Herederos de una pasión

Los niños disfrutan de la bicicleta y viven cada carrera con mucha adrenalina.

11 Jun 2019 Por Carlos Chirino

La pasión por el mountain bike se transmite de generación en generación. Por eso no sorprende ver a niños de dos, tres, cuatro, cinco y seis años que llevan al ciclismo de montaña en la sangre. Son hijos y nietos de bikers, por lo que no se pierden ninguna competencia del campeonato Tucumano, ya sea de la especialidad cross country o cross rural. “La bicicleta es su juguete preferido. Todos los días pedalea un poquito. Prefiere la bici por sobre las muñecas y eso realmente me emociona mucho”, contó Ariel Rodríguez sobre su hija Indira (4 años), que participa en la categoría Invitados. “Ella quiere correr siempre y luego espera ansiosa poder subirse al podio para mostrarle a sus compañeras y a la maestra del jardín. Lo importante es que los chicos disfruten de esta pasión, sin ningún tipo de presión. Llevo 27 años en este deporte y vi a muchos padres que presionan a sus hijos para que consigan buenos resultados. Hay que dejarlos que se diviertan, que sean felices”, agregó.

Simón (6), Matilda (4) y Valentín Domián Marcantonio (2) heredaron la pasión de su abuelo Hugo, de su mamá Luciana y de su papá Christian. En la casa de ellos se respira mountain bike por cada rincón. “Cuando hay carreras, el día anterior los tres comienzan a preparar todas las cosas. No quieren perderse ninguna fecha. Nos piden consejos. Preguntan cómo se hace para encarar una subida o una bajada. Además nos hacen barra cuando corremos nosotros, porque ellos son los últimos en largar. Disfrutan a pleno de toda la jornada”, contó Luciana. “Simón es un apasionado. Entrena mucho y hasta se cuida en la alimentación. Comenzó a los 3 años y ya fue campeón Tucumano”, reveló.

Victoria Mazzamutto (3 años) es hija de Cecilia Curia y Pedro Mazzamutto, dos experimentados bikers. “Lo único que ve en la casa es bicicletas. Me siento privilegiada de que mi hija practique el mismo deporte que nosotros. Es emocionante poder compartir esta pasión con ella. Me siento orgullosa”, contó “Nuni” Curia. “La noche anterior a una carrera, Victoria está ansiosa. Me dice que no se puede dormir. Que quiere que ya llegue la hora de largar”, agregó la biker, que entrena en la avenida Perón con su hija. “Ayuda a fortalezar la relación madre-hija. Con mi esposa ya comezamos a disputarnos quién correrá el Trasmontaña cuando Victoria sea más grande”, indicó.

Está claro que para muchos, el mountain bike es una pasión que se vive desde niño.

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