Allí se fundó San Miguel de Tucumán en 1565, hasta el traslado decretado 120 años más tarde. Sólo se aprecian los muros que formaron parte de las estructuras del Cabildo y la Iglesia Matriz. Los lugareños afirman que la zona está abandonada, pese a su valor histórico. El Ente de Cultura avanza en un proyecto para la instalación de un módulo de información turística. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL