En Concepción, el 40% de los motociclistas accidentados es menor de edad

En La Perla del Sur aumentan los choques protagonizados por vehículos de dos ruedas. Se incrementan los controles, pero también las ventas de estos rodados. Cada vez más chicos van a la escuela en su propia moto.

14 Nov 2014

Ella tendrá unos 16 años, las uñas pintadas y anillos en varios dedos, con los que hace un constante clink clink en el chasis rojo de la moto. Hace unos minutos ha tocado el timbre en la escuela secundaria a la que va, a pocos metros de la plaza Haimes, y esta alumna fue una de las primeras en salir. Ya está sentada sobre el rodado, esperando a dos compañeras más para emprender el camino de regreso a casa.

La escena puede parecer más o menos colorida. Pero no va resultar extraña para nadie en Concepción. En el horario de salida escolar las calles se llenan de motos cargadas -y sobrecargadas- de delantales y uniformes. Algunos de esos jóvenes y adolescentes la recibieron de regalo de cumpleaños. A otros, sus padres les prestan el vehículo, según cuentan los mismos chicos y algunos docentes preocupados por este fenómeno.

Los jóvenes salen a manejar sin experiencia y son las víctimas que más riesgo corren. Al menos esto es lo que refleja la sala de emergencia del hospital de la Perla del Sur, donde el 40% de los motociclistas accidentados es menor de edad y la mayoría no usa casco.

En promedio, hay un accidente por día en el que está involucrado un menor. Y casi siempre van en moto, según detalla Rodolfo Cecanti, subdirector Médico del Hospital Belascuain. “Hay que tener en cuenta que estos son sólo registros de los que llegan al Hospital. Hay numerosos casos que no consultan directamente”, explica.

En todos lados

El joven debe ir a unos 50 km/h y el viento le infla la camisa blanca. No lleva casco. Con la mano derecha, se aferra al manubrio. Con la izquierda sostiene el celular. El motociclista está enviando un mensaje de texto mientras cruza la esquina de San Juan y Obispo Colombres. Zumban autos y camionetas, y él no mira hacia adelante. Tampoco el compañero que lleva sentado atrás, en la moto. En su trayecto maniobra haciendo zigzag para esquivar autos, cruza delante de los vehículos y no espera el verde del semáforo, además de no llevar protección ni él ni su amigo.

Cuando frena para entrar a la escuela, le preguntamos: “¿Es tuya la moto?”. “Sí, me la regalaron en agosto, para mi cumple de 17 años. La verdad que me cambió la vida porque ahora voy y vengo a todos lados con poca plata y en menos tiempo. Es muy cómodo esto”, señala Joaquín, que asiste a una escuela de la calle 24 de Septiembre. Al lado de las escalinatas para ingresar al establecimiento, hay más de 20 motos estacionadas.

“La moto vino con casco, pero ahora que hace calor lo uso poco. Sé que está mal”, dice el joven, que vive en el barrio Municipal y a diario debe cruzar la ruta 38 para ir a clases. “Soy muy cuidadoso cuando manejo y tengo carnet”, especifica. Y muestra el cartón plastificado, que lo obtuvo con un permiso que firmó su papá.

Preocupación

Pocos usan protección. Algunos llevan el casco en el codo, otros se lo ponen como visera, con la parte del mentón apoyada en la frente. A Gregorio Corbalán, docente de una escuela, le preocupan especialmente los alumnos que llegan a clases en sus motos, provenientes de otras localidades cercanas a Concepción. “No sólo porque corren peligro de accidentarse, sino porque a muchos los asaltan con armas al entrar a la ciudad”, sostiene.

“Las motos se han convertido en un objeto de deseo para los adolescentes y es alarmante ver cómo se exponen. Empiezan a manejar motos a los 12 o 13 años. Lo peor no es a la salida de la escuela, sino los fines de semana. Como Concepción no tiene actividades nocturnas ni boliches para los jóvenes, salen en las motos a otras ciudades del interior o hacen picadas totalmente acostados en estos rodados. Los he visto varias veces y se me pone la piel de gallina”, cuenta María Isabel Pérez, también docente de una escuela secundaria.

Lisandro Rodríguez, vendedor de motos de una reconocida firma que tiene sucursal en Concepción, contó por qué cada vez más jóvenes eligen estos rodados: “son baratas, no gastan demasiado y tampoco cuesta mucho mantenerlas. Además, las prefieren porque las distancias son cortas dentro de la ciudad y supuestamente no hay tanto peligro como en una gran ciudad”.

Los expertos calculan que ya hay más de un ciclomotor por familia en la Perla del Sur, una de las pocas metrópolis que cuenta con estacionamiento para estos rodados en casi todas las cuadras céntricas.

Daniel Montoro, director de Tránsito municipal, reconoce que si bien en la ciudad está permitido manejar motos desde los 18 años (a los 17 con permiso especial), en las calles se ven a muchos menores al mando de estos rodados. “Se ha vuelto algo normal que los padres les presten estos vehículos a sus hijos. Y es un peligro porque no tienen la experiencia suficiente ni la responsabilidad para conducirlos”, comenta.

Según detalla, en los operativos que realizan en las calles las motos son las principales protagonistas. Anualmente, terminan en el corralón 700 de estos rodados. Cada año se incrementan estas cifras. Montoro especifica: “los principales causas de secuestro son: falta de casco en los ocupantes, vehículos conducidos por menores y falta de documentación”. Y luego lanza un pedido de ayuda: “les pedimos por favor a los padres que colaboren, que se cumpla con la ley. Por algo se prohíbe que los menores de edad manejen”.

Casos conmocionantes

Barrio Haimes.- Si bien a diario hay accidentes que involucran motociclistas, hay dos siniestros que impactaron a los concepcionenses. Uno de ellos ocurrió en septiembre de 2010 cuando tres adolescentes que circulaban en moto por el barrio Haimes chocaron contra una camioneta. Una de las menores, Lara Barrionuevo, de 13 años, falleció por el impacto. En junio del mismo año y en ese mismo barrio perdió la vida una joven de 14 años al chocar su cuatriciclo contra el costado de un carro cañero.

En la ruta.- Otro suceso conmocionante se registró en marzo de 2009, cuando tres jóvenes que circulaban en moto por la ruta 38, a la altura de Concepción, chocaron con una camioneta. Rodrigo Hael, de 14 años, y Carlos Díaz, de 18, fallecieron en el choque.

Sin cascos.- En la última entrevista al intendente Osvaldo Morelli manifestó su preocupación por el índice de motociclistas que no respetan las normas. “Hicimos campañas para el uso del casco. Regalamos cascos, pero no los usan”, detalló.

El 65% de los heridos circula en moto
Menores, exceso de velocidad y poca protección

El 65% de los heridos en accidentes de tránsito ocurridos en Concepción son motociclistas. Según los datos del hospital Miguel Belascuain, entre julio y octubre de este año ingresaron a la guardia 549 pacientes víctimas de choques. De éstos, 317 sufrieron lesiones de distinta gravedad en percances con motos.

Julio Manuel Isa, jefe de emergencias del nosocomio, contó que en la guardia se ve un incremento sostenido de motociclistas heridos. “En estos choques generalmente se perciben muchas transgresiones: exceso de velocidad, menores conduciendo, muchas veces alcoholizados. Además, circulan de a dos, de a tres y de a cuatro. Lo hacen a contramano, sin casco y cruzando esquinas con mucha imprudencia”, precisó.

“Lo digo como médico y también como vecino de la ciudad: observo un gran descuido por parte de los padres y por parte de las autoridades de tránsito. Los agentes están muy ocupados en controlar el mal estacionamiento en la ciudad, cosa que está bien que lo hagan, pero no se observan controles respecto de la circulación de motos”. “Desde aquí, en el hospital, estamos preocupados por el tema de los menores y las motos”, señaló. Coincidió con Isa el subdirector del nosocomio, Rodolfo Cecanti. “Hay muchos accidentes en la ciudad. Si bien no revisten tanta fatalidad como los que ocurren en las rutas, los choques en la ciudad incapacitan, invalidan, y generan necesidades de grandes recursos económicos, sobretodo si tenemos en cuenta que el grupo etario más afectado en estos accidentes es de entre los 17 y 40”, precisó. “Los accidentes son la tercera causa de muertes y discapacidades. En función de esto, nosotros este año desde el hospital iniciamos Talleres de Seguridad Vial que incluyeron a múltiples sectores para tratar de revertir la problemática”, comentó. Otro que conoce a fondo la situación es Marcos Barros, jefe de la comisaría de Concepción. “Vemos cada vez con más frecuencia a motos involucradas en choques, y en muchos casos conducidas por menores que circulan sin ningún tipo de protección”, comentó.

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