Cómo es vivir a la espera de un trasplante de corazón: "quiero curarme por mis hijos"

Guillermo Szlosberg tiene 39 años y es padre de un nene de dos y una nena de ocho. En agosto de 2016 se enteró que padece un problema en el corazón y que la única solución es someterse a un trasplante. Ahora está en la lista de espera del hospital Italiano aguardando que llegue un nuevo corazón.
“Mi vida era la de una persona normal: tomaba fernet y cerveza, comía de todo y salía hasta tarde. Pero de un día para el otro las cosas cambiaron”, relató Szlosberg. La alarma llegó por un dolor en el pecho y la sensación de que le faltaba el aire. “Llegué a dormir sentado porque no podía respirar”, comentó.
Al principio no le dio importancia. Pero cuando volvió a sentir esos síntomas, decidió ir al médico: “me hice estudios y no salió nada. Los dolores se fueron incrementando y la neumonóloga me mandó a internarme. Ahí me dijeron que estuve a punto de tener un paro cardio-respiratorio”.
En el hospital le informaron que su ventrículo derecho no funcionaba y que necesitaba un trasplante de corazón. “Cuando era bebé me operaron del corazón. Después de eso, mi vida fue normal. Ahora me enteré de que necesito un transplante”, recordó.
En agosto del año pasado permaneció internado en la Unidad Coronaria del hospital Italiano por tres meses: “mi hija me fue a ver ahí y fue lo más duro”. Permaneció hasta diciembre, cuando los médicos le dieron el alta hospitalaria para volver a Tucumán con su familia.
Guillermo se cuida minuciosamente: “no como sal ni nada con sodio; camino a diario, pero tranquilo; no puedo levantar a mi hijo por el peso, ni recibir emociones fuertes”, enumera. Se tiene que hacer estudios con su cardióloga semanalmente y una vez cada tres meses viaja a Buenos Aires para someterse a controles. A pesar de lo duro de su situación, es optimista: “esto es una inversión a largo plazo”.
“Con esto, la familia entera cambia. Mi hija me dice qué puedo comer y qué no. Me reta”, contó.
Guillermo confesó que antes de su diagnóstico, nunca se le había ocurrido ser donante: “cuando a uno le toca se da cuenta de lo importante que es llegar a la gente y decirles que hay personas que los necesitan”. “Ya no quiero seguir viviendo por mí. Quiero hacerlo por mis hijos”, concluyó emocionado.

La palabra médica
Hoy se celebra el Día Nacional de la Donación de Órganos y tanto Guillermo como miles de personas más en el país necesitan de tu ayuda. El doctor Carlos Eckardt Morales, de la Unidad Coronaria del hospital Padilla, aseguró que en Tucumán son 290 las personas que están en lista de espera de algún órgano y que en uno o dos años, ese número se podría triplicar.
“Si bien nuestra provincia está entre las que más donantes tiene, siguen sin ser suficientes ya que el listado de receptores cada vez es más grande”, explicó Eckardt Morales. El especialista reafirma la importancia de la donación y de romper con los mitos.
“La Argentina tiene un sistema de donación transparente. A la persona que va a donar se la cuida igual que al receptor, para que ninguno de los dos salga perjudicado y puedan aguantar la cirugía”, aseveró.
¿Querés ser donante y no sabes cómo hacerlo? Presta atención a estos datos:
Acercándote a:
- Registro Nacional de las Personas (RENAPER).
- Registros del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
- Cucai Tuc.
O llamando a:
- La línea telefónica gratuita del INCUCAI, 0800 555 4628 (INCU)







