo volvió a su base en Kansas City. Scaloni busca dar rodaje a suplentes y recuperar a lesionados como Cristian Romero sin arriesgar.
  • La administración del cansancio físico frente a Jordania definirá la frescura y competitividad con la que Argentina encarará la fase de eliminación directa del Mundial.
Resumen generado con IA

La selección argentina volvió a casa. Volvió a dormir en el Origin Hotel y a entrenarse en el Compass Minerals Center. 

Después de Dallas, de otro triunfo y de otra noche mágica de Lionel Messi, el plantel regresó a Kansas City, que ya se transformó en algo más que una sede. Es la base, el lugar al que se vuelve después de cada viaje, el sitio en el que se baja la adrenalina y en el que Lionel Scaloni empieza a pensar más allá del próximo partido. Porque, aunque falta Jordania, en realidad el Mundial de Argentina ya empezó a jugarse en otro lado.

Con la clasificación y el primer puesto asegurados, la Selección consiguió algo mucho más importante que seis puntos. Ganó tiempo; y en un torneo largo, el tiempo vale oro.

No es casualidad que durante la conferencia de prensa pos victoria sobre Austria Scaloni hablara de darles minutos "a la mayoría". Ni que evitara poner fechas sobre el regreso de Cristian Romero. Tampoco que hablara del desgaste de los volantes y de lo largo que será el Mundial. Está claro que el entrenador ya mira el cuadro completo.

El sábado, en Dallas, habrá un partido; pero el verdadero objetivo está unos días más adelante. Porque la diferencia entre llegar a los 16avos con las piernas frescas o hacerlo con futbolistas cargados puede terminar marcando la historia del torneo.

Por eso, en este escenario, Jordania aparece como una oportunidad. La oportunidad de que algunos descansen y de que otros sumen minutos. De recuperar piernas y administrar energías. De cuidar a “Cuti” Romero y no arriesgar absolutamente nada. De darle rodaje a jugadores que todavía esperan su estreno. De que Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico continúen sumando ritmo, o de que Giovani Lo Celso, Exequiel Palacios, Giuliano Simeone o José López tengan la posibilidad de entrar en escena. Y también de proteger a Messi.

Foto:  REUTERS/Kai Pfaffenbach Foto: REUTERS/Kai Pfaffenbach

Porque aunque el capitán parece desafiar el paso del tiempo, el documento dice que este miércoles cumplirá 39 años. Lleva cinco goles, acaba de romper otro récord y transmite la sensación de estar siempre listo para algo más. Pero Scaloni sabe mejor que nadie que los Mundiales no se ganan en la fase de grupos, sino se ganan después.

Por eso tampoco sería extraño que algunos habituales titulares tengan una tarde más tranquila. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister jugaron todo, Lisandro Martínez no salió nunca y Rodrigo De Paul volvió a ser el termómetro del equipo. Y justamente la mitad de la cancha, según el propio entrenador, es el sector por donde pasa este Mundial.

Hay una imagen que quedó perdida en medio de los festejos de Dallas. Mientras el estadio cantaba y Messi saludaba, Scaloni desapareció rápidamente por el túnel. Como si quisiera escapar de la euforia o como si ya estuviera pensando en otra cosa. Y probablemente era eso.

Porque hace tiempo que este cuerpo técnico entendió algo que otros aprendieron demasiado tarde: en los Mundiales no alcanza con llegar bien; también hay que llegar bien cuando empiezan los partidos que no permiten errores. Y esos partidos están cada vez más cerca.

 Por eso, quizás, Jordania sea mucho más importante de lo que parece. No por los puntos, ni por el rival; sino porque puede ser el partido que empiece a definir cómo llegará Argentina al verdadero Mundial. Ese Mundial que comienza cuando ya no hay mañana.

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