Resumen para apurados
- El DT Alejandro Orfila debutó en San Martín de Tucumán con un empate 1-1 ante Temperley en Turdera, implementando cambios tácticos pero sin lograr romper la racha sin victorias.
- Con variantes en la formación, el equipo alternó entre un esquema 4-1-4-1 y un 4-4-2. Pese a sufrir en el juego aéreo, logró la igualdad gracias a una proyección de Briñone.
- Aunque el empate cortó tres derrotas seguidas, el club acumula seis partidos sin ganar y quedó fuera del Reducido, por lo que Orfila deberá consolidar su idea futbolística.
El empate 1-1 frente a Temperley dejó más elementos para analizar desde el juego que desde el resultado. Porque si bien San Martín volvió a quedarse sin ganar y terminó la primera rueda fuera de la zona de Reducido, el estreno de Alejandro Orfila permitió observar algunos rasgos tácticos diferentes a los que había mostrado el equipo durante las últimas semanas. Todavía hay mucho por corregir, pero en Turdera aparecieron los primeros indicios de una idea futbolística que recién empieza a construirse.
El nuevo entrenador modificó tres nombres respecto del equipo que había caído frente a Colegiales bajo la conducción interina de Hernán De Camilo. Nahuel Manganelli ingresó por Darío Sand, Agustín Graneros ocupó el lugar de Laureano Rodríguez y Aníbal Paz reemplazó a Gonzalo Rodríguez. A partir de esas variantes, San Martín se organizó con un 4-1-4-1 bien definido.
Graneros se ubicó como volante central por delante de la defensa; Santiago Briñone y Paz actuaron como internos; Nicolás Castro y Jorge Juárez ocuparon los extremos; mientras que Luca Arfaras quedó como única referencia ofensiva.
La intención inicial fue clara. San Martín intentó salir jugando desde el fondo, conectar pases cortos y progresar a partir de la posesión. Sin embargo, la presión alta de Temperley le generó problemas desde los primeros minutos. El local adelantó líneas, bloqueó los circuitos de salida y obligó constantemente al error. Allí volvieron a aparecer algunas dificultades que el equipo ya había mostrado durante gran parte del torneo: problemas para resolver bajo presión, dudas en la coordinación defensiva y complicaciones para defender los centros por los laterales.
El dominio territorial de Temperley fue evidente durante gran parte del primer tiempo. Antes del gol, el conjunto de Nicolás Domingo ya había generado tres situaciones claras. El tanto llegó a través de una jugada que volvió a exponer una de las debilidades del “Santo”. Gabriel Hauche envió un centro desde la izquierda y Pedro Souto conectó de cabeza dentro del área. La pelota pegó en el palo antes de ingresar al arco de Manganelli. Otra vez, San Martín sufrió en el juego aéreo y en la ocupación de espacios dentro del área propia.
Cuando Orfila cambió el plan
La amarilla recibida por Graneros antes del descanso terminó condicionando el desarrollo del partido. Para evitar riesgos, Orfila decidió reemplazarlo por Diego Diellos al inicio del segundo tiempo. El ingreso del delantero transformó la estructura en un 4-4-2 y modificó la postura del equipo. San Martín comenzó a jugar más cerca del arco rival, adelantó metros y encontró una circulación más dinámica.
Posteriormente ingresó Matías “Caco” García y el sistema volvió a mutar. Sin abandonar la búsqueda ofensiva, el equipo recuperó rasgos del 4-1-4-1, aunque con García moviéndose detrás de Diellos y Arfaras. Allí apareció quizás la principal novedad del ciclo Orfila: un juego más directo hacia el ataque, con mayor velocidad en las conexiones y una intención permanente de progresar verticalmente. También comenzó a verse otra característica que el entrenador parece buscar. Briñone dejó de ser únicamente un volante interno y empezó a pisar el área rival con frecuencia.
Precisamente así llegó el empate. Arfaras envió un centro desde la izquierda, Briñone apareció dentro del área como un delantero más, controló la pelota y definió contra el primer palo para establecer el 1-1 definitivo.
La igualdad cortó la serie de tres derrotas consecutivas, pero no alcanzó para terminar con una racha que ya acumula seis partidos sin triunfos. Además, el punto dejó a San Martín fuera de la zona de Reducido al finalizar la primera rueda. La preocupación sigue presente, aunque en Turdera comenzaron a verse los primeros rasgos de la idea futbolística que pretende construir Orfila.







