Spotters: los cazadores de aviones

Se trata de un grupo de tucumanos que registran con sus cámaras y teléfonos el movimiento de los aviones. Acá, sus motivaciones.

29 Nov 2019

Adrián Farina

LA GACETA

El fútbol y los autos son grandes pasiones de los argentinos; también de miles y miles de tucumanos, pero no son las únicas. Hay algunas más curiosas, pero no por eso menos interesantes. Una de ellas es la atracción por los aviones, el sueño de ir a lo más alto, eso que viven a pleno quienes están en el aire y, también, quienes están en la tierra, en nuestra tierra.

Spotters Tucumán (@spotterstuc, en Instagram) es un grupo de tucumanos apasionados por la aviación. Cada avión que llega o sale del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo constituye una cita para ellos. Mucho más si se trata de uno de esos gigantes que llegan cada tanto, como un Boeing 777 o el Impactante Antonov A24.

Hay spotters en todo el mundo. Se los puede ver en los alrededores de los aeropuertos con sus teléfonos y cámaras sacando fotos. Traducido del inglés significa observadores. Hay distintos tipos de observadores: plane spotters, para los aviones; train spotters, para trenes, entre otros. Si nos sumergimos en las redes sociales usando el Hastag #spotter, la mayoría de las fotos y publicaciones serán vinculadas con la aviación.

El inicio

El amor por los aviones estuvo siempre en cada uno de ellos, pero no había una agrupación que los concentrara. La cuenta @aeropuertotuc en Twitter fue la que los motivó a juntarse. Las redes sociales y un blog resultaron perfectas para generar los primeros lazos de esta comunidad. No paso mucho tiempo hasta que pudieron conformarse como Spotters Tucumán.

A los primeros pasos los dieron Simón Dumit y Juan Pablo Reyes; luego se fueron sumando Lautaro Lugones y Guillermo Quintana. Podríamos decir que ellos son los spotters con asistencia perfecta, aunque el grupo ha crecido y hoy son más de 20 integrantes que aman la aeronáutica en Tucumán.

El sueño de cada uno de ellos no se limita a sacar fotos; quieren ser parte de la industria aeronáutica. De hecho, Quintana ya es Tripulante de Cabina y solo le faltan unos trámites para poder trabajar en el aire. Reyes está terminando su secundario y sueña con estudiar algo vinculado con la aviación. Lugones relacionó la música con los aviones y tiene una banda llamada Grupo Alma. La devoción por las aeronaves de Dumit es llamativa: “yo sería capaz de trabajar en el kiosco del aeropuerto con tal de estar cerca de los aviones” confesó. Cuenta que ya ha superado todos los exámenes para ser operador de rampa, pero hay un obstáculo entre él y ese trabajo: la epilepsia. Igual, está convencido que la va a superar.

¿Querés ser spotter?

Lo único que necesitás es mucha pasión por los aviones. No todos sacan fotos; algunos solo disfrutan de ver pasar la nave y escuchar sus motores. Una cámara fotográfica puede ayudar a capturar los imágenes, pero con un smartphone podés hacerlo también. La aplicación Flightradar24 es una herramienta fundamental: rastrea casi todos los vuelos del mundo y es gratuita. Esto te permite saber qué aviones llegarán a Tucumán o cuáles pasaran por nuestro cielo y sus horarios aproximados.

No es necesario estar en el aeropuerto para sacar una buena toma. Algunas de las fotos más impresionantes de la aviación tucumana las tomó Juan Pablo Reyes con una cámara semi profesional desde su casa.

Los spotters tucumanos poseen innumerables historias. La cabecera de la pista es uno de sus puntos favoritos para tomar imágenes. En una ocasión, un Boeing 777 de carga estaba realizando su aproximación y un tren se detuvo justo delante de ellos, obstruyendo la visión. Inmediatamente se subieron a los vagones con el fin de ver mejor el aterrizaje, pero el tren empezó a sacudirse, los maquinistas vieron a los intrusos, pensaron que eran ladrones y los obligaron a bajarse.

En otra ocasión, dos de ellos se habían encontrado para recibir un vuelo nocturno. Mientras esperaban, un colectivo se detuvo y un sujeto se bajó con una capucha en medio de la oscuridad. Ellos se asustaron, porque creyeron que los iba a asaltar. Finalmente se quitó la capucha y resultó ser un compañero más que había ido sin avisar. Un susto que terminó en alivio.

Los spotters también desarrollan una función social: se han transformado en una fuente de consultas para tucumanos y turistas sobre vuelos, horarios, cancelaciones y medios de transporte desde y hacia el aeropuerto.

Un momento cumbre para ellos fue la llegada del Antonov A24 a Tucumán luego de 25 años. Lo siguió el arribo del carguero Boeing 777 de Qatar. Ahora esperan que alguna vez el Antonov A225, el avión más grande del mundo, visite nuestra provincia, aunque eso hoy parezca extremadamente difícil.

Tendencias

Los atentados de 2001 en Estados Unidos cambiaron todos los paradigmas de seguridad aeroportuaria. En Tucumán, hasta ese año, teníamos el privilegio de poder subir a la terraza del aeropuerto para ver los aviones, algo que probablemente se haya perdido para siempre. En el mundo, la seguridad aumento considerablemente, pero esto no significa que no sea posible tomar buenas fotos en los aeropuertos. En algunas aeroestaciones conocen pasión de los spotters e intentan facilitarles las imágenes removiendo obstáculos que impidan la buena visibilidad.

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