Ni Nétfix me salvó del mundial

Ni Nétfix me salvó del mundial
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El analista Don Renegón expone cómo las plataformas de streaming se inundaron de producciones de fútbol durante el Mundial para capitalizar la atención global este mes.
  • Al buscar escapar de partidos mediocres, se evidencia cómo grandes conglomerados y algoritmos concentran derechos de transmisión y lanzan biopics para retener audiencias.
  • Esta tendencia muestra que el Mundial ya no dura un mes, sino que es un negocio omnipresente las 24 horas mediante algoritmos que redefinen el consumo de entretenimiento.
Resumen generado con IA

(Por Don Renegón) Harto de ver partidos mediocres del Mundial, probé suerte para relajarme un poco de tanto fútbol y decidí refugiarme en las plataformas de streaming. ¿Qué encontré? Ningún lanzamiento espectacular, sino más películas, series y transmisiones vinculadas al certamen. Increíble, pero cierto.

También entendí que en este mundo todo está ligado con todo. Las empresas multinacionales se quedaron con todo, hasta con la ilusión de recordar un gol. ¿Sabía usted que hay que tener derechos hasta para mostrar imágenes de un torneo durante la transmisión de otro? Pero más allá de eso, las alianzas comerciales quedaron al descubierto. Disney+ transmite la programación de ESPN; HBO Max, la de Fox Sports; y Paramount emite todos los partidos de DirecTV. Una locura. Ya no se sabe quién es dueño de quién. En cualquier momento descubrimos que Don Renegón también pertenece a un conglomerado internacional.

Netflix es la única que no ofrece ni un minuto de este torneo, pero se contagió de la fiebre mundialista estrenando o reviviendo películas y series relacionadas con el fútbol. Son tantas que generan dolor de cabeza a la hora de decidir qué ver. Abundan las biopics de estrellas que participan o participaron de este certamen. Por ejemplo:

•“James”: cuenta la vida del crack colombiano James Rodríguez y sólo sirve para alimentar la ilusión -exagerada, por cierto- de que los cafeteros tienen alguna posibilidad de quedarse con la Copa del Mundo. Después de verla, uno entiende por qué Colombia sigue creyendo cada cuatro años que esta vez sí será la vencida.

•“Ronaldinho: el único”: repasa la carrera del astro brasileño analizando los mejores y peores momentos de su vida. El principal mérito del documental es dejar en claro que su afición a la noche, las fiestas y los romances fáciles le impidió convertirse en el mejor jugador de todos los tiempos. Clarito.

•“La K Benzema”: la biopic del francés deja en evidencia que dentro de la cancha fue un ídolo, pero que fuera de ella acumuló más polémicas que goles. La huelga que detonó el fracaso de Francia en Sudáfrica 2010 y su participación en una maniobra de chantaje a otro futbolista aparecen como capítulos centrales. Una maravilla de persona.

Recetas y algo más

La vieja y fácil costumbre de reeditar éxitos, receta más repetida que la película “Gladiador”, también fue tendencia. Volvieron a aparecer “Diego Maradona”, “Capitanes del mundo” y “Sean eternos: campeones de América”. También hubo estrenos lanzados especialmente para esta época, como “El método Scaloni” y “Dibu Martínez: el pibe que ataja el tiempo” (otra producción de ese genio llamado Agustín Pichot).

Entre las novedades sobresale “Noruega vuelve al ruedo”, una producción que cuenta el camino que recorrió ese país para clasificarse al Mundial con el gigantesco Erling Haaland como principal figura. Después de verla, se entiende perfectamente por qué los noruegos se hacen los vikingos en las tribunas.

Hay otras dos producciones que llaman especialmente la atención.

La primera es “México 86”, una película que cuenta todos los vericuetos de la organización de aquel torneo. Obviamente, lo más sabroso es descubrir cómo se pagaron sobornos, se compraron voluntades y se realizaron maniobras espurias para que algunos terminaran haciéndose millonarios. Una radiografía perfecta de las sospechas de corrupción que desde hace décadas sobrevuelan a la FIFA.

La segunda es “Brasil 70, la tercera estrella”. La serie tiene como protagonista a Pelé -el tercer mejor jugador de la historia porque primero lo superó Maradona y después Lionel Messi- y narra la campaña brasileña en México 1970. Pero lo verdaderamente importante es el mensaje que deja: los futbolistas brasileños necesitan noche, tragos y garotas para rendir al máximo nivel. Esa esencia no la tiene el rígido italiano Carlo Ancelotti. Por esa razón, Brasil no saldrá campeón. Se lo firmo hoy, 20 de junio.

Después de recorrer todas las plataformas llegué a una conclusión preocupante: el Mundial ya no dura un mes. Dura las 24 horas. Está en la televisión, en el celular, en las redes sociales, en los documentales, en las series y hasta en los algoritmos. Uno intenta escapar y aparece Haaland recomendándole una película. Hasta la próxima renegada.  

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