La Davis se reencontró con un viejo conocido

27 Nov 2017
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ALBOROZADOS. El festejo francés, con el capitán Yannick Noah al centro. reuters

LILLE.- “No se necesitan palabras, la emoción es muy fuerte”, dijo Lucas Pouille tras ganar el quinto punto de la final de la Copa Davis. “Por fin la logramos tras 16 años, estoy muy feliz”, agregó el jugador que derrotó al belga Steve Darcis.

Francia y Bélgica protagonizaron una eliminatoria por demás entretenida. “Qué gran final”, dijo Yannick Noah, capitán francés. “Fue una victoria fantástica, es una historia que empieza”, analizó pese a que fue la décima Copa que Francia ganó. La apreciación del galo viene de la prolongada ausencia de títulos por parte de una nación que en cada temporada mantiene una buena cantidad de jugadores entre los top-100.

No fue sencillo: Bélgica obligó a definir la serie en un quinto punto después de que David Goffin superara a Jo-Wilfred Tsonga. Goffin, séptimo del ranking mundial y reciente finalista del Masters de Londres, ratificó su espectacular temporada con una victoria por 7-6 (7-5), 6-3 y 6-2, para igualar 2-2 la serie.

Sin embargo, Pouille no estaba dispuesto a dejar escapar la ocasión. Muy sólido, el 18° del ranking tomó pronto las riendas del partido y no dejó ningún resquicio a Darcis. Si el primer parcial ofreció algún signo de paridad, los otros dos mostraron a un Pouille cada vez más dominante y a un rival sumido en la impotencia. Francia se adjudicó un trofeo que le fue esquivo durante mucho tiempo. (DPA-Especial)

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