Cuando se observa el cielo durante varias noches se ve que los planetas cambian de posición. Un movimiento más notable que el de las estrellas. A veces sus movimientos son extraños, parecen alinearse o cruzarse. Hay eventos conocidos como oposición, conjunción y tránsito que se usan para hacer estudios especiales y se informa que van a ocurrir porque son interesantes para observar.
Una oposición ocurre cuando dos objetos del Sistema Solar se encuentran diametralmente opuestos respecto a la Tierra. De la oposición también puede participar el Sol. En este caso, mientras el Sol se pone por el oeste el otro objeto sale por el este y será visible durante toda la noche. La Luna está en oposición cada vez que hay Luna llena. Si además la Luna, la Tierra y el Sol están en una misma línea se produce un eclipse de Luna.
Una conjunción es cuando dos objetos celestes se “ven” muy próximos desde la Tierra. Los dos objetos están a distintas distancias, pero parecen próximos por su proyección en el cielo. Cuando los planetas se ven próximos y se encuentran entre la Tierra y el Sol, se dice que es una conjunción inferior. Solo Mercurio y Venus pueden ubicarse entre la Tierra y el Sol. Cuando los planetas están detrás del Sol o próximos al mismo, vistos desde la Tierra, es una conjunción superior. En estos casos es muy difícil observarlos porque la luz del Sol los tapa.
También puede ocurrir que Venus o Mercurio pasen delante del Sol y proyecten su sombra sobre él. Esto es un tránsito. Son muy llamativos de observar porque se ve la sombra del planeta moverse sobre el disco solar. Este evento se puede apreciar con binoculares, telescopios o a simple vista, siempre con la protección adecuada para evitar daños en los ojos o en los instrumentos.
Los asteroides también pueden transitar sobre el Sol, pero al ser pequeños es difícil observarlos. Cuando un asteroide pasa delante de una estrella es algo parecido a un tránsito, pero el asteroide está cerca y parece más grande que la estrella, entonces esta desaparece. En este caso se habla de ocultamiento.
Estos eventos se usan para determinar parámetros físicos de los planetas, como confirmar órbitas, velocidades y hasta estudiar sus atmósferas. Los ocultamientos pueden ser usados para medir el tamaño de los asteroides y se puede hacer incluso con telescopios pequeños.
Estos fenómenos también se podrían observar desde otros planetas. Por ejemplo, vista desde Marte, la Tierra podría tener una conjunción inferior o un tránsito. En junio de 2014, el rover Curiosity observó un tránsito de Mercurio desde Marte. Fue la primera observación de este tipo desde un lugar que no es la Tierra.
La técnica del tránsito se usa para detectar planetas extrasolares. En ese caso no se ve la sombra del planeta porque las estrellas están lejos y se ven muy pequeñas desde la Tierra. Lo que se observa es una disminución del brillo de la estrella cuando el planeta la está transitado. Con esta técnica se pueden detectar uno o varios planetas, incluso obtener otros datos como el tamaño de sus órbitas y el tiempo que demoran en girar alrededor de ella.
El 23 de enero se podrá apreciar una conjunción de Saturno con la Luna, mirando hacia el oeste al atardecer. Los que se encuentren en lugares poco iluminados pueden aprovechar para observarla, incluso pueden intentar fotografiarla.









