
Resumen de nota
- El periodista Hernán Santos Nicolini falleció a los 79 años en Argentina debido a un cuadro de neumotórax, cerrando una trayectoria clave en la historia del boxeo y los medios.
- Fue la voz del triunfo de Monzón ante Benvenuti en 1970. Apostó su patrimonio al hipotecar un departamento para costear la transmisión desde Italia, confiando en la hazaña nacional.
- Su muerte genera gran dolor en el deporte argentino. Su legado reside en su estilo audaz y profesional, siendo un referente eterno para las futuras generaciones del periodismo.
El boxeo argentino atraviesa horas de tristeza por la muerte de Hernán Santos Nicolini, una de las voces más recordadas del ambiente y protagonista de una cobertura histórica en 1970. El periodista quedó ligado para siempre a la consagración mundial de Carlos Monzón, aquella noche en la que relató la pelea frente a Nino Benvenuti y terminó siendo testigo directo de una de las mayores hazañas del deporte nacional.
Nicolini estaba a pocos días de cumplir 80 años. Según confirmó su familia, su cuadro de salud era irreversible y se agravó en las últimas horas a raíz de un neumotórax grado 3. La noticia golpeó de lleno a un ambiente que lo reconocía como un referente por su trayectoria, su estilo y su audacia profesional.
Esa valentía quedó marcada para siempre cuando, con apenas 24 años, decidió asumir un riesgo enorme para poder transmitir desde Italia la pelea que haría historia. En aquel tiempo, los derechos de radio y televisión tenían un costo altísimo, pero él apostó todo para estar presente. “Tenía un departamento en Mar del Plata y por él me ofrecían 28 mil dólares. Lo hipotequé y conseguí que me bajaran precisamente a 28 mil dólares los derechos de la pelea”, recordó alguna vez sobre aquella decisión que cambió su carrera.
Detrás de esa apuesta también había una convicción alimentada por información clave. Mientras Tito Lectoure no quiso avanzar porque dudaba de las chances de Monzón ante el italiano, Nicolini había recibido un dato desde Europa que le hizo pensar distinto: Benvenuti no se estaba entrenando bien y tenía varios kilos de más. Ese mensaje llegó por télex y fue guardado con celo absoluto. “Lo arranqué, me lo puse en el bolsillo y se lo mostré a Amílcar Brussa, entrenador de Monzón, y le dije: esto es un secreto de Estado, se lo muestro y me lo guardo para mí”. La respuesta del técnico reforzó todavía más la corazonada: “¿Le sirve? Claro que sí, me dijo Brussa. Bueno, póngalo a Monzón lo que mejor pueda, esta pelea no se escapa”.
La voz de una noche que quedó para siempre
Con el paso de los años, Nicolini terminó convertido en mucho más que un relator de boxeo. Su cobertura de la pelea del 7 de noviembre de 1970 quedó grabada en la memoria de generaciones enteras y lo instaló como una figura admirada dentro del periodismo deportivo. Su pasión, su intuición y el coraje para jugarse entero por una historia terminaron construyendo un legado que hoy el boxeo argentino despide con dolor.







