Cartas de lectores

13 Mar 2019

Presidenciables

“Y emprestemé su atención, sino tendré que callar / pues el pájaro cantor / jamás se para a cantar en árbol que no da flor”, (José Hernández). Vivimos tiempos electorales y ya se barajan nombres presidenciables: Roberto Lavagna, Miguel Pichetto, Alberto Rodríguez Saá, hombres estos ganados en años, que conforme a su edad estarían superando los 80 años durante sus mandatos. Por lo que viene al caso hacer un repaso de los ex presidentes constitucionales que pasaron por estos últimos 90 años. En el segundo mandato de Hipólito Irigoyen, valiéndose de sus achaques y edad, sus colaboradores le imprimían un diario personal que no reflejaba la realidad. A comienzos de la década del ‘40, Roberto M. Ortiz, quien a mediados de su mandato tuvo que renunciar por problemas de salud, al poco tiempo falleció. Mucho tiempo después, el veterano Arturo Illia, cuya edad no le permitía frenar el avasallamiento institucional orquestado en su contra. Años más adelante, el retorno de Juan Domingo Perón -en cuyo primer discurso dijo textualmente: “vengo viejo y descarnado”-, quien falleció a mediados de su tercer mandato, tal cual lo habían diagnosticado los médicos. Pasan los años y aparece Carlos Saúl Menem y sus celebradas vanidades, por nosotros festejadas. Anciano que, como sabemos, buscó refugio (fueros) parlamentarios. Al mismo tiempo, Fernando de la Rúa, quien fue destituido en medios de burlas por la enfermedad que padecía. Espero que esta breve reseña sirva para que no se repitan estos casos no menores, a no ser que los futuros colaboradores lo manejen, como ya ocurrió tantas veces. No hace falta decir que en este mundo globalizado “el que no corre, vuela”, por lo que se necesita para ejercer tamaña función: ser joven, activo, vigoroso, capacitado, que le permita recorrer el universo en busca de acuerdos comerciales y de inversiones de todo tipo. Lo están haciendo Macri, y el propio Manzur con sus equipos de emprendedores, con una agenda cargada de viajes al exterior, más las giras en el orden interno, y no lo hacen por placer, sino porque así lo exigen las circunstancias actuales.

Ismael Díaz

Mario Bravo 247
Banda del Río Salí

Doctores Ousset y Gijena

Dicen, quienes denunciaron penalmente a los doctores Cecilia Ousset y José Gijena, que la niña de 11 años “habría” sido violada y que “habría” sido embarazada en su ámbito familiar; que su cuerpecito de 50 kilogramos podía bancarse el embarazo, aunque nada dicen sobre si su desarrollo psíquico y mental lo harían. La hoguera era utilizada por la Inquisición para amedrentar (al diferente, al que pensaba distinto, al que defendía al sometido o, directamente, se revelaba ante el sometimiento) e imponer sus dictámenes mediante el miedo y la amenaza constante. Es lo que intentan hacer con los doctores Ousset y Gijena: “que ardan en las llamas y que sirva de escarmiento para otros médicos”, es el mensaje que guarda esta denuncia. Me solidarizo con Cecilia y José, porque tuvieron una participación intachable, desde lo humano; desde lo jurídico y desde lo profesional.

Javier Ernesto Guardia Bosñak

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Régimen Penal Juvenil

Considero que debe ser abordado el diseño de un Régimen Penal Juvenil, abordado por la Legislatura y de donde deberá dar lugar o no a una ley. Me pregunto si el Estado ha previsto el destino de los menores infractores, y su reinserción en la sociedad. A título de realizar algún aporte me permito el siguiente comentario. En el año 1968 fui nombrado en relación de dependencia por la provincia en el cargo de Preceptor Nocturno en el Hogar Agromecánico Tafí Viejo (ex Reformatorios). Esta institución, y una similar de Córdoba, fueron orgullo en el país por la recuperación de los menores y la inserción en la sociedad; lamentablemente hoy no existe. Al final de la calle Santa Fe, en Tafí Viejo, donde hoy funciona el Hogar San Alberto, estaba el Hogar Agromecánico. Se trata de un predio de 16 hectáreas y funcionaba bajo un régimen abierto donde se alojaban menores de 13 a 21 años. Existía un taller de carpintería, herrería, cultivo de hortalizas, taller de mantenimiento, incluidos tractor, rastra y arado. Los internos dormían, desayunaban, trabajaban, almorzaban y hacían deportes. La institución no sólo les enseñaba que existía una disciplina y otro tipo de sociedad de la que venían. Además, salían con alguna profesión, lo que les permitía una reinserción social y un futuro laboral, evitando así su reincidencia en el delito. Un régimen de rehabilitación extraordinario que hoy no existe. Considero que el Estado ya debería estar trabajando en este tema, para recibir esos menores en una institución similar con tiempos ocupados en forma permanente, evitando el ocio del menor. De lo contrario, seguiríamos con una escuela de delincuencia como resultan los institutos donde hoy son alojados, donde el menor que sale en libertad con otros conocimientos delictivos; regresa a esa sociedad y vuelve a delinquir, con lo que fracasa el objetivo de recuperación y reinserción del menor al medio. Por último, sería necesario que este tema no persiga un rédito político, porque se perdería el objetivo.

Héctor E. Chrestia

Martín Fierro 555
Yerba Buena

La casa histórica

En muchos ocasiones las comparaciones son poco agradables, pero quizás en ciertos casos son necesarias para tener cambios en actitudes, que basadas en medidas “populistas”, van en desmedro de otras que la lógica las justifican. En esta situación se encuentra nuestra Casa Histórica, que por el paso del tiempo sufre un evidente deterioro por no contar con los fondos nacionales adecuados para realizar las reparaciones necesarias y por no percibir ningún ingreso en concepto de entradas, lo que a mi parecer es una medida inapropiada, ya que cobrar una suma módica constituiría un ingreso importante, por la gran cantidad de visitantes que a diario concurren a ella. En base a lo expresado anteriormente, y como ejemplo pongo el Castillo de Windsor, sede de la realeza británica, cuyo costo de cada entrada es de 25 libras (equivalente a $ 650) manteniendo todo su esplendor, para sólo visitar el 40% del edificio. Sé que las diferencias son enormes con nuestra querida Casa Histórica, pero si bien el Castillo de Windsor encierra una abigarrada y rica historia, la nuestra es un templo de nuestra nacionalidad que exige un presupuesto adecuado, con montos enviados por la Nación y el aporte de los visitantes interesados en conocer la cuna de nuestra Patria. Se trataría del pago de entradas no onerosas, que ayuden al mantenimiento de este recinto tan caro a los sentimientos argentinos.

Francisco Hugo Palazzo

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Bulnes, calle olvidada

Dirijo estas palabras al señor intendente de San Miguel de Tucumán para que tenga a bien ordenar a quien corresponda que realice el bacheo de la calle Bulnes, desde Venezuela hasta avenida Francisco de Aguirre. El problema es porque se apoderaron de la calle y la cerraron: entre las vías y Francisco de Aguirre no hay salida, sumado a que en varios domicilios de la zona se desarrolla cría de animales, como chanchos, ¡a metros de las viviendas! Considero que Villa Muñecas II podría mejorar en seguridad y en mejores condiciones de vida abriendo la circulación a la mencionada avenida.

Oscar Gómez

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Justicia ineficiente

Mediante el dinero de los contribuyentes se sostiene una estructura tribunalicia enorme, pero desde mi experiencia personal absolutamente ineficiente. La Justicia necesita una reforma urgente, no sólo en el fuero Penal, sino también en el Civil, en el cual los procesos se vuelven interminables (para desgracia de los demandantes y para fortuna de los demandados). Esta aberración, si bien en parte está condicionada por las normas de un Código Procesal, también se apoya en la falta de voluntad de los jueces para poner orden y dar celeridad a los procesos y dejar de ser funcionales a las famosas “chicanas” que presentan los abogados para dilatar los tiempos. En mi caso, inicié en el año 2011 un juicio que se tramita en el Juzgado Civil de la IV Nominación por los daños que produjo en mi vivienda la construcción de un edificio. Increíblemente, el juicio continúa abierto a prueba. Es decir, que a la fecha han transcurrido más de ocho años del proceso son que se haya dictaminado sobre los daños causados a mi propiedad, a pesar de las pericias efectuadas y pruebas existentes. Estoy seguro de que si el cambio se llegara a producir, bajaría la incredulidad de la población en el Poder Judicial de Tucumán.

José Puppio

San Lorenzo 760
San Miguel de Tucumán

Peleas políticas en Lules

En la columna Opinión de LA GACETA publicada días pasados se informó sobre la violencia electoral, haciendo referencia a lo que ocurre ciudad de Famaillá, donde todo indicaría estar ante un gran problema. Ahora bien, no es el único lugar. En la ciudad de Lules se desató un nivel de intolerancia propio ya de inadaptados, con insultos, agresiones, amenazas y ruptura de pasacalles. Incluso, esta situación motivó que un dirigente político se viera obligado a intimar por carta al actual intendente, para que intervenga y lleve calma a la ciudadanía en su conjunto. Estimo que sería muy importante, para evitar que esto llegue a mayores, que alguna autoridad competente ponga las cosas en su curso normal, porque deben interpretar que esto no es una guerra: son elecciones democráticas.

Verónica Cabrera Guzmán

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Ciudadanos abandonados

Un artículo periodístico publicado días pasados hacía mención que un perro acompañó a un gaucho durante cinco días. ¿Qué persona acompaña a un ciudadano en caso de peligro, y de la mejor manera, cumpliendo con la función que desempeña? Porque el abandono se percibe, y en la Argentina de hoy se agrava. Hoy estamos desprotegidos, buscamos seguridad y tranquilidad en horas de la noche, ya sea saliendo del trabajo o de una rutina cualquiera, y somos presa de la delincuencia. ¿Quién nos cuida? Las horas pasan y a veces no aparecen los responsables de la protección pública. Los ejemplos sobran. En este país tenemos hechos que marcaron tiempos que favorecieron al ciudadano, y otros que nos despojaron de nuestros derechos.

Carlos Rubén Ávila

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