
Resumen de nota
- La Fundación Federalismo y Libertad lanzó en Tucumán el "Proyecto Aconquija", donde 30 especialistas proponen soluciones para revertir el declive económico y social de la provincia.
- El estudio advierte una caída del producto bruto provincial desde 1956 y critica el sistema electoral de acoples y la dependencia estatal que frena la inversión privada local.
- Los resultados se publicarán en dos libros este semestre con el fin de generar un debate plural y reformas estructurales que recuperen el liderazgo regional de Tucumán.
Uno de los propósitos de la Fundación Federalismo y Libertad es brindar un espacio abierto para el diálogo plural y la construcción de ideas que promuevan el desarrollo regional. En línea con este propósito, la Fundación lanzó “Aconquija”, un proyecto de investigación que invitó a 30 especialistas de una gran variedad de temáticas a que describan el estado actual de la Provincia en sus respectivas áreas, y nos ofrezcan propuestas concretas para mejorar.
A partir de este Proyecto surgieron dos libros, que serán publicados este semestre. El más compendioso de ellos, que lleva el título de “Proyecto Aconquija” recopila, en forma de breviario, los 30 informes, con sus respectivos diagnósticos explicativos y propuestas concretas, indicaron Javier Habib, director Académico y Pablo Pero, director Políticas Públicas de la Fundación Federalismo y Libertad. Como advierte Carlos Segura, historiador de la Universidad Torcuato di Tella, y encargado de escribir el informe “Trayectoria histórica de Tucumán”, la Provincia atravesó un período de gran esplendor durante la primera mitad del siglo XX. El motor económico era la industria azucarera, y a cargo de las decisiones se encontraba una verdadera élite económica y política. Este fue el momento en que Tucumán logró posicionarse como líder regional indiscutido; no solo en lo económico, sino también en lo social y cultural, detallan los expertos.
Si nos atenemos a los datos crudos, hacia 1956, Tucumán representaba el 2,5% del producto bruto total argentino. Hoy ese índice es apenas el 1,8%. Al decir del ingeniero Arquímedes Carrizo, especialista en desarrollo agroindustrial, hemos disminuido un 30% de nuestra propia productividad. Lamentablemente, todos los temas sobre los que se investigó en el proyecto evidencian un idéntico patrón de retroceso.
Manuel Martínez Novillo, magister por la Universidad de Nueva York, y encargado de abordar el tema democracia, identifica un largo proceso de erosión del sistema democrático en nuestra provincia. A través de reformas constitucionales y electorales, el oficialismo logró cimentar un sistema de acoples que multiplica las denominadas “colectoras”, fragmenta a la oposición y confunde al electorado. En la práctica, esto se ha traducido en clientelismo y corrupción.
Respecto del tema de la autosustentabilidad, el economista Osvaldo Meloni advierte que en Tucumán existe lo que ha sido denominada la “enfermedad holandesa interna”. En términos simples, sucede que la Provincia logró, a través de intercambios políticos entre los gobernadores y los sucesivos presidentes, recibir ingentes fondos de Nación, que la administración provincial destinó a expandir la masa de empleados públicos, lo que en la economía diaria importó una palpable inhibición de la inversión privada, y una enorme dependencia del Estado nacional.
Con el grupo de autores que contribuyeron a este proyecto, Habib y Pero anticiparon que, próximamente, se publicará uno de los dos libros en el que se volcarán todas las propuestas para el desarrollo de la provincia.







