Argentina, segunda en el mundo por dólares fuera del sistema: estiman que hay unos U$S 250.000 millones
El Banco Central advirtió sobre el alto volumen de divisas en manos de los argentinos fuera del circuito formal. El Gobierno apuesta a la Ley de Inocencia Fiscal para incentivar su ingreso y apuntalar la economía.
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Resumen de nota
- Argentina se posiciona como el segundo país con más dólares fuera del sistema financiero, sumando U$S 250.000 millones según el Banco Central, tras décadas de inestabilidad.
- El fenómeno responde a la desconfianza institucional y la volatilidad histórica. Pese al blanqueo de Milei, el monto supera a potencias como Alemania y es solo superado por Rusia.
- El Gobierno impulsa la Ley de Inocencia Fiscal para formalizar estos ahorros. Se busca dinamizar la economía mediante incentivos en bancos, billeteras cripto y sociedades de bolsa.
Argentina se ubica en el segundo lugar a nivel mundial entre los países con mayor cantidad de dólares fuera del sistema financiero formal, con un volumen cercano a los U$S 250.000 millones. El dato surge de estimaciones difundidas por el Banco Central y expone una de las principales particularidades de la economía local.
El ranking es encabezado por Rusia, con alrededor de U$S 400.000 millones fuera de su sistema bancario. Detrás aparece la Argentina, superando incluso a economías desarrolladas como Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los datos fueron presentados por el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, durante una exposición realizada el 5 de marzo de 2026. Allí detalló que, por debajo de la Argentina, países como Alemania, Reino Unido, Francia e Italia manejan montos significativamente menores, de entre U$S 100.000 y U$S 200.000 millones, mientras que España, Japón, Canadá, Australia y México registran niveles aún más bajos.
El fenómeno de los dólares fuera del sistema, conocidos popularmente como “debajo del colchón”, se vincula con factores estructurales de la economía argentina: la volatilidad macroeconómica, la desconfianza en las instituciones y la compra de divisas en mercados informales durante períodos de restricciones cambiarias.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al 31 de diciembre de 2025 los activos en moneda extranjera del sector privado no financiero, en el rubro “moneda y depósitos”, alcanzaban los U$S 254.898 millones. Si se descuentan los depósitos en dólares, que un año antes totalizaban U$S 36.681 millones, el dinero fuera del sistema se ubicaba en U$S 218.217 millones.
Las cifras muestran una relativa estabilidad en el tiempo. A fines de 2023, el Indec registraba U$S 250.547 millones en poder de los argentinos. En ese momento, los depósitos privados rondaban los U$S 14.000 millones, lo que implicaba que unos U$S 236.547 millones estaban fuera del sistema financiero.
Tras dos años de gestión de Javier Milei, el stock total de dólares creció levemente en U$S 4.351 millones. En paralelo, los fondos fuera del sistema disminuyeron en U$S 18.330 millones entre diciembre de 2023 y el cierre de 2025.
Este comportamiento responde a una combinación de factores. Por un lado, el blanqueo de capitales impulsado por el Gobierno permitió declarar más de U$S 20.000 millones en su primera etapa e incorporar parte del efectivo al circuito formal. Por otro, la persistente incertidumbre sobre la salida del cepo cambiario, la volatilidad de los mercados y la histórica preferencia por el dólar continúan incentivando el resguardo de divisas fuera del sistema.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, impulsa la denominada Ley de Inocencia Fiscal, con el objetivo de generar incentivos para que esos fondos ingresen al circuito formal. La iniciativa busca ofrecer garantías a los ahorristas y ampliar los canales de regularización, habilitando no solo a los bancos, sino también a sociedades de bolsa, fondos comunes de inversión y billeteras cripto.
La apuesta oficial es que una porción de esos dólares actualmente fuera del sistema pueda canalizarse hacia la economía formal y contribuya a dinamizar la actividad en los próximos meses.







