La historia detrás del amor de Bangladesh por Argentina: Malvinas, Maradona y Messi

Las imágenes de los festejos masivos esconden una conexión histórica y cultural que une a ambos países.

La victoria de la Selección argentina frente a Argelia en el debut del Mundial 2026 provocó una multitudinaria celebración en Bangladesh
La victoria de la Selección argentina frente a Argelia en el debut del Mundial 2026 provocó una multitudinaria celebración en Bangladesh

Resumen para apurados

  • Tras el debut de Argentina en el Mundial 2026, la población de Bangladesh festejó masivamente en las calles por una histórica conexión geopolítica y deportiva con el país.
  • El vínculo surgió por el rechazo al colonialismo británico tras la hambruna de 1943 y la guerra de Malvinas, consolidándose con la figura de Maradona en 1986 y ahora con Messi.
  • Esta pasión demuestra cómo el fútbol trasciende fronteras políticas, consolidando a la Selección Argentina como un símbolo de identidad cultural y unión global para el futuro.
Resumen generado con IA

A miles de kilómetros de nuestro país, en el sur de Asia, la pasión por la Selección Argentina se vive como propia. En Bangladesh, cada triunfo albiceleste se celebra con banderas, caravanas y multitudes en las calles, una postal que volvió a repetirse tras la reciente actuación del equipo de Lionel Scaloni en el Mundial 2026.

Las imágenes no son nuevas. Ya durante la consagración en Qatar 2022, el país asiático había sorprendido al mundo con festejos masivos que parecían trasladar el clima de Argentina a ciudades como Daca. Sin embargo, el vínculo entre ambos pueblos no es casual ni reciente; tiene raíces históricas, políticas y futboleras.

El origen de esta conexión se remonta a la década del 80, con la figura de Diego Maradona como símbolo. Su actuación en el Mundial de México 1986, especialmente en el recordado triunfo frente a Inglaterra, generó una identificación inmediata en Bangladesh, un país marcado por su propia historia de tensiones con el dominio británico.

Esa identificación se sostiene en hechos más profundos. Durante el período colonial, el territorio que hoy ocupa Bangladesh sufrió las consecuencias de políticas impuestas por el Imperio Británico, entre ellas la devastadora hambruna de 1943, que dejó millones de víctimas. Ese pasado forjó una sensibilidad particular frente a cualquier enfrentamiento con el Reino Unido.

Malvinas

El conflicto por las Islas Malvinas también funcionó como un punto de conexión emocional. La guerra de 1982, en la que Argentina se enfrentó a Gran Bretaña, reforzó esa empatía histórica, que luego se trasladó al plano deportivo.

Con el paso del tiempo, la admiración por Maradona encontró continuidad en la figura de Lionel Messi. El rosarino no solo heredó el legado futbolístico, sino que lo amplificó con títulos y actuaciones que consolidaron a la Selección como un fenómeno global.

Episodios como el amistoso ante Nigeria en 2011, seguido masivamente en Bangladesh a través de pantallas gigantes, o los multitudinarios festejos en 2022, reflejan una relación que ya forma parte de la cultura popular del país asiático.

Hoy, cada presentación argentina en el Mundial vuelve a activar esa pasión. Los goles de Messi, las victorias y la ilusión de otro título no solo se celebran en Argentina; también encuentran eco en Bangladesh, donde la camiseta celeste y blanca se siente tan cercana como propia.

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